11.12.14

El Presidente del Gobierno cobra 384 veces menos que un chofer

El mismo día en que nos enteramos que Mariano Rajoy cobra al año 78.185 euros nos dicen que Fernando Alonso cobrará el próximo año más de 30.000.000 de euros. El primero pagará a hacienda por todo, el segundo logrará escaquearse. El primero tiene que dar la cara de amargado y el segundo es aplaudido y vitoreado.

Algo más no funciona en este tinglado de vida. Somos imbéciles. Así queda claro que nunca lograremos tener de Presidente del Gobierno al mejor, ni tan siquiera al regular. A poco que sepa ir en bicicleta, en coche o mover una pelotica, se nos irá de rositas.

Un país que es capaz de entender que cobra 384 veces más un corredor de coches que sale con la bandera de su país, que su propio Presidente de Gobierno, que también sale con la bandera de su país, ese país digo, está funcionando mal. Me da igual quien paga a quien, lo que me importa es qué cobra y por qué cada uno, pus el mundo está globalizado, y si quien paga es un banco, como este banco vaya de enfermo, quien tiene que soltar la gallina para normalizarlo somos los mismos que pagamos al Presidente del Gobierno.

10.12.14

Todos somos responsables de todo. También yo

Si hacemos un repaso de los diferentes problemas que tenemos en este momento, sean en Europa o en el mundo global, vemos que estamos ante un momento de la historia complejo y delicado, que si bien gran parte de estos problemas no son nuevos, otros si y sobre todo son asuntos que se han juntado todos a la vez, sin soluciones aparentes y en constente crecimiento disimulado.

Desempleo.
Desigualdad social en aumentos.
Crisis energética.
Cambio climático.
Hambruna en el mundo.
Consumismo absurdo y programado.
Guerras terroristas no declaradas.
Crisis de valores sociales y familiares,
Crisis de la propia democracia.
Uso de la economía como laboratorio de beneficios.
Globalización sin aportar beneficio social.
Crisis económica que afecta a las clases medias y pobres.
Sanidad muy mal repartida entre las personas.
Educación con menos calidad que hace unos años.
Juventud sin futuro de independencia vital.
Crisis del modelo capitalista.

Se nos insiste que por los caminos que hemos tomado vamos al caos y al hundimiento social, pero se nos obliga a pensar que no seremos capaces de exigirnos y de repensar que las personas sí somos capaces de tomar decisiones y de cambiar lo que parece predestinado a suceder. Somos actores que debemos poder dominar las consecuencias de los desastres, si no los hemos convertido en inevitables.

La sociedad mundial, la europea o la española, caminará a ese desastre que nos avisan, sólo si no somos capaces de tomar las decisiones de sentido común y las que ya sabemos que hay que tomar pues los análisis previos ya los hemos realizado. Solo si nos empeñamos a no querer ver, y a que las ideologías y beneficios personales primen sobre todos los demás, nos hundiremos. Pero para eso lo primero es admitir que todos somos responsables de todo.