12.2.15

El sondeo de hoy confirma que estamos todos locos. Aprendamos a trabajar entre locos

Ha sido El País de hoy, menos de 12 horas después de cesar el PSOE a Tomás Gómez y con un sondeo súper urgente que huele a tocomocho, quien nos señala un camino diferente en la política del futuro. Veamos cual.

Vamos a creernos el sondeo, vamos a mirarlo con la lógica del sentido común. Vamos a observar como cambia el voto de los ciudadanos si el candidato es diferente, pues es lo único que les puede llevar a modificar de forma tan clara sus intenciones de voto. Eso o la cocina del sondeo.

Y me voy a centrar en el candidato. Cuando se ha realizado este sondeo, en Madrid se hablaba de un solo candidato que sustituyera a Tomás Gómez. Ángel Gabilondo. Un intelectual menos político que Tomás Gómez. Una figura reconocida y respetada. Y desde el último sondeo habían sucedido también dos cosas importante. Unas torpezas de libro por parte de Podemos y el reconocimiento claro de que Ciudadanos estaba en ascenso. Miedo y contagio como síntomas sociales que se emplean para crecer o menguar. Estamos hablando de solo 19 días entre ambos sondeos, que solo se refieren a Madrid.

No me cabe duda de la importancia del cabeza de lista en todos los partidos políticos, en todas las listas. Los fieles no cambian. Los que quieren cambio político en estos momentos, tampoco van a cambiar. Pero los indecisos, los que cuando van a votar modifican su voto según vean al caballo ganador, SI cambian según los líderes de los carteles y lo que piensan de ellos, lo que creen saber de sus sabidurías, de su capacidad para crear respeto en la sociedad.

Hay mucho conservador que no quiere votar al PP pero que en cambio siempre busca al padre político que les otorgue seriedad, respeto, tranquilidad, capacidad de liderazgo. Es el tipo de sociedad a la que a veces llamamos equivocadamente centrista.

En Madrid se disuelven las izquierdas

El asunto de PSOE en Madrid no me gusta, pero yo no soy nadie para opinar criticando, si antes no me intento explicar. No me cabe duda de que Tomás Gómez ha cometido errores en su gestión política, que su control personalista sobre los militantes de Madrid les ha llevado a perder un número muy importante de militantes, que sus expectativas electorales no eran las deseadas para el PSOE, que no sabía manejar bien los problemas.

Pero la decisión de Pedro Sánchez suena más a zapatazo encima de la mesa para que el ruido se escuche en Sevilla, que a intentar enderezar la situación que podía traer malos resultados, que también. Las formas no son correctas aunque la urgencia de estas semanas preelectorales le obligara a imponer medidas rápidas. Pero suena muy mal que un Secretario General cese a un Presidente territorial elegido, sin consultar a sus bases de Madrid, con el peligro que esto tiene de multiplicarse y de conseguir escisiones muy mal entendidas.

¿Haría lo mismo en Andalucía? ¿Ha tomado nota Susana Díaz? Los nombres que suenas para suceder a Tomás Gómez y la encuesta de hoy de El País indican con claridad el poder que intenta tener Prisa en todo Madrid. Más peligro para una nueva política que todos nos estábamos creyendo que podría ser posible. Que se aten los machos los de Podemos, pues van a degüello contra lo nuevo.