23.12.15

¿Son pocos 69 Diputados, o en cambio son suficientes?

Es curioso cómo a veces damos la sensación de que somos mucho más tontos de lo que realmente somos. Rajoy hoy ofrecerá al PSOE reformar la Constitución para atraerlo hacia una abstención en segunda vuelta. ¿De verdad es “esa” reforma de la Constitución lo que necesita España ahora? Una modificación de la Constitución sin el apoyo “de todos” no sirve para nada. ¿Qué tipo de reforma plantea el PP? Incluso ¿qué tipo de modificación al artículo 135 que ahora parece escocer a todos, quieren plantear basándose en la vieja política de jugar con casi todo? Ni lo puede hacer el PSOE con el PP, ni el PP con el PSOE. Ahora hay ya más actores, y los tiempos, esos que Rajoy decía saber como nadie cómo jugar con ellos, se les ha vuelto en contra. Lo de la Presidencia del Congreso es de premio a la bobada. El PSOE lo podrá lograr sin el apoyo del PP.

El Rey también está empezando a maniobrar para evitar —como bien sabe— que otras opciones se puedan apoderar en abril del mensaje de la gestión del futuro, del control efectivo de las reformas. 
Tan importante es el voto del PP o del PSOE para reformar la Constitución, como el de Podemos. Y digo más, esperar a que el tiempo agote las posibilidades, a que todo se eternice, es un gran error. Cuanto antes mejor. Pero eso si, con reflexiones claras por parte de todos, de que algo hay que modificar si queremos que se modifique el resultado final.

Toca trabajar por España, por Aragón. ¿Quieres colaborar?

Toca trabajar despacio y con dedicación por España, por Aragón, por los más débiles, por todos nosotros. Toca trabajar sabiendo que la política va a tener unos meses de freno e impasse y que debemos asumir eso y también sin olvidarnos, que la política es tan importante que hacerla mal supone ser menos y peores. No será correcto para España terminar con un gobierno muy débil, incapaz de resolver los problemas muy serios de esta sociedad, sin capacidad para liderar el momento actual. Entre elegir un gobierno débil y extraño o unas nuevas elecciones generales, sin duda, hay que optar por la segunda opción.

Nos dirán que es caro y mienten. Nos dirán que es cansado y agotador y vuelven a mentir pues sólo se reclama a la sociedad que acudan unos minutos a su propio barrio (en la inmensa mayoría de los casos) a meter un papel en una caja. Nada más. Mucho menos agotamiento que ir a comprar al Súper, acudir al bar a tomar un vermut, estar en un partido deportivo. España necesita un gobierno capaz, y si no hemos sido entre todos capaces de lograrlo a la primera hay que seguir intentándolo.

¿Y a quién beneficia? Pues sin duda a los españoles, que nos merecemos un resultado más claro y contundente. Ningún partido político ha quedado satisfecho con los resultados, pues a nadie le otorga la responsabilidad de gobernar con capacidad. Así que como sería lo lógico, estamos abocados a volver a opinar. Y a volvernos a equivocar o a ser capaces esta vez de acertar. A finales de abril lo veremos.