28.12.25

¿Cómo ha evolucionado la IA en este 2025?


No hay duda de que este 2025 ha sido hasta el momento, el año de la IA, no tanto del de su nacimiento o creación, ni tampoco el del desarrollo pues veremos años futuros con muchas más novedades, pero sí siendo 2025, el año del "Conocimiento democrático" de la IA, al dar la sensación de que ha llegado "a todos".

Desde una perspectiva informática rigurosa y no tanto desde el punto de vista de la sociedad, 2025 ha representado un año de transición arquitectónica profunda en la IA, donde el trabajo en su desarrollo se ha desplazado desde la mera acumulación de parámetros o datos, hacia sistemas más eficientes, especializados y multimodales.

Hasta el año 2024, la idea de presentar la IA era simple. Cuanto más grande era el modelo, parecía más inteligente. Era como construir cerebros artificiales que nos acompañaras y que fueran cada vez más enormes, con más conocimientos acumulados y dispuestos a respondernos o a interactuar con nosotros.

En 2025 esto ha cambiado. Ahora es posible tener un modelo mucho más pequeño —que cabe en tu teléfono o en un servidor barato— y que funciona casi tan bien como los gigantes para cosas específicas. Por ejemplo, un modelo pequeño entrenado solo para Leyes de un país, y que funciona mejor en contratos, que un gigante "de todo un poco".

La IA deja de ser un lujo de grandes empresas. Ahora tú puedes usar IA potente en tu móvil o en tu coche, sin conexión a internet, sin enviar tus datos a servidores lejanos. Y habiendo elegido solo aquella IA que para tus usos te interesa tener. 

En 2025, los mejores modelos de IA hacen algo distinto a lo que hacían antes, piensan en pasos, en paquetes. 

Si les pides que resuelvan un problema matemático complicado, no te dan la respuesta directamente. Primero razonan sobre él —dividen en partes, descartan caminos que no funcionan, verifican sus propios pasos— y solo tras todos esos razonamientos que tu puedes revisar y analizar por fases, te dan la respuesta.

Hoy en 2025 la IA es más confiable en tareas complejas: diagnósticos médicos, análisis legales, programación compleja, creación de contenidos. No solo "parece sensata", sino que realmente ha verificado su lógica y se ha ido adaptando a ser "más humana", es decir más útil para cada necesidad.

Antes por poner un ejemplo, veía una radiografía y nos decía qué problema de salud veía en ella. Ahora, antes de emitir su veredicto, exige leer el historial médico del paciente, qué síntomas tiene esa persona, qué tratamiento ha llevado en los últimos meses; para al final juntar toda esa información y decirnos qué ve en la radiografía. 

El tiempo que utiliza es el mismo que antes, pero su comportamiento es mucho más abierto a más paquetes de información del paciente.

Ahora la IA se compra, y en esa compra se adapta a lo que necesitas, seas una consultora, un banco o una clínica. Se personaliza para ir actualizándose y a su vez para estar abierta a tus propios datos. No es un enorme paquete que te venden, sino un pequeño paquete que aprende desde lo que ya tienes para adaptarse con lo que le añadimos nosotros.

Si eres un abogado español especializado en Derecho Civil, no necesitas tener toda la IA de derecho internacional completo. Pero tu compañero de despacho puede tener otro paquete diferente y a su vez, le habéis podido meter vuestros propios casos para que conozca vuestra personalidad empresarial.

No es este 2025 el final de los avances de la IA, todavía es incapaz de analizar las causas de los hechos. No sabe todavía las motivaciones personales de cada consulta. Y en eso se está avanzando, para personalizarla todavía más.

¿Por qué yo quiero saber qué sucede hoy en Sudán, si nunca he preguntado por este país? 

Y sabrá responderme mejor si ya sabe que hace unos meses yo estuve preguntando por Etiopía, o sobre el valor de la goma arábiga en los mercados africanos. Sumará todo eso y creará un contexto que añadido a mi pregunta ya sabe dirigir su respuesta o respuestas hacia lo que ella cree que yo necesito.

La tendencia de la IA es que sea una herramienta que sepa pensar de forma adaptada y personalizada a quien pregunta. Una herramienta de acompañamiento, que haga como de un Jefe de Gabinete, que se las sabe todas. 

La IA actual y la nueva tiene que sea pequeña para podarla llevar en un teléfono, pero a su vez que tenga hermanas mayores de tamaño, para poder interactuar entre ellas. Que esté diseñada personalmente para "ti" y sobre todo que sea MUY segura, pues ya no será una IA de todos, al tener datos tuyos y de tus trabajos.

27.12.25

Todos somos creyentes, y eso es importante


A los largo de mis muchas décadas he tenido contactos con innumerables agnósticos y ateos, y con creyentes que en casi su totalidad han sido cristianos, algunos incluso católicos y otros pocos judíos.

En este siglo XXI va sucediendo lo que es lógico cuando estamos en tiempos raros o de crisis. Todos queriendo o sin querer dudamos de casi todo. Incluso de no ser creyentes. 

En mi vida he tratado con varios sacerdotes de izquierdas, incluso de muy de izquierdas. Y con sacerdotes muy humanistas que siguen trabajando por su barrio. Y estuve tres años en un colegio de "curas" como un pobre que estaba becado, en donde con el mayor de los respetos me intentaron enseñar más de religión, de lo que yo pretendía estudiar. Tengo muy buenos recuerdos de aquellos años.

Incluso fui candidatos a ser Infantico del Pilar que debe ser lo máximo que se puede ser como niño cantor en Zaragoza, allá por los años 60 del siglo XX y cuando eras pobre. No superé la prueba de canto.

Uno de mis amigos agnósticos ya fallecido, era de los que desde su filosofía de vida, animaba a abrazarse a los árboles cuando no tenías personas cerca. Yo he vivido los años en los que abrazarte entre personas no era delito. Y era también de los que adoraban sentarse para hablar con amigos alrededor de un café en un lugar tranquilo.

Hoy creemos más en el psicólogo que en el sacerdote, y lo curioso es que el primero te cobra y el segundo no. Creemos más en las pastillas de química que en salir a correr al campo o a charlar con los vecinos de vida. Son cosas que van cambiando.

Mis primeras lecciones de comunismo, del que venía de aquella Rusia o de la China de Mao me las dio en largas caminatas un amigo de mi edad, menos de los 20 años teníamos ambos, que estaba muy cerca por no decir dentro, de organizaciones juveniles cristianas de base. Tampoco está hoy con nosotros.

Mis primeros contactos con CCOO cuando todavía vivía el enano dictador, las tuve en cine fórum de barrios zaragozanos como Torrero o La Paz, o en menor cantidad en Delicias o Las Fuentes, que se organizaban dentro de iglesias, en sus locales anexos.

No tiene nada que ver el cristianismo con el catolicismo jerárquico. A mi me enseñaron los Maristas que rezar no es lo mismo que orar. Y que el humanismo tienen una bases simples de obediencia de personas con personas, para dotarnos de justicia y felicidad. 

En estos tiempos casi todos somos creyentes. de algo, casi siempre de algo importante. Y lo hermoso es que es una actividad muy positiva. 

Yo creo en las personas; en que posiblemente existe algo que no llego a entender; en la bondad y en el humanismo. Y en la filosofía de las buenas personas históricas como Jesucristo.