24.11.14

¿Cómo se puede pagar la Renta Básica y qué efectos tendría en nuestra economía?

Algunos periodistas tienen un miedo atroz a la Renta Básica, más, cuando se dice que este sistema de redistribución de las posibilidades de supervivencia costaría a España 150.000 millones de euros al año.
—¿De donde van a salir?— se preguntan todos asustados.

Estamos hablando si solo se entendiera así, de entre un 15% y un 20% de nuestro PIB, una cifra inalcanzable sin duda. Pero se callan las fórmulas, las formas, los modos para que las cuentas nunca salgan en sus análisis, pero en cambio si que salen en otros. El problema no es de donde sacar el reparto necesario, sino los efectos secundarios de estas medidas. No es fácil, no es la panacea, es simplemente una manera de redistribuir la sociedad para que haya menos pobreza. Pero todo hay que estudiarlo muy bien, incluso para tener que decir —si llegara el caso— que es imposible.

Lo primero es que nunca nadie ha hablado de una Renta Básica de 650 euros al mes y menos —como he leído en algún lugar— de 1.000 euros mes.No se sabe de qué cantidad sería posible estar hablando para que fuera posible con arreglo a las modificaciones de los impuestos.

Lo segundo es que esa Renta Básica no afectaría a todos los ciudadanos españoles, sino a los que estén en edad de trabajar y a los que no cobran pensión de jubilación. Normalmente no son Rentas Básicas por el derecho de ser ciudadano sino por el derecho a tener unos ingresos básicos para sobrevivir.

Lo tercero es no caer en los maximalismos de quien dice que debe ser universal y sin condicionantes. Nadie dice eso. Una Renta Básica es algo parecido a una Renta de Inserción con diversos condicionantes. Sobre todo para hacerla posible y para que no destroce la economía productiva, pero en cambio beneficie y mucho al mercado laboral precario y de abuso. Algunos de los que están totalmente en contra avisan de que no se debe decir Renta Básica a lo que no sea Universal y de alto nivel. ¿Por? ¿Para demostrar que así es inviable? Como en todo en la vida, hay medidas, formas, modelos, sistemas y controles.

Hay que aclarar detenidamente quien cobraría por derecho adquirido, cuanto y de qué manera se podría financiar. Qué supondría para todos nosotros, de qué manera afectaría a los mercados productivos, laborales y de servicios públicos.

La financiación es en teoría sencilla. Hay escuelas de economía que han analizado, investigado y publicado trabajos amplios sobre el tema. Hay que cambiar el modelo fiscal. No supone un aumento de impuestos a todos, sino un cambio muy profundo del sistema de recaudación y reparto. Si cobras ahora 1.500 brutos y te quedan 1.100 netos, y el Estado considera que con esa cantidad (1.100 euros) es suficiente para vivir de forma básica, si te entregan como Renta Básica 350 euros al mes, cobrarías 1.850 euros brutos y a partir de allí hay que ajustar el sistema fiscal para que te queden 1.200 euros netos. Casi igual que antes, y casi sin coste ninguno. ¿Y donde está la gracia pues? ¿Para qué cambiar el sistema actual si a las familias normales no les afecta positivamente?

Pues para que quien hoy cobra 700 euros brutos al mes que se quedan en 600 euros netos, con ese mismo ingreso de Renta Básica pasaría a cobrar 1.050 euros brutos al mes y con las reformas suficientes en la fiscalidad se le queden en 850 euros netos al mes. Esta persona si sale ganando 250 euros netos al mes. Y además se pueden hacer retoques con arreglo al número de hijos, que sirvieran para ajustar más o menos estos ingresos e impuestos.

Pero sigo sin ver de donde saldría el ingreso necesario para poder soportar estos costes que efectivamente vemos que se producirán aunque solo sea en las rentas más bajas, que por cierto son las más numerosas en la actualidad.

Por una parte hay que lograr ingresos desde el enorme fraude fiscal, en el fraude laboral y mercado negro del trabajo, pero también de las rentas que sean superiores por ejemplo en cuatro veces el SMI. Pero también en la fiscalidad de las compras con ajustes del IVA. Cuando hablamos de fraude fiscal que no se nos olvide que también hablamos del fraude fiscal de muchas personas físicas, no solo de las grandes empresas.

O sea, que también queremos subir el IVA?

El IVA es un instrumento de recaudación. Igual que es una vergüenza que el IVA de la cultura no sea YA de un 4%, lo es que el IVA de ciertos productos de lujo no sea un 35%, que se reclama desde muy diferentes foros sociales y políticos en medio Europa. Como lo es que dentro de la propia Europa tengamos paraísos fiscales o cestas donde se esconden empresas que llegan a acuerdos impositivos para pagar menos.

La Renta Básica no es crear un gasto donde ahora no lo hay. Es redistribuir mejor las rentas. Así de simple. Cambiar todo para que el reparto sea diferente. Y si, eso molesta.

¿Y la gente dejará de trabajar al tener asegurado un sueldo básico? Pues lo que está claro es que los sueldos subirán, y esto aunque no nos lo creamos es el problema de la Renta Básica. Problema sobre todo por que no hay una ciencia cierta que nos garantice hasta cuanto. Por que en la medida en que suban los sueldos, algo positivo en España pues están muy bajos en comparación a la media europea, y mucho más bajas en comparación a la de los países ricos de Europa a los que nos queremos comparar, subir la INFLACIÓN. Y esto si que no sabemos hasta donde. Quien deje su puesto de trabajo por que no le compense trabajar es por que ahora estará cobrando un sueldo muy por debajo de sus esfuerzos. Los sueldos que más subirían serían los de trabajos penosos y duros. Sin duda.

Es decir, el problema no es como, ni cuanto, ni a quien, ni como pagarlo. El problema son los efectos secundarios, laterales, que no es fácil predecir. Sobre todo la inflación pues esta podría llevar a la Renta Básica a una escalada progresiva de aumento, que la hiciera inútil.

Y las modificaciones de sueldos serían más abultados entre los puestos penosos y duros, los trabajos sucios y de horas que nadie quiere hacer, los de trabajos donde se paga un sueldo mísero, donde hay que aguantar a los clientes durante horas y horas por un miserable ingreso por no necesitar un gran conocimiento. Es decir, humanizaremos el marcado de trabajo. Aunque esto a veces fastidie escucharlo.

23.11.14

Urge saber, pero tal vez lo más urgente sea la procupación por tapar

Tras ver a trompicones pues era grabada, la entrevista a Francisco Nicolás ayer en Un tiempo nuevo a uno no le entran preguntas ni respuestas, sino dudas posibles, que urge aclarar aunque lo táctico es cubrirlo con la arena de la mentira y a ser posible con muchas dosis de silencio informativo.

Mi personal experiencia me dicta creer que es posible todo lo que se cuenta. Lo que no quiere decir que sea verdad lo que se dice. O que se mezclen mentiras y verdades.

Parece cierto que el CNI intenta fichar o contactar con ciertos jóvenes en las Universidades y que les encargan pequeños trabajos. No solo en Madrid. Y que a través del resultado de esos pequeños encargos van cayendo otros con el lamín de que al final puedan prometer un trabajo estable. Para contratar a los espías no se ponen anuncios en los periódicos ni se hacen oposiciones.

Parece cierto y sé que en algunos partidos se ha trabajado así, que para ciertos asuntos se entre a negociar con personas desconocidas de la vida pública, que toman contactos con ciertas personas importantes para asuntos notables y que si los primeros contactos abren posibilidades son continuados por otras personas más preparadas. Si falla, nadie ha realizado gestión alguna. El silencio es una herramienta de respeto.

Es cierto que en algunas instancias de los partidos políticos es muy fácil entrar y salir de balcones y meriendas, aunque a los ciudadanos de a pie esto les parezca imposible. Y es cierto también que la osadía abre puertas, que los controles exquisitos son para personas anónimas pero muy diluidos para personas con serenidad y conocimientos de las puertas que se abren y cierran.

A partir de aquí todo lo relatado por Francisco Nicolás puede ser verdad. O mentira. Y que en la misma medida en que no se muestran pruebas contundentes solo cabe el diagnóstico a través de los errores de una parte o de otra. Los alardes de visitas o las negativas de que estas no han existido solo se pueden demostrar con pruebas, que dice tener el entrevistado. 

De salir a la opinión pública estas pruebas, quedaría muy tocados —más— altas instancias del Estado por su chapucería y por su trascendencia. Sobre todo por ciertas zancadillas hacia ERC, hacia los sumarios de la Infanta Cristina, hacia negocios privados mezclados con gestiones públicas.

Urge saber, aunque lo cierto es que nunca sabremos pues sobre todo urge tapar.