28.5.25

Los partidos de izquierdas no deben callarse


Explotan (presuntamente) repartiendo mierda, esas "cosas" que llamamos las Cloacas del Estado, del actual y de los anteriores periodos, rodeadas de un silencio atronador de los partidos pequeños que desde la izquierda deberían estar pidiendo contundencia.

Otra vez los diarios digitales sacan a la luz "cositas" que asombran a los miedosos, pensando que es el Fin de una Época, cuando por desgracia no estamos aprendiendo que esto sucede siempre y que lo que hay que hacer es poner mecanismos para detectarlos y detenerlos.

Voy a ser más claro. A los partidos que en las encuestas les va mal, un consejo: No viváis a la sombra de los Grandes, pues España os necesita. ¡¡Jodo qué guapo me ha quedado!!

Observar que algunas instituciones se van pudriendo poco a poco es ver como se mueren las democracias de todos.

Vivir escondido a la sombra del Partido Grande, presumiblemente por el motivo idiota de que como estamos con ellos no podemos decirles cuatro cosas, es de una debilidad tremenda. Es un error de futuro.

Una cosa es estar en la gestión y en la gobernabilidad, una cosa es evitar que los más alejados a tus ideas puedan gobernar si no apoyas a los cercanos…, y otra es tragar con todo, pues el votante no es tonto y se mosquea.

El silencio, los silencios disimulados y esconder la cabeza, suele pagarse muy alto a la hora de los exámenes cuatrienales para demostrar que eres válido y sobre todo que eres la alternativa.

25.5.25

No sé el número de Leyes Internacionales que nos hemos saltado


Si analizamos con calma lo sucedido en Gaza, contra Palestina, en el drama que sucede desde octubre de 2023 entre Israel y Palestina, podemos intuir que algo grave ha sucedido en el mundo, por el devenir de todos los acontecimientos.

Es como si nuestra civilización hubiera sido incapaz de resolver algo tremendamente grave y además se diera cuenta de ello y lo quisiera esconder o callar, enterrar sabiendo que es tremendamente doloroso.

No sé el número de Leyes Internacionales que nos hemos saltado entre todos, por acción o por omisión. Hay una pérdida básica, es la credibilidad en el sistema Occidental, la que se basaba en la seguridad, incluso en la Democracia y los Derechos Humanos. En la convivencia en libertad garantizada por los Gobiernos y las Instituciones Mundiales.

Como en muchas otras ocasiones en la Historia de los Libros, todo esto que vemos desde nuestro sofá de casa, la violencia sin tamaño, la matanza desde todos los puntos de vista, se ha realizado por motivos religiosos indirectos, pero como otras muchas, siempre y todas veces por motivos religiosos disfrazados, curiosamente mientras los Jefes de las religiones mantenían silencio e incapacidad.

A partir de estos actos, nada es ya seguro en el Mundo de este siglo XX; todo depende de la fuerza, y cuando digo todo, digo TODO en el más amplio sentido de la palabra. 

No solo ya no tienen derechos los adultos, los soldados, sino tampoco los ancianos, las mujeres o los niños, los prisioneros, los territorios, los valores mínimos.

Utilizar el hambre o los heridos y prisioneros para ganar… es de cobardes. Pero tampoco eso importa a nadie. El mundo no tiene ningún mecanismo para resolver un problema de este estilo. Ninguno, y esa constatación es gravísima pues abre la puerta a todo. Ya no hay mesura, medida, espacios, modelo.

Todo depende de sátrapas, de locos, de bobos históricos que no saben bien qué están haciendo, aunque crean tener muy claro "su" solución. Es un error, este problema durará otra vez, muchas décadas más.