25.12.25

Cada día es más sencillo ser monárquico


Cada día es más sencillo ser monárquico. El Rey Felipe VI, cuando nos ha hablado a todos en esta Navidad 2025, parecía un socialdemócrata humanista o un cristiano demócrata de libro. Y si uno se pone a pensar quien podría ser ahora mismo en España el Presidente de la República elegido por todos nosotros, me entran escalofríos.

No voy a dar nombres, pero es muy sencillo imaginárselos.

Del discurso del Rey yo destaco dos cosas. El aviso de que España va mal, de que tanto hastío democrático es peligroso y de que los presuntos extremismo ya han ido calando hasta en los partidos que eran más amantes del Sistema, y otro detalle que me ha parecido importante.

Al Rey en esta ocasión le han parecido más importantes los problemas de España que los del mundo, y no se ha referido a casi nada fuera de nuestras fronteras. Jopetas.

La sensación desde fuera es que estaba muy cabreado y contenido. De pie, corto en el tiempo, imperativo, asumiendo sin decirlo que hasta las gentes de derechas duras lo odian por templar.

En estos momentos en España, lo peor que te pueden llamar, o incluso peor que eso, pueden sospechar de uno, es que juega a TEMPLAR. Los que templamos no somos nada de nada. Ni chicha ni limoná. Hay que posicionarse, y no nos dejan sitio para ser ambiguos. Nos llaman ambiguos simplemente por no ser como "los otros".

Yo no soy ambiguo, soy socialista pero no me gusta lo que está sucediendo en España. La política es otra cosa, era otra cosa entre 1980 y 2015, con sus apaños, robos y podredumbres, pero existía en las bases un respeto entre personas, unas ganas de "HACER" y una capacidad de hablar con casi todos.

Lo vengo repitiendo desde hace años. Cada vez son más los que desde la política huyen, y lo curioso es que los recambios ya no son los más preparados o los mejores de cada organización, sino los que quieren dar la cara. Que es otro modo de entender las cosas. 

Los que tienen experiencia antigua se van quemados, y los que entran de nuevas lo hacen desde esta fase de insultos e incapacidades, de no querer hablar con nadie que no les alabe el gusto propio, y así no se hace política democrática, sino otra cosa.

Hacer política es resolver problemas de la sociedad, y la entiendo yo más en lo micro que en lo macro, asumiendo que esto último es muy importante y lo que sustenta lo micro. Pero si nos basamos solo en lo macro, obviando a la sociedad, al final y ya cabreados todos, mandaremos a cascala el Sistema y eso sí, eso sí es muy peligroso.

24.12.25

¿Mejor o peor en Aragón, que la izquierda vaya unida en una sola papeleta?


En Aragón, el 8 de febrero de 2025, el 8-F, vamos a tener un exceso de papeletas para elegir, si la cordura no lo evita, que parece que ya no da ni tiempo. ¿Pero es interesante ir unida la izquierda?

Daría igual si hablamos desde la izquierda o desde la derecha, pero me quiero centrar en la izquierda y sus incapacidades para entender que sin unión es imposible mantenerse de forma social y menos todavía crecer. Ahora no me he referido a resultados electorales. Todavía.

No tiene sentido político que de cara a febrero se presenten listas de CHA, otra de Podemos-IU, y se quede Sumar amulagada y apoyando (si acaso) desde fuera. Quien no se presenta, se hunde. Ese concepto deja huérfanos de ideas por similitud a mucha parte de la sociedad que no entiende esa decisión y opta por la abstención.

Un voto dividido, incluso no ya entre los que se presentan sino también entre los que no se presentan como es el caso de ZEC, adormece a la sociedad, que piensa que si entre ellos no son capaces de ponerse de acuerdo, sobra casi todo lo demás.

En la derecha también hay tres ejemplos similares y dejo fuera a VOX.

Lo curioso es que siendo cierto que las ideologías no son iguales, que sus programas no son idénticos, son muchas más las cosas que les asemeja en la izquierda a Podemos y CHA, de las que los separan. 

Excepto que son líderes diferentes. Y que en la última década entre todos, hemos jugado más a ponernos zancadillas que a reunirnos para hablar.

En las elecciones de 2023, si se hubieran presentado por Zaragoza CHA junto a Podemos y a IU, se hubieran obtenido con los mismos votos un diputado más. ¿Es eso suficiente? 

Pues puede que no, ya que las susceptibilidades son tan finas y torpes que a veces nos da la sensación de que una Lista Única no supone siempre sumar todo. Si desde la suma total se pierden 6.000 votos por ir todos unidos en vez de ganar entre la abstención, se podría perder ese diputado de ventaja.

Pero los tiempos políticos no son los mismos en este 2026. Y los números se van a mover entre todas las candidaturas. Podríamos ver a un PP que obtendría los mismos diputados que en 2023, un PSOE que podría perder 3 diputados, un VOX que ganaría 3 diputados y unas izquierdas que incluso subiendo un 3% de voto no lograrían superar los resultados de 2023.

Si los movimientos fueran mucho más pronunciados en la provincia de Zaragoza, y con las izquierdas unidas en una sola candidatura, podríamos ver al PP igual, otra pérdida añadida de un diputado en el PSOE, un VOX con 7 y la unión de las izquierdas en 6. Y en este caso daría igual si se presentaban una o dos candidaturas de la izquierda, divididos entre CHA y Podemos.

Curiosidades del Sistema, de las matemáticas y de la realidad. Es mucho mejor ir juntos por sensación, pero matemáticamente no siempre es necesario para obtener buenos resultados partiendo de una situación como la actual. Solo sería beneficioso ir juntos si se sumaran entre toda la izquierda en una sola papeleta, más votos que VOX.