12.12.19

¿Hacia dónde vamos empujando el futuro de las sociedades europeas?

La desigualdad económica es la causa clara de los conflictos sociales y eso sabiéndolo desde hace algunos siglos, es en estas dos últimas décadas cuando parece que hemos tomado conciencia de que interesa evitar conflictos debidos a esa desigualdad extrema. Lo que todavía no tenemos claro es en diagnosticar en qué punto de la desigualdad esta se convierte en extrema y por ello en tremendamente conflictiva.

Hoy y en democracia, las sociedades desiguales en su economía vital optan por votar y elegir opciones extremas, sean del color que sean. Ya no existe comunismo ni socialismo real, no hay alternativa de clase que den aliento a soluciones. 


Ahora por eso hay opciones extremas como pueden ser el Brexit (salida de donde se está) y opciones homófobas, xenófobas, radicales, etc. sin una ideología clara. Simplemente quieren estar “en contra”.

Los ricos hoy son más ricos, pero sobre todo sabemos que son más cantidad de ricos. Y los contamos o nos los cuentan y sabemos que son más. El cambio en estos tiempos es —sobre todo— que lo sabemos.

Hay más pobres y además los vemos en la calle, en el desempleo, en los medios. Ya la desigualdad ha dejado de estar escondida y por ello ante la posible duda de que nos puede pasar a nosotros, le está pasando a conocidos nuestros, a nuestros vecinos, la sociedad se rebela con (de momento) la única herramienta de que dispone. El voto y su queja árida y violenta donde pueda cada grupo social.

Los países pobres tienen deudas públicas tremendas muchas veces provocadas por juegos económicos de laboratorio, ajenas a la realidad y a las personas. Y esas deudas son con los países ricos. Nunca un país pobre tiene grandes deudas con países pobres o medianos.

Y si hay duda preguntar en Argentina o en toda América latina. O simplemente a los países del Sur de Europa o del Norte de África. Esas deudas públicas nunca se pueden pagar, nunca se condonan, y van generando intereses de demora imposibles de soportar incluso con recortes sociales. ¿Qué nos imaginamos que sucederá?

Simplemente unos países tienen sujetos a otros países por donde duele. A países y sobre todo a sociedades, a millones de personas.
Lo tremendo es que esas deudas las pagan las personas pobres, los que tienen la obligación de pagar unos impuestos muy bien tasado y soportar los recortes de servicios sin poderse rebelar. Los ricos saben salirse del impuesto pagando asesores y pueden tener los servicios públicos que necesitan, dejan de pagar impuestos como Sociedades, Patrimonio o Sucesiones. ¿Un pobre tiene que pagar alguna vez impuestos de Sociedades, Patrimonio o Sucesiones?

¿Le interesa a un pobre que quiten los impuestos de Sociedades, Patrimonio o Sucesiones? ¿Y tú… eres pobre o rico? Es que no hay término medio.

Desde Vigo, buscando las luces de la vida

Me estoy haciendo cada día un poco más vieja, a veces me apago y a ratos me enciendo, como un intermitente, he dejado gente y vivencias tras de mí. Todo con la idea de seguir creciendo.

Ahora estoy volando por encima de Vigo contando luces que me quieran alumbrar. Ya sé que la única luz válida es la que emito yo. Pero no me lo creo del todo.