Me preguntaba hace un rato yo mismo —a veces soy idiota y me hablo— si me parecía bien la sentencia contra Ábalos. Es dura, es muy dura, pues con 66 años de edad una sentencia de este tipo es a perpetuidad. En teoría esos 24 años sería tanto como salir de la cárcel con 90 años de edad.
Desde el punto de vista humano no tiene sentido, pero… el daño que se ha producido en la izquierda española, el que se va a seguir produciendo durante muchos años, es brutal.
En España se ha vencido una ideología a base de gastarse dinero público con unas trampas económicas en el periodo de pandemia del COVID19, y eso nos lo van a restregar por la cara durante décadas.
Los dineros sustraídos no han sido muchos, el que más parece haberse llevado según la sentencia ha salido casi indemne por colaboración. Los otros dos, Ábalos y Koldo, se lo gastaron en barbaridades, en alquileres, en dinero público ya consumido en bobadas con mujeres.
Se acabó la vida para Ábalos y Koldo, pues este si cumpliera toda la pena saldría con 75 años de la cárcel. No los cumplirá totalmente, lo sabemos.
Y tampoco creo que sea lo importante las decenas de miles de euros que defraudaron para sus juergas, sino el mal que han realizado contra una ideología en España.
Se me dice que las comparaciones con otras sentencias que han recibido desde la derecha, si nos atentemos a las cantidades cambiadas de sitio, no soporta el análisis, pero yo siempre digo lo mismo.
Nadie te obliga a ser de izquierdas.
Y si decides libremente ser progresista, socialista o comunista, ya sabes qué ventajas tienen y qué desventajas claras.
Desde la izquierda NO SE PUEDE ROBAR, y a cambio vas al Cielo Terrenal del Humanismo. Puedes elegir, pero ser tonto no es una opción. No te equivoques.

