4.4.14

Todos podemos y debemos. No hay una sola verdad, así que tienes que elegir

Entre todos debemos y tenemos que incidir en que todo esté mejor. No vale callarse ni permanecer escondidos o quietos.

Todos podemos.

No hay una única verdad, así que hay que elegir camino y promocionarlo. Si esto que lees aquí no te gusta no sigas leyendo. Si te gusta, intenta promocionarlo o avanzar cambiando cosas. 

Da igual si es en el campo de la música, del arte, de la acción social, de la política, de la psicología social, del deporte bien repartido, de la investigación. Todos debemos simplemente por que todos podemos.

No van a existir ya nunca más tipos como Colón o Jesucristo, como Marx o como Da Vinci, pero sí van a existir grandes equipos de trabajo incluso para pequeñas acciones conjuntas que al final serán importantes. Y cada uno de nosotros debemos estar dentro de alguna de ellas.

Hay personas que ya están trabajando por la sociedad desde múltiples disciplinas. Faltas tú. No tengas reparos en adivinar en qué puedes participar, son tantos los lugares, ñas ideas, las innovaciones desde las que se puede trabajar que hay que conocerlas y empujar.

3.4.14

La literatura fácil y terminada o la literatura en bruto y abierta ante el lector

La literatura es viajar, es perderse o abandonar el momento, y como en casi todas las artes necesitas abstraerte para disfrutar. Incluso para saborear lo más básico de ellas. La pintura es imposible de entenderla si no te olvidas del momento que te envuelve al acudir a verla. La música logra ella sola trasladarte a "su" mundo y no es posible escucharla bien si antes no te has dejado atrapar.

Da igual escribir o leer para disfrutar de la literatura, en ambos casos estas creando mundos. Uno con letras mientras escribe y el otro imaginando lo que otros han creado con pinceladas gruesas. Los detalles los pone el lector. Quien termina el libro es el lector, cada uno de nosotros al leer la obra.

El cine nos lo pone más sencillo, no hay que imaginar, solo dejarse atrapar por el ambiente pues todo te lo dan terminado (o casi), pero la abstracción del que mira debe ser total si se quiere disfrutar viviendo en el mundo que nos entregan. El cine es literatura terminada, por eso a veces nos gusta menos que un libro, pues no podemos intervenir en nada que no sea disfrutar o sufrir.