29.12.09

El futuro de CAI (Caja Inmaculada) debe estar ligado al futuro de Aragón


No es muy entendible lo que está sucediendo con la Caja de Ahorros de la Inmaculada (CAI), posiblemente por falta de información pública.
De ser ciertos los datos publicados, CAI es una caja de ahorros muy solvente, en una buena posición de rentabilidad, un tamaño pequeño pero ajustado y una liquidez por encima de la media española.
Con estos datos todos veríamos ilógico acudir a una fusión, sea fría o caliente, y por tamaño tampoco se puede acudir a una absorción.
¿Por qué CAI y sus dirigentes se empeñan en recurrir a una fusión con Caja Rioja y Caja Canarias? Con Caja Rioja está la proximidad territorial pero con Caja Canarias las sinergias son muy pocas. Ambas cajas están en peor condición económica que Caja Inmaculada (CAI), excepto que existan datos que muchos desconozcamos.
Es curioso que el Gobierno de Aragón no intervenga demostrando más energía, y en este caso no se trata tanto de dar ruedas de prensa como de estar encima del proceso y demostrar un interés público por la situación resultante de este proceso. El Gobierno de Aragón debería demostrar a su sociedad que si le interesa y mucho “su” CAI, sean cuales sean las intenciones reales que en estos momentos se estén gestionando desde la DGA. Hay que recordar que la labor de CAI en estas décadas en Aragón han sido imprescindibles y que Caja de Ahorros de la Inmaculada es una empresa aragonesa básica en nuestro territorio.
Aragón no debe prescindir de CAI, de ninguna forma, fría o caliente.

Irán camina lentamente hacia la libertad


Irán se prepara con sangre a encontrar sus cambios políticos. Todo camino de ruptura política es sangriento y los de reforma muy lentos. El de Irán parece ir caminando por el primero, entre unos dirigentes anclados en una religión tremenda, con unas ideas belicosas y antisociales, sin libertades suficientes, sin deseos de reformas reales.
Pero el problema de Irán es muy grave, mucho más que el de unos disturbios que se saldarán con bastantes muertos según vayan avanzando los deseos de libertad. El problema de Irán es histórico y sus soluciones muy complicadas.
No podemos olvidar que Irán llegó a ser un país muy occidentalizo, con universidades muy modernas y un nivel de vida aceptable en donde la mujer disponía de unas libertades que hoy ni tiene ni puede recordar. Las madres y/o abuelas de los jóvenes actuales conocieron un Irán muy distinto al actual.
El Sha de Persia con su caída junto a unas malas políticas occidentales para esos territorios, dejaron asentarse los actuales problemas de todo tipo, convirtiendo aquella zona en un polvorín muy peligroso.
Hoy toda intervención, de todo tipo, incluso de ayuda humanitaria o de apoyo a las fuerzas sociales que quieren un cambio, es peligrosa. Por que no podemos olvidar que a veces, cuando surgen peligros internos que no se saben resolver, algunos dirigentes terminan por crear peligros externos para acallar las voces discrepantes interiores.
Contra más duras sean las amenazas externas, más callados y con más apoyo se retiene a las fuerzas internas.