En España no va mal la macroeconomía, va bastante regular la microeconomía y sobre todo va muy mal las relaciones humanas. Ya tenemos algunos golpes de calor encima de la mesa.
Va peor el tema de la vivienda y de eso iremos hablando, acumulando errores de muchos tipos, dejándonos arrastrar como sociedad por los Grupos Inmobiliarios en toda su extensión y pelaje.
En el actual punto en el que nos encontramos en España, el problema real con la vivienda no es en el corto plazo, no es ahora, que es dramático. Lo será en unas décadas, cuando tengamos que admitir de verdad que durante unas décadas no se pudieron independizar los jóvenes y eso supone un tremendo problema social de variado color.
Hoy incluso, muchos jóvenes, puede parecerles bien vivir en casa de los papás. Y pensar que algún día se morirán y que heredarán la vivienda. Como es lógico son una minoría de jóvenes, pero los hay y muchos.
Eso en el medio y lago plazo es un drama que pagarán todos, tengan o no vivienda heredada. Las sociedades se rigen desde hace miles de años por unos procedimientos de reemplazo que son muy básicos. Y no es posible cambiarlos, aunque nos creamos más listos que los griegos clásicos.
No voy a señalar qué va a suceder en 2050, ya os lo podéis imaginar. Será lógica social, no es adivinación. Así que la pregunta es: ¿Nos parece bien admitir que en el año 2050 es cuando pagaremos de verdad la factura de la vivienda no resulta de 2020?
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