13.10.16

Los entornos naturales periurbanos de las grandes ciudades

La importancia de conocer nuestros entornos periurbanos es básica en la vida de las ciudades, a veces áspera y gris. 

En muchas ciudades pequeñas sus habitantes se conocen muy perfectamente todos los rincones maravillosos que tienen a su alrededor. 

Pero en las ciudades grandes, de los 700.000 habitantes para arriba, es muy posible que haya lugares menos conocidos, o sobre todo, parcialmente conocidos.

Necesitamos saber qué fueron, qué papel representan en la vida de la ciudad, en qué condiciones se encuentran en estos momentos, qué vida natural podemos contemplar en ellos, etc. 

Vida natural que a veces es diminuta y pasa desapercibida, o está disfrazada entre el paisaje, tanto en animales como en plantas. Y que conociéndola comprenderemos mejor nuestra ciudad.

Zaragoza crea grupos de vecinos de la ciudad que los domingos del otoño se juntan para conocer los sotos de ribera de sus cuatro cauces de agua, o para ver y pisar sus todavía huertas perimétricas, saber qué se planta en sus alrededores o la importancia de los sotos en la vida de la urbe.

Esta biodiversidad del territorio periurbano es muy importante darlo a conocer en todas las grandes ciudades, para valorar más lo que tenemos, y para cuidarlo y no degradarlo.

Beneficios en la salud de las actividades culturales

Hay unos estudios recientes realizados en Noruega sobre enfermedades comunitarias del corazón, que han llegado a la conclusión de que ir al teatro, acudir a conciertos, a ver exposiciones o museos, es muy saludable para la salud de las personas. 

Toda actividad cultural que suponga estar activo mentalmente, más todavía si supone también acompañarlo de una actividad “de salir” desde tu cueva a otros lugares, rebaja la ansiedad y la depresión, tranquiliza el corazón y nos hace ver la vida desde ópticas más positivas.

Pero hay un dato curioso que añadir. Estos efectos positivos sobre las personas lo son de diferente forma sobre los hombres o sobre las mujeres. Para ellos con asistir les es suficiente. Para las mujeres el beneficio se produce si participan en ellos o si acuden a verlos pero siendo de alguna forma partícipes de actividades parecidas.

Estos estudios corroboran los anteriores realizados desde diversas universidades, donde se marcaba que tanto a los jóvenes como a los adultos, participar de actividades culturales nos crea más empatía social, más inteligencia social en el trato con la sociedad, más seguridad en nuestra salud, como un elemento importante para rebajar el estrés y controlar las depresiones y ansiedades leves, añadiendo a estas actividades la de leer en casa.

El simple ejercicio de leer un libro, de abstraerse con una historia o unos poemas, supone también unos beneficios para la salud mental y cardíaca que debemos valorar más y mejor.