28.5.13

Un catarro es un castigo para descansar

Llevo unos días atropellado de pensamiento mientras los enfriamientos nos atacan a las gargantas. Lo malo de los catarros es que no te avisan, no conocen de días fáciles o difíciles, días posible y días impertinentes. Sé que será una semana, pero jodo, una semana son siete días. Tengo toda la artillería preparadas. Pastillas, jarabe, pomada, pañuelos. Pero nada evita, si acaso disimula. Me voy a dormir siete días y que salga el sol por Antequera.

La Luna siempre la vemos blanca, pero es una mentira más que nos engaña

La Luna siempre la vemos blanca, pero es una mentira más que nos engaña la vista. La Luna es marrón, a veces gris e incluso según cuentan casi se diría que no tiene color lo cual es otra mentira más.
Si un día cayera la Luna desde allí arriba —que todo puede ser— se volvería negra pues dicen que al entrar en la atmósfera se quemaría de tanto calor que hace. Y que de caer sobre nosotros podría quedar enterrada sobre la arena.

Los hay que dicen que no, que es muy grande, que es incluso enorme. Pero yo siempre la veo pequeñita y brillante. No tiene sentido que sea ni negra ni enorme. Lo deben decir para engañar.