12.10.25

Seis ideas para emprender una actividad nueva

Si quieres emprender una actividad o empresa importante y nueva en tu vida, si quieres explorar la posibilidad de crear una nueva empresa, la que sea, para que te reporte más ingresos o simplemente más felicidad, debes tener en cuenta algunos asuntos básicos, que estoy seguro, ya has tenido en cuenta. Vamos a revisarlos, para ver si alguno de ellas te inspira alguna nueva luz.

Debes analizar bien y con calma tu nueva actividad. La información que recojas es muy importante. Y no la que se logra en una sola jornada, sino en varias sesiones distintas, para que tú mismo te analices y te juzgues, veas sus y tus posibilidades, de forma amplia y desde varios puntos de vista. Calma, pero sin abandonar el análisis.

En este proceso de informarte debes ser positivo. Seguro que te afectarán miedos y dudas, ganas de olvidarlo todo y abandonar. No te hagas caso, continúa hasta encontrar todo lo que necesitas saber, pues abandonar es lo último que se hace siempre. Abandonar es cerrar, es el primer fracaso. Si es necesario cerrar la nueva libreta…, lo harás sin duda, pero será lo último y cuando ya no exista otra posibilidad.

Emplea tu intuición, tu experiencia, pues si has llegado hasta aquí será por algo, por alguna experiencia que te está ayudando a dar estos pasos. Escúchate, sabes que tú sí eres capaz, que es cuestión de analizar todo y borrar lo que ya no sirve. No dejes que las palabras negativas de los demás te frenen. Si acaso, recoge información de todos ellos pero valora más la intuición tuya.

Eres excelente, tú sí puedes, y además quieres hacerlo. Si te lo estás analizando es porque eres bueno en lo tuyo. No decaigas y sigue adelante. No será fácil, ya sabías antes de comenzar que emprender siempre supone dificultades nuevas, pero eso es lo interesante, que antes de entrar ya sabías que ibas a tener que emplear todo tu conocimiento y fuerza.

Emprender un nuevo camino agota, es duro, te entrará el desánimo en esos tiempos flojos de dudas. Confía en tí misma. Eres capaz de salir de esas dudas con más conocimiento y experiencia. Y pide ayuda si la necesitas. Algunos de los que te rodean estarán encantados de apoyarte.

Analiza qué se está haciendo desde otras opciones parecidas a la que ya has decidido emprender. Aprende de ellas, apunta, copia en una libreta qué ves de positivo y de negativo en lo que ya se hace por otras iniciativas. Apunta qué cambiarías de ellas. Aprende de lo que ya están haciendo en otros lugares, y selecciona. No se trata de poner en marcha copiando todo exactamente, sino de aprender y observar, de poner en marcha algo con tu propio sello personal. De aprender de sus errores.

La Paz es un periodo entre dos guerras


Hemos destrozado las vidas de todo un pueblo, el Palestino. Entre todos nosotros, como habitantes de estas generaciones. También entre ellos mismos, pero no todos en la misma proporción. Y como siempre ante la historia, la factura se pasará al cobro al finalizar los errores.

Este tremendo problema lleva décadas surgiendo y resurgiendo. Al menos de forma moderna, desde el año 1948. Y sin ser capaces nunca de encontrar una solución duradera. Válida.

Este acuerdo de Paz propiciado por los EEUU es temporal. Lo saben todos. Es algo, pero es un freno temporal. Nada más, desgraciadamente.

Los niños y jóvenes a los que hemos dejado sin casa, sin ciudades, sin pasado y sin futuro, crecerán y lo harán desde el odio, desde el miedo, desde la venganza. Eso es ley de vida del animal humano. No sabemos qué se puede hacer para evitarlo, pero sin duda hay que entrar muy fuerte ante el problema, e intentar resolverlo de verdad.

Algo similar está sucediendo en las zonas del Este de Europa. No es solo Ucrania, y lo sabemos casi todos, no voy a señalar territorios, pero hay que viajar hasta allí, escuchar o preguntar, observar unas semanas, y luego opinar sabiendo solo algo.

El animal humano no sabe construir la paz, solo hace apaños temporales, y las generaciones como la mía que no han sufrido en sus años de existencia una guerra en su territorio, son cada vez más escasas. No es lo habitual que existan seres humanos que no hayan vivido una guerra en 70 años.

Pero parecemos incompetentes para sentar las bases de un mundo pacífico. Admitimos que las guerras son una menra de saltar al vacío, matando y construyendo lo destruido.