¡No sé donde nos van a mandar! O casi mejor: no queremos saberlo

Tenemos que acostumbrarnos a hablar mejor. Como decía Perich en 1970, no debemos decir: “¡No sé donde iremos a parar!”. Es falso, no vamos nosotros, nos llevan. Así que sería más correcto decir: “¡No sé donde nos van a mandar!”.

En los últimos años nos están moviendo todos los derechos, así que como nos movemos y no elegimos hacia donde, hay que asumir que nos llevan a donde ellos quieren. Nosotros somos, más pero no se nota nada. ¿O tal vez somos menos? ¿De verdad han pasado 44 años desde que Perich escribía esto?