Emplear la primera persona en comunicación. También en política

Me llegó una publicidad de un Banco a mi casa, un folletito pequeño pero muy indicativo del idioma que se emplea ahora para vender. Y ahora con perdón mezclo productos como si esto feura un mercadillo. Para vender productos, ideas, proyectos, labores, equipos. No podemos permanecer alejados de los idiomas que en cada momentos histórico y social se emplean y se diseñan como más eficaces.

Emplea el folletito la primera persona con astucia. No nos conocemos mucho, pero saben que a veces soy cliente y por eso se atreven a usar la primera persona coloquial. Es decir, más o menos lo que todos podríamos hacer en política con nuestros afiliados, simpatizantes y votantes. Con todos convivimos, con todos nos tratamos para intercambiar emociones y deseos. Pero continuemos con el folleto.

Tu día a día.
Tus ilusiones y proyectos.
Reforma tu casa.
Tú tienes crédito.
Si tu confías en tu banco, tu banco también confía en ti.
Queremos ser tu banco.
Acércate a tu oficina.
Ven solo con tu DNI

Realmente les importas como negocio, pero saben que hoy solo desde la confianza, desde la cercanía serán capaces de llegar a ti. En muchos casos se nota la treta, pero en otros no. Para que alguien se fíe de alguien se necesita un idioma gestual y verbal, escrito u oral que valore a quien lo escucha o lee. Y nada como la primera persona coloquial para facilitarles las cosas. Imaginemos otras opciones. Efectivamente su eficacia es tremendamente muy inferior. Y efectivamente son solo frases, pero que están diseñadas para llegar dentro, para abrir miradas. Es la personalización del mensaje. Leamos los ejemplos.

Su día a día.
Sus ilusiones y proyectos.
Reforme su casa.
Usted tienes crédito.
Si usted confías en su banco, su banco también confía en usted
Queremos ser su banco.
Acérquese a su oficina.
Vengo solo con su DNI

Vuestro día a día.
Vuestras ilusiones y proyectos.
Reformamos vuestras casa.
Vosotros tenéis crédito.
Si vosotros confiáis en vuestro banco, este también confiará en vosotros.
Queremos ser vuestro banco.
Acércate a la oficina más cercana.
Venir solo con vuestro DNI

Si además quien te quiere vender una idea, quien te quiere pedir tu voto o tu atención, hace otras dos cosas más, sin duda el éxito es mayor.
A/ Dirigirse a ti por tu nombre, algo muy caro pero posible.
B/ Solicitarte y dar la oportunidad de que contactes con el remitente para lo que quieras, respondiendo siempre y dejando muy claro de qué temas puedes solicitar apoyo para no defraudar.