4.1.13

El ejemplo del operario del SAMUR del Madrid Arena es uno más en nuestras empresas

En este drama por capítulos del Madrid Arena en Madrid nos han surgido ahora con el martillazo de las conversaciones del operario del teléfono del SAMUR ante la tragedia, recibiendo las llamadas y atendiéndolas como un auténtico imbécil, nada profesional para esta responsabilidad.

Nos puede sorprender, pero puedo garantizar que los RRHH y la selección de personal sirven precisamente para evitar esto. En todas la empresas hay un número muy elevado de trabajadores que solo sirven para el trabajo que realizan. Son buenos en lo suyo, por experiencia o por formación, pero no se les puede mover de su puesto a otro distinto pues fracasan, no sirven.

La responsabilidad no es del operario que no sirve para atender un teléfono. La responsabilidad es de quien decide ponerle en ese puesto de trabajo. Hay que decirlo con claridad; los mandos intermedios, los pequeños gestores de las empresas españolas no están bien formados.

Desgraciadamente hay muchos trabajadores en puestos que no les corresponden y eso lastra el mercado laboral, la productividad, la competitividad, los resultados. Y no nos confundamos con los beneficios, que eso es otra cosa. Se puede tener una empresa con todos los errores del mundo y dar beneficios. Y al contrario, tener una empresa con grandes trabajadores que no logra tener una cuenta de resultados correcta. Depende de muchos factores.

Hay que analizar muy bien cada puesto de trabajo y diseñar el puesto para buscar al mejor profesional de nuestro equipo. Debemos dar valor al departamento de RRHH en nuestras empresas y aprender a ser excelentes.

Causas y tratamiento de la ansiedad o la angustia

Hablábamos ayer de la ansiedad, que al igual que otros sentimientos humanos como el placer, la euforia, la tristeza, la ira, el miedo, la rabia o la felicidad, son fundamentales en la vida de las personas; regulan la interacción con los demás y ofrecen un sistema de alarma que, en el caso del miedo, sirven para afrontar situaciones de peligro o riesgo.

Somos seres emotivos que percibimos y actuamos, según nos afectan las situaciones que nos rodean, y que están controladas por circuitos neuronales del encéfalo.

En el caso específico de la angustia, su experiencia incluye tres tipos de componentes: Un componente cognoscitivo. Respuestas autonómicas, endocrinas y esqueleto-motoras. Representaciones subjetivas del estado emocional.


Dos emociones humanas tienen mucha importancia en cuanto a las causas de la ansiedad: la sexualidad y la agresividad. Sin embargo, en la descripción que las personas hacen de su angustia, pueden esgrimir muchas razones, que no guardan ninguna relación con deseos agresivos o sexuales.
Muchos pacientes, por ejemplo, se sienten extrañados frente al hecho de que la causa de la ansiedad surja precisamente cuando se encuentran más contentos y han conseguido por fin el logro deseado.

Otros culpan de su estado al abandono de un ser amado, la mala suerte en los negocios, la soledad, un medio ambiente adverso o el fracaso de un proyecto.

Estas quejas manifiestas son la expresión inconsciente de situaciones traumáticas de separación en las etapas iniciales de la vida, cuando el desarrollo psicológico es incompleto, y el sujeto no cuenta con elementos suficientes para defenderse del temor a perder la vida o ser aniquilado por peligros supuestos o reales. Cada nueva situación de abandono o separación es ahora mal soportada; hasta un hecho cotidiano aparentemente banal puede ser motivo para desencadenar el estado de angustia y ser la causa de la ansiedad

La angustia es un afecto normal. Pero deja de ser normal cuando su intensidad es muy alta o cuando se convierte en fuente de sufrimiento e incapacidad, en patológica, y su duración en el tiempo es muy amplia.

Las ansiedades se tratan perfectamente con ansiolíticos, recetados por especialistas médicos. Y con técnicas de auto respuesta y de defensa ante estos síntomas. Pero inevitablemente hay que recurrir primero al médico de familia que es quien nos tratará primero o nos desviará hacia un especialista, pues tiene tratamiento y solución.

Hay que revalorizar el YO. Hay que conocer qué nos sucede. Hay que saber relajarse y tener capacidad para ponerse a realizar estas técnicas cuando estás en una situación de ansiedad y angustia. Hay que prever los problemas en sus inicios antes de que sean excesivamente fuertes. Hay que aprender más y mejor a convivir, a soportar los problemas, a controlarlos, a conocerlos y asumir que existen pero que también y por que son conocidos se pasarán y se volverá a una situación normal.