1.3.26

Irán, Israel y los EEUU. Otro lío


Intentar explicar (y entender) lo que está sucediendo entre Irán, Israel y los EEUU no es nada sencillo. O sí. El poderoso quiere doblegar el mundo entero para que este sea como él quiere y para su beneficio. 

Este tipo de procesos ya se dio en la antigüedad, en la historia de la humanidad, y en varias ocasiones. 

Sabíamos que los EEUU iban a atacar Irán desde hace semanas. Lo sabían también en Irán, o lo deberían haber sabido. Así que resulta más sorprendente que los ataques sean tan certeros como para matar a toda la familia del Líder del país atacado en las primeras 12 horas. 

Creo que todo es la suma de una sarta de mentiras, o como poco de medias verdades. Lo que quiero decir con esto, es que el teatro en la política funciona muy bien y se utiliza mucho. 

¿Dónde están esos armamentos muy sofisticados del atacado, tan bonitos en los desfiles, si no sirven para defender al Líder Único y a su familia, la integridad de su país? 

¿Es mucho más sencillo matar a 30.000 manifestantes, que defender a tu familia, tu religión y tus ideas dictatoriales? ¡¡Uff!! Qué torpes somos.

¿O eran de cartón piedra? por cierto, el Líder Único era un enviado de Dios, y me parece que tampoco estuvo fino para defender a su representado en la Tierra.

El mundo no es tan sencillo que parece. Que Irán no tenga manera de poderse defender es sintomático de que en algo nos mienten. Y no quiero seguir dando pistas.

Lo cierto es que de momento varios centenares de civiles, niñas en un número mayor a las 150 en una escuela, han pagado las torpezas de unos y de otros.

Irán es un país dictatorial. Muy dictatorial diría mejor. 

Pero el mundo está hundiéndose por la falta de organismos con respeto. El más chulo de la Clase, manda incluso contra el Director del colegio, y así no es posible aprender nada. 

La pregunta no es tanto qué va a suceder con Irán y sus vecinos de territorios, sino dudar sobre que será lo próximo. 

En las guerras no es tan importante quien gana o quien pierde, como quien es el que no puede perder. 

Cuando ya se sabe quien es el que no puede perder, podemos diseñar con poco error la estrategia de futuro de esa guerra. 

Y nos equivocaremos poco en sus desenlaces, lo que debería servir para construir la paz imposible. 

26.2.26

Yolanda Díaz también se va


Yolanda Díaz ha decidido no continuar en política de primer nivel de cara al futuro, algo que en los últimos años estoy viendo con excesiva frecuencia entre políticos de todos los niveles de la izquierda a la izquierda. Es entendible, pero a diferencia de lo que se piensa, estar en política es a veces brutal.

Las personas que hemos tenido una larga vida sin la política, sabemos que estar en política es un trabajo ímprobo, una trabajo realizado con enorme dedicación, que no es capaz en muchos casos de compensarse. Era más sencillo estar dentro del mundo empresarial.

Y claro, siempre queda la solución de abandonar. Y aquí es donde muchos dirán que más políticos deberían abandonar o dimitir. Y yo… es también aquí cuando debería callarme.

No es posible funcionar en las sociedades sin la política, sin alguna o ninguna de ellas, se llamen como se llamen. Nunca en la historia de la humanidad se ha podido funcionar en ningún país, sin la política. Cuando un militar tras un Golpe de Estado intenta gobernar, también hace política.

Pero admito la existencia lógica de los que critican a los políticos y por eso entiendo a los que van o vamos dimitiendo por los caminos. Casi todos los políticos de izquierdas a la izquierda con los que yo he ido tratando de cerca en este siglo XXI, ya están dimitidos, lo cuales un buen ejemplo de por dónde voy yo, sobre un camino equivocado. O no.

Como yo he dimitido en dos ocasiones, sé que casi siempre es por culpa de los compañeros cercanos de organización. Al político nunca le vence un político lejano, ni el mucho trabajo, ni lo poco que se recibe a cambio. Yo NUNCA he recibido ni un solo euro. Y nunca he dimitido por eso. Nunca dimites por ser minoritario en tu resultado electoral, excepto si eres el responsable de la debacle.

Se dimite casi siempre por los políticos cercanos, por la falta de respeto a tu labor, por las críticas internas, por los cazadores de puestos para nada, por la incomprensión, por el cansancio de tener que pelear por y con los cercanos.

La izquierda a la izquierda ha ido perdiendo desde el 15M a un excesivo montón de nuevos líderes por muchos motivos distintos. En 15 años nos hemos cargado a toda una generación de nuevas propuestas, y no parece de momento que seamos capaces de descubrir nuevos caminos. Habrá que esperar.

Pero como yo soy de los que siempre piden reflexión, ahora me toca decir que tal vez ya no sea necesario eso, sino dejar que todo vaya por su camino aunque parezca desastroso, e ir esperando que venga lo que tenga que venir. Noto excesivos desiertos en los caminos que hay que recorrer, pero estoy seguro que es solo un punto de vista mío.

Lo bueno de dimitir es que te conviertes en más libre, lo bueno de no ser de nada es que puedes ser de nuevo… de todo. Y elegir incluso no eligiendo. Tras no ser de nada, todo lo ves desde otra ventana, no digo que distinta o más libre, pero si con más calma, con más libertad propia incluso para equivocarte sin temor a perjudicar a nadie.


Julio Puente