23.7.11

Lo de la CAM es culpa de los inspectores que no inspeccionan

La intervención de la CAM es un ejemplo más del juego asqueroso que han ido practicando algunos chiringuitos de laboratorio financiero, engañando a sus clientes y a sus gobiernos, con tal de jugar a ganar en un capitalismo sin control en donde los mercados solo jugaban a ganar.
El descontrol y la desgana por parte de los economistas liberales que tienen la responsabilidad de detectar prácticas peligrosas cuando no ilegales, deberían tener castigo legal, como lo tiene quien pierde su vivienda por terminar sin trabajo por culpa de los tiburones hambrientos de beneficios fáciles.
Se debería acabar este juego con los dineros de los demás a costa de responsabilidad penal más contundente contra los encorbatados delincuentes de mercado liberal.

Contra el terrorismo, paciencia e inteligencia política

Es imposible acostumbrarse al terrorismo, pero lo tendremos que intentar aunque nos duelan las entrañas, pues es el tipo de guerra del siglo XXI. Los imbéciles violentos, los pueblos pobres y diferentes, las sociedades que utilizan la religión como arma violenta, van a emplear los golpes de mano cada vez más violentos, porque las tecnologías a las que adoramos como nuevas vírgenes les permiten ser mucho más atroces y con más facilidad de acción.
No hay remedio contra el fanatismo obsoleto, pues nuestros remedios siempre serán más modernos que sus odios.
Oslo es el ejemplo de que hay que tener sumo cuidado con las nuevas violencias de las extremas derechas que a veces son alimentadas por sociedades cabreadas contra la política. Alimentar a los monstruos supone admitir que se reproducirán, igual que todos los animales conocidos.