Mojtaba Jameneí, el nuevo líder supremo de Irán, no aparece ni en vídeo por la televisión, lo que hace aumentar las dudas sobre quien manda realmente en Irán. Nos importa poco, es cierto, pues es un país en guerra y lo de menos es saber quien la está reordenando, decidiendo.
En el otro lado tenemos a Donald Trump que es un señor muy mayor que demuestra ciertas dudas, y en Israel a un peligroso soldado, que de guerras sabe ya mucho por su experiencia.
Es decir, el mundo podría estar explotando… y no sabríamos bien en manos de quien estamos. O lo que suena a muy parecido. No sabemos en base a qué modelos históricos o razones, nos están llevando al caos. Aunque tampoco sirve de mucho saber qué libros han leído todos estos.
Si se centran las peleas en Ormuz salen ganando los civiles que mueren por las bombas sin saber bien de qué va todo esto. Me da igual que sean fallecidos civiles de Líbano, Israel o Irán. El caso es matar civiles para dividir y meter miedo.
En realidad daría igual si la gasolina se nos pone a 3 euros el litro, y el barril de petróleo suba hasta los 150 dólares el barril. Lo peor es que no haya suficiente en el mercado, que no seamos capaces de jugar a jodernos sin utilizar la energía como arma de guerra.
Si escasea lo que llega no es el aumento del precio, sino el miedo y el descontrol en todos los precios globales.
Y los que mandan en Irán lo saben, aunque no sea Mojtaba Jameneí. Alguien en los EEUU pensó que destronado el Líder, todo estaría sobre ruedas.
Pero a veces quien sustituye al Líder quiere demostrar que él… es más chulo que nadie, y los deseos se hunden por no haber tenido en cuenta el sentido común.
En las dictaduras, en todas, lo que sobran son líderes en la recámara. Hay tantos, que incluso se permiten el lujo, en todas ellas, de matarse entre ellos mismos.

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