1.9.16

Cuántas zonas verdes son las necesarias según la OMS por habitante?

No todas las grandes ciudades tienen la misma cantidad de zonas verde por habitante, y a veces nos preguntamos si nuestra propia ciudad tiene los metros cuadrados de zona verde pública que le corresponden según algunos criterios ampliamente reconocidos. Y eso depende de países, del tipo de clima de la zona y del trabajo que han destinado los organismos públicos.

La Organización Mundial de la Salud recomienda que cada habitante tenga a su disposición sobre unos 10 metros cuadrados de zonas verdes públicas, siendo lo óptimo llegar hasta los 15 metros cuadrados, cifra muy compleja de alcanzar, pero advirte que hay que trabajar por llegar a los 20 metros por habitante.

En España estamos —en algunas de las grandes ciudades— dentro de esa media que se recomienda, pero estar en la media supone siempre estar muy alejado de las ciudades que mejor se sitúan en estas listas. 

Por ejemplo en Oslo tiene unos 25 metros por habitantes, algo parecido a Gotemburgo, y curiosamente estas ciudades que serían un ejemplo, están algo por debajo de Pamplona que con 26 metros cuadrados de zona verde por habitante es quien lidera la lista en España. 

San Sebastián disfruta de 20 metros, Madrid de unos 18, Valladolid, Zaragoza y A Coruña no llegan por poco a los 12 metros cuadrados por vecino. Alicante no llega a 10 metros, Barcelona tienen 6,6 metros, Bilbao 9,2, Granada son 6,4 metros, Málaga 6,3 metros, Murcia 6,2 metros por habitante, Oviedo tiene 9,8 metros y Valencia no llega a los 6 metros cuadrados por vecino. 

Estos números varían mucho según quien las ofrezca, y aquí nos encontramos con el primer problema de este asunto.

Es verdad que estas cifras no son el único indicador válido, pues no es igual un gran parque central y de fácil acceso, que muchas zonas verdes periféricas a las que solo acceden con facilidad los vecinos de sus barrios, o un parque en cada barrio de suficiente tamaño. 

Tampoco debemos olvidarnos a la hora de analizar estos datos, que hay ciudades con muchos árboles plantados en sus calles y que no se consideran zonas verdes en sí mismas, mientras que otras ciudades o barrios no tienen árboles en sus aceras. 

Y también hay que analizar dónde ponemos el límite territorial del análisis, hasta qué zona periférica debemos analizar, ahora que se están creando muchos anillos verdes, de irregula uso por las personas aunque cumplen una función excelente de limpieza del aire y de modificar ligeramente el clima. 

¿Debemos en Zaragoza sumar como zona verde para cada habitante al Parque del Camino de Sirga del Canal Imperial, desde PLAZA hasta el Aeropuerto, al que no acude nadie por su distancia a la ciudad, pero es en realidad un parque terminado? 

Contarlo o no supone aumentar el número de metros de zonas verde por habitante, por lo que los métodos son importantes para evaluar qué se puede hacer en cada ciudad.