22.6.26

La sentencia de Ábalos. ¿Mucha o poca cantidad de años?


Me preguntaba hace un rato yo mismo —a veces soy idiota y me hablo— si me parecía bien la sentencia contra Ábalos. Es dura, es muy dura, pues con 66 años de edad una sentencia de este tipo es a perpetuidad. En teoría esos 24 años sería tanto como salir de la cárcel con 90 años de edad. 

Desde el punto de vista humano no tiene sentido, pero… el daño que se ha producido en la izquierda española, el que se va a seguir produciendo durante muchos años, es brutal. 

En España se ha vencido una ideología a base de gastarse dinero público con unas trampas económicas en el periodo de pandemia del COVID19, y eso nos lo van a restregar por la cara durante décadas.

Los dineros sustraídos no han sido muchos, el que más parece haberse llevado según la sentencia ha salido casi indemne por colaboración. Los otros dos, Ábalos y Koldo, se lo gastaron en barbaridades, en alquileres, en dinero público ya consumido en bobadas con mujeres.

Se acabó la vida para Ábalos y Koldo, pues este si cumpliera toda la pena saldría con 75 años de la cárcel. No los cumplirá totalmente, lo sabemos. 

Y tampoco creo que sea lo importante las decenas de miles de euros que defraudaron para sus juergas, sino el mal que han realizado contra una ideología en España. 

Se me dice que las comparaciones con otras sentencias que han recibido desde la derecha, si nos atentemos a las cantidades cambiadas de sitio, no soporta el análisis, pero yo siempre digo lo mismo. 

Nadie te obliga a ser de izquierdas. 

Y si decides libremente ser progresista, socialista o comunista, ya sabes qué ventajas tienen y qué desventajas claras.

Desde la izquierda NO SE PUEDE ROBAR, y a cambio vas al Cielo Terrenal del Humanismo. Puedes elegir, pero ser tonto no es una opción. No te equivoques.

Somos los que hicimos la Transición


Hay hoy una entrevista al periodista José Antonio Martínez Soler en El País que recomiendo leer al menos dos veces. Para que se nos quede el contenido.

Estoy hasta las zonas nobles de escuchar a quien sabe qué fue la Transición, qué se hizo mal, si fue una aceptación de cobardes y casi un arrodillarse de los jóvenes progresistas de aquellos años. 

Lo normal es ya que nadie sepa qué fue la Transición.

La culpa es nuestra por no haberla sabido explicar cuando tocaba, para que entendamos ahora qué nos va a volver a suceder. 

SE HIZO LO QUE SE PUDO, O LO QUE NOS DEJARON, mientras mataban a jovenes por las calles manifestadas o nuestros padres nos pedían que nos calláramos, presos ellos todavía, de todo el miedo de la Dictadura.

Yo he corrido delante de los grises varias veces, creo que a uno de ello lo tengo de vecino y le hablo como si yo no lo supiera. Si aquella Transición no hubiera logrado el mínimo para convivir, ahora sería él el que me asustaría en el ascensor.

Es posible que algún socialista muy listo nos engañó vilmente. No digo que no. Es posible que el PC de entonces debería haber obtenido más poder. Es lógico creer que nunca debió desaparecer el PSOE Histórico liderado por Rodolfo Llopis desde el exilio durante el franquismo, pero como ahora sucede en la política progresista, imperaba que fueran los jóvenes los que se apoderaran del PSOE y así sucedió con la entrada en el poder de Isidoro.

Opinar en 2026 de la Transición, criticándola sin haberla leído, vivido o corrido, es como poco una falta de respeto. Estamos donde estamos por el gran error del 15M y su incapacidad de cristalizar de verdad. No por la Transición.

Aquellos jóvenes hoy cuarentones, han sido superados por los jóvenes actuales, hoy voxistas en gran medida. Criticar el periodo de la Transición, es tanto como tener que asumir que en el 15M algunos jovenes fueron unos incapaces. 

Y yo que viví de cerca ambos periodos, os puede asegurar que no lo fueron, pero se equivocaron el 15M en el tamaño de su respuesta al momento.

Julio Puente