22.1.26

Me gustan los números, pero con cuidado


Yo de niño conocí antes las letras que los números; e incluso creo recordar de muy niño, ser ya un adelantado en la lectura, tanto que en el colegio público Palafox de Zaragoza me sacaron para leer en voz alta delante de mi familia, para que vieran lo claro que lo hacía con muy pocos años.

Hoy vocalizo peor. Lógico, deben ser las prisas. Y que ya no nos enseñan a hablar en público, que esa es otra deficiencia educativa, que es muy interesante aprender.

Los números los empecé a comprender en el colegio de los Maristas cuando iba de gratis, de alumno becado por ser de familia sin recursos. Y me encantaron, sobre todo la geometría

Efectivamente, 60 años después y aunque me siguen encantando los números, he cambiado la geometría por la aritmética. La geometría da poco beneficio.

Estos tiempos actuales son de contar dineros. Todo se circunscribe a saber contar economías, ganancias, pérdidas, riesgos, inversiones y precio de las cosas. 

Son otros tiempos, más capitalistas incluso que aquellos de 1960, cuando todo era una dictadura brutal. La Falange en sus inicios no era capitalista aunque lo pareciera.

La Falange cuando nace era antiliberal, anticapitalista en lo económico clásico, y sobre todo antimarxista; y su ideología se parecía sobre todo al fascismo europeo, con rasgos propios españoles, y un fuerte componente nacional-sindicalista.

Continuo con los números.

La vida no son números, excepto por la edad que vamos contando, pero nos han convencido de lo contrario, pues cuanto más personal humano quiera mover sus propios números…, más beneficios obtienen los que viven de los números de los demás.

Es importante conocer los números, sobre todo si te quieren endeudar. Los usureros saben mucho de números y de días, y aplican los intereses —sobre todo si son de demora— con unos juegos de manos como el mejor de los magos.

Hay gente que se hace rica solo sabiendo jugar con los números. Yo aprendí de joven, que donde más dineros ganas no es con el trabajo, sino cerrando negocios y aplicando los números a esos precios finales. 

Una buena venta de caballos o de burros te puede dar más beneficios que levantándote a las 5 de la mañana para fregar las cuadras. 

Por cierto, es verdad, me dicen que las cuadras no se friegan. Es que… yo nunca me he dedicado a eso. 

Ahora han cambiado los caballos por vender viviendas, y dicen que el negocio es muy similar a vender burros.



¿Estamos ante una guerra nueva fría o caliente?


La actual situación del mundo es sumamente peligrosa. Pero lo digo desde la calma. No hay que tener miedo por decirlo, no debemos censurar los peligros, pues eso supone darle la razón al que nos quiere ver con miedo. Y no hablo solo de Donald, sino de varios más.

Aunque lo que me preocupa más, son la incapacidades de Europa para plantar cara desde la unidad, desde la Unión Europea y no desde cada uno por separado, no ver lo que sucede supone dar la razón a quien juego con tenernos asustados.

El mensaje de Donald Trump que vemos arriba es suyo, nadie más lo ha lanzado a las Redes. La portada de la famosa revista The New Yorker es también directamente americana. Desde Europa solo observamos, y a veces no entendemos nada de lo que sucede, pues nos da la impresión de que en vez de ir a mejor, vamos a peor.

Yo he vivido la Guerra Fría, y sé qué es la mentira, las amenazas, las manipulaciones de la verdad para utilizarlas como un arma de defensa o de ataque. Todo puede parecer relativo. 


Pero un solo fallo de un torpe, puede desencadenar una maquinaria de guerra que nadie puede parar ya. Todo depende. Esperamos que junto a cada torpe, haya alguien con sentido común, vigilando.

En realidad solo buscan ganar dinero en los negocios personales, y eso tiene también un recorrido, ellos ya saben que no todo vale para generar beneficios.

Ayer se nos comentaban que en Noruega se había mandado una carta a sus ciudadanos advirtiéndoles de que sus posesiones pueden ser requisadas por el Gobierno en caso de guerra, si fuera necesario para la defensa. 

O desde Canadá se nos dice que se ha enviado un folleto de 18 páginas creo, con lo que cada familia debe tener preparado en su casa, por si estalla un conflicto.

¿Son bulos, son reales? No tienen ningún sentido práctico estas acciones, excepto crear o aumentar los miedos. Pero a su vez también actúan sobre la población para prepararles no para la defensa, sino para que admitan la guerra. 

De momento seamos serios, vivamos con calma, no nos dejemos llevar por los miedos, pero admitamos que son tiempos raros, y que debemos ser capaces de auto defender nuestros derechos y nuestras posesiones.