No es sencillo darse cuenta si no se está dentro, pero el camino avanza a la posibilidad todavía mayor, para que solo los funcionarios puedan dedicarse a la política, con todo lo de negativo que esto supone para la sociedad. Y ahora me aclaro. Los funcionarios son gente maravillosa. Hay trabajadores excelentes y vagos redomados. Como en todas las empresas. Ni más ni menos. Pero su vida laboral está formada por unas experiencias diferentes al resto de la sociedad. Las personas que trabajan en empresa privadas tienen una experiencia diferente. Ni mayor ni menor, simplemente diferente. Y en la política debe haber una mezcla casi perfecta de todos los estamentos sociales. Jubilados, jóvenes, mujeres, desempleados, funcionarios o militares, enfermeras o millonarios. Solo así los debates lograrán ser válidos y completos. Y sobre todo creíbles por todos, al estar todos representados. Pero en el sistema de incompatibilidades de Diputados o incluso como se pide, para personas ...