14.2.11

El futuro de los tablet y/o de los ordenadores personales

Es el momento inevitable para replantearse —todos los que utilizamos la informática como una actividad importante— si el futuro del ordenador portátil será sólo de los tablet o si los ordenadores portátiles convencionales tienen sentido en los próximos dos años.
La entrada de los netbook supuso la reordenación del mercado informático portátil, sin alcanzar nada que no fuera un precio más bajo. Pero la entrada del iPad si que ha supuesto un cambio sustancial de forma de entender la informática portátil y sobre todo un ponerse las pilas para todos los fabricantes asustados de perder el tren que dejaron pasar cuando el nacimiento del iPod.
Un portátil si es tablet no será capaz —de momento— de hacer las mismas tareas que un ordenador de sobremesa. Como no lo es ya el netbook. Pero lo que buscamos para un aparato que deseamos llevar a todos los sitios, dentro de nuestra bolsa o carpeta, es una herramienta que nos deje escribir y tomar apuntes, notas o gestiones sencillas. Un aparato que nos permite escuchar música, ver vídeo o televisión, leer libros o revistar y periódicos, jugar en ratos de ocio, navegar por internet o realizar tareas sencillas en programas normales. No es normal emplear en tablet para trabajar una imagen en Photoshop o para maquetar en Indesing.
El propio fabricante ya sabe diferenciar entre los distintos aparatos para conseguir que tengas ambos, el consumo sea mayor y la obsolescencia más corta.
La gran duda es ¿por qué no contienen —ni parece que contendrán— los tablet un sistema operativo “normal”? No hay duda de que con un sistema operativo casi entero sus posibilidades serían mayores. No hay duda que si le añadimos un teclado físico tenemos ya un ordenador portátil completo para trabajos mucho más intensos. Y su portabilidad será muy alta.
Todo el mundo está expectante ante la salida del iPad 2 ó II, buscando tal vez unas prestaciones todavía impensables. Personalmente no creo que sea así hasta una segunda revisión de todo el barullo que ahora está saliendo al mercado, en donde todas las marcas importantes o no, están tomando posiciones. De momento lo importante y parece que urgentes es no perder el tren. Luego vendrá el de innovar y ofrecer alternativas a la competencia. Diferenciarse e intentar ganarles el mercado. Van a ser dos años de grandes novedades en el mercado de los tablet y tal vez de los ordenadores portátiles que tengan que morir o reinventarse.

13.2.11

Algunas posibles reformas en las tasas universitarias en España

Leo que el Gobierno catalán de la Generalitat está estudiando subir las tasas académicas de la Universidad según van pasando los alumnos años sin aprobar las carreras. Me parece algo tan obvio que no entiendo que no es por ley para todos, aun sabiendo que la trifulca iba a ser de órdago.
Un alumno paga unos 1.200 euros por curso, todos iguales, que se dividen entre las distintas materias que tiene que estudiar por curso. Pero realmente a todos nosotros nos cuestan SUS estudios unos 12.000 euros cada año. Con independencia de que aprueba o no, de que se esfuerce o no, de que cambie de carrera varias veces por no saber qué es lo que quiere o no. Es decir el alumno, que una carrera de 5 años le cuesta terminarla (si lo consigue) una media de 8 años, nos cuesta a todos unos 36.000 euros más que el alumno (muy escaso) que la termina en sus cinco años reglados. No es de recibo que tengamos que “gratificar” al que no pone todo su esfuerzo en aprobar, en detrimento de quien si lo hace. Y no digo nada de los alumnos que cambian de carreras en los primer año incluso varias veces, para terminar tras 8/10 años sin estudios acabados.
Yo propongo algo mucho más sencillo. Aproximadamente.

Primer año de curso universitario: 2.000 euros
Segundo año de carrera: 1.500 euros
Tercer año de carrera: 1.300 euros
Cuarto curso de carrera: 1.000 euros
Quinto de carrera: Gratis

Y por cada materia que se repita se paga la cuota inmediatamente superior a la que corresponda por ser materia del año en curso. La suma total de las tasas de la carrera si se aprueba a la primera sería casi la misma que en la actualidad (algo menos), pero por cada materia suspendida se producirá una penalización. Incluso suspendiendo unas cuatro materias en el curso puede salir la carrera universitaria al mismo precio que en la actualidad. Pero los repetidores deberán pagar más por no tomarse sus estudios totalmente en serio.