28.8.16

En el Rincón de Goya (Zaragoza), tenemos un monumento al Ebro

Hay grandes ciudades —aunque sean pequeñas— que conciben su principal zona verde como un museo de esculturas al aire libre siguiendo un discurso casi museístico. Lamentablemente, el Parque José Antonio Labordeta de Zaragoza ha sido más bien, almacén de monumentos y acomodo de diversos bustos y estatuas que no tenían cabida en otro lugar de la ciudad, como la Fuente de Neptuno, la conmemorativa de la Exposición Hispano-Francesa, o el Quiosco de la Música, incapaz hoy de ofrecer el uso de su fin originario por la contaminación acústica de de la zona donde se encuentra.

En el Parque José Antonio Labordeta de Zaragoza se levantó el Rincón de Goya, un gran espacio que seguía la propuesta del paisajista Xavier de Winthuysen de 1924, como ejemplo de lo que se puede y debe realizar en un gran parque, para darle un uso mayor que una zona de recreo pasivo. El edificio central es obra del arquitecto Fernando García Mercadal, que introdujo las entonces revolucionarias ideas racionalistas al Sur de los Pirineos. El proyecto (1926) es un hito de la arquitectura racionalista, siendo el primer edificio proyectado siguiendo las propuestas de Le Corbussier, fue ciertamente revolucionario, tanto formalmente (una propuesta racionalista cuando triunfaba el historicismo o el modernismo en Aragón), como conceptualmente (siendo precursor de las “casas de cultura” francesas). Frente a una escultura, el Rincón de Goya sería un museo dentro del Parque, una biblioteca y una sala de exposiciones consagradas al arte. Jamás lo fue.

El Rincón de Goya no ha sido ni entendido ni valorado nunca por Zaragoza. La prensa del momento llegó a afirmar que: “lo ideal es que el edificio desaparezca o se deje de ver entre la hojarasca del bosque”. Aún hoy, lejos de la concepción primigenia, alberga un colegio y sólo sería catalogado como Bien de Interés Cultural hasta el 23 de enero de 2003, más de 75 años después de construido.

En esa zona encontramos el “Monumento al Origen”, concebido para la orilla del Río Ebro, del que parecería emerger (pues carece de pedestal), la imagen de una mujer destinada a rememorar el pasado ibérico de la Ciudad. No fuimos capaces de encontrarle un sitio lógico en las orillas del río Ebro y hoy está erigido en el Rincón de Goya, fuera el entorno para el que fue concebido y en un lugar que nada tiene que ver con lo que representa, ni con la figura de Goya, ni con la concepción del conjunto arquitectónico que lo recuerda.

La obra, desconocida para buena parte de la ciudadanía, fue realizada en 1984 por distintos escultores de la Asociación Pablo Gargallo (Isabel Queralt, Gregorio Millas, Alberto Pagnussat, Pilar Pérez Subías, Fernanda Sanz Revilla,…), asociación que realizó diferentes obras urbanas a lo largo de los años ochenta. Una propuesta más de la ebullición cultural que en tantos aspectos vivió Zaragoza en los años ochenta del siglo pasado, hoy dormida como gran ciudad, aunque sea una ciudad grande.

Se trata de una escultura realizada en piedra de la Puebla de Albortón que representa una cabeza de mujer de formas ciclópeas que recuerda los modelos de las esculturas ibéricas, en especial la llamada “Dama de Elche”, de allí que también sea conocida como la “Dama Ibérica” o la “Dama de Zaragoza”. Porta las características ruedas que cubren las orejas, de origen jónico, que portaban las mujeres íberas, como atestigua Artemidoro de Éfeso y repite las facciones propias de las esculturas ibéricas, influidas por las primeras esculturas griegas.

Una escultura contemporánea de formas arcaizantes, que representa nuestro origen, y que yace desvalida y olvidada en un rincón de un parque. Toda una metáfora de lo que para la sociedad aragonesa es, a veces, su origen.

Jorge Marqueta Escuer.

27.8.16

Parque Olof Palme. Usera, Madrid. España

En el barrio de Usera de Madrid está el Parque de Olof Palme, un clásico ejemplo de lo que debe ser un pequeño parque público de Distrito, aunque muy cerca tengan otro mucho más grande —el parque Campolongo, del que hablaremos en otra entrada—, lo que no es habitual en muchas ciudades, tener dos parques tan cercanos entre ellos. Parque situado entre dos barrios para dar servicio a los ciudadanos de Usera, Zofío e incluso Opañel.


Pero no siempre fue el Olof Palme un modelo de parque, sino muy al contrario, un modelo de lo que nunca debe ser una zona verde. Un lugar de descuido, de botellón constante y de prácticas no recomendables. En su construcción se utilizó un pequeño montículo de la zona, configurando el parque en alto y con un relieve muy bien empleado si se le da el valor de parque, pero con serios inconvenientes si se emplea para otros servicios más escondidos. Para evitarlo sólo se conoce la vigilancia, la limpieza y el mantenimiento.


Hoy, en 2016, es un parque que sobre todo es muy utilizado por familias jóvenes con niños pues dispone de diversos elementos muy utilizados. Bien dotado de mesas y bancos, de juegos, de incluso una zona para hacer patinaje y skate, fuentes y zonas verdes para estar tranquilos y en sombra en los duros veranos de Madrid.


De sus más de 46.000 metros cuadrados, se actuó sobre unos 10.000 hace nueve años, para dignificar la parcela y evitar que aquella zona verde terminara en muy malos usos público. Y se acertó en cambiar parcialmente el diseño de uso, y en dotar de más vigilancia a la zona, a lo que también contribuyó el derribo de algunos edificios conflictivos de calles cercanas.
 


 

26.8.16

Circuitos deportivos para adultos, en los parques de Río de Janeiro

En los parques urbanos de todo el mundo que los puede tener, un concepto que es muy importante es el deporte al aire libre. En estas dos imágenes vemos las calles de Río de Janeiro en Brasil y dos zonas de deportes estáticos para adultos. No solo los niños deben tener sus espacios, que sin duda deben tenerlos, sino que se debe buscar fórmulas para sin hacer una competencia a los gimnasios privados, se puedan hacer ejercicios al aire libre, con circuitos diseñados para ello.
Las imágenes son de El País Semanal.

25.8.16

Parque Aula Aquaciencia. Ferrol. España

El Parque Aquaciencia de Ferrol es un aula didáctica para niños y adultos, donde conocer la naturaleza, sentirse rodeado de muchos pavos y otras aves, y aprender los usos del agua en todas sus posibilidades. El agua es vida desde tiempos prehistóricos, y conocerla es cuidarla y sentirnos todos más responsables de su mantenimiento, pues también el agua es finita. El Concello de Ferrol ha montado este parque de unos 5.000 metros cuadrados para que los colegios y las familias empiecen dando a conocer la importancia dela gua y sus tratamientos a los niños, como la mejor manera de que los adultos también tomen conciencia de esta necesidad.

 
En Aquaciencia se va a jugar y aprender, a sobre todo tomar conciencia jugando, tomando al agua como la protagonista de los juegos. Situado dentro del Parque Reina Sofía, en el centro de Ferrol y muy cerca del puerto, forma en sí mismo otro parque diferente, con otros criterios distintos. De entrada gratuita es un elemento que da calidad al parque grande y tiene hasta 21 máquinas diferentes para entender el aprovechamiento del agua en las diversas necesidades del ser humano.
 
 

Árboles condenados a morir por desidia

Estos árboles son el ejemplo del mal trabajo de mantenimiento de las zonas verdes, que hay que mejorar en los parques urbanos de las grandes ciudades (las pequeñas cuidan más estos problemas). Algo que hay que evitar sumando más cuidado (y más horas totales) de los técnicos municipales o privados que se dedican desde la jardinería a cuidar los árboles de los parques, y que deberían tomar medidas antes de que sea demasiado tarde.

Estos pinos son una pequeña muestra de lo que sucede en muchas ciudades, y ejemplos como estos hay a decenas en cada una de ellas, aunque también hay que reseñar que en algunas ciudades estos problemas se corrigen en cuanto se detectan. 
 
Las ciudades con fuerte viento y en donde los árboles no siempre se plantaron a la profundidad necesaria, son los más proclives a este problema, y al crecer algunos ejemplares se inclinan peligrosamente. Si no se actúa sobre ellos en el momento preciso, con un mantenimiento básico que es colocar unos tutores especiales con una zona de apoyo clavados en el suelo, bien de madera o de hierro, para que el árbol no se siga torciendo, al final el árbol se tala y se dejan las raíces y no se planta nada y queda el testimonio vacío de un mal trabajo en mantenimiento.

24.8.16

Parque de los Sentidos. Marín, Pontevedra. España

La Granja de Briz o El Parque de los Sentidos, está situado en la Villa de Marín, a unos diez kilómetros de la ciudad de Pontevedra. Este curioso parque tiene su origen en la antigua Granxa de la Costa de los monjes de Oseira, que en el de año de 1999 fue comprada a la familia Briz por el Ayuntamiento de Marín que la acondicionó para ocio y recreo en el año 2011.
Este parque de cuenta con una zona de aventura, con lagos, toboganes y juegos en la naturaleza, una laguna natural y otra artificial.

La Granja de Briz tiene una superficie de 23.690 metros cuadrados, y dispone de un auditorio al aire libre con un escenario, a manera de bancada perfecta para disfrutar de los conciertos y espectáculos.


La Granja de Briz alberga tres edificaciones. La primera es el chalé principal, construido en los años cuarenta y que acoge diversas oficinas municipales y talleres de empleo. La segunda es “La casa bodega”,  que es una casa tradicional de la zona y la tercera es la denominada “Casa de los caseros”.

Sin duda es un lugar para relajarse y disfrutar —como su nombre indica— con todos los sentidos, el aroma de las azaleas, jazmines y los árboles, el tacto al contactar con las especies naturales que existen, el sonido del agua, o la tranquilidad y sin duda de la vista, pues desde su parte más alta se disfruta de un atardecer, o una vista espectacular de la Villa de Marín.

Dada la cantidad de especies de árboles y de juegos infantiles que tiene este entorno, es ideal para realizar excursiones con niños.




Cerré los ojos e imaginé un lugar mágico
donde era transportado por suaves
aromas de mi tierra,
donde los árboles hablaban

de las sonrisas de los niños,
las aguas susurraban
historias de enamorados y las piedras
escondían el latir de un pueblo.

Abrí los ojos,
y me puse a trabajar en ese sueño.

Te invito a entrar en él
 y disfrutarlo conmigo.

Parque del Respeto en Zaragoza ¿Respeto?

Nos llegan estas imágenes del Parque del Respeto en el barrio del ACTUR de Zaragoza. Y nos piden apoyo a estos editores del blog para cuidar mejor esta zona: más agua, más abono sobre el suelo, poda de las ramas inferiores todas secas, más limpieza, cuidado básico, etc. No nos piden que intentemos cambiar el nombre al parque, pero yo se lo añadiría. Se encuentra enfrente mismo del Pabellón de Aragón de la Expo 2008. Un lugar que creíamos emblemático para Zaragoza. Pero ya vemos que las buenas palabras se las lleva el viento. Lo curioso es que todas estas actuaciones urbanas son casi siempre en su totalidad “mano de obra” algo que por desgracia en España sobra. Tenemos un número de desempleados tremendo, y tenemos trabajo para darles. Y sabemos que si les damos trabajo pagarán impuestos y gastarán, consumirán y pagarán IVA, serán útiles y es posible que más felices.


Un poco más de “respeto” por favor, con todas las zonas verdes. O sin duda, si no somos capaces de arreglarlas con dignidad, no hay que crearlas. En urbanismo como ciencia, se conocen otras alternativas a las zonas verdes para “abaratar” los costes de mantenimiento. Los clásicos “potreros” con canchas deportivas tipo baloncesto de una sola cancha, es un ejemplo a copiar.

Algún día diremos por qué es mejor una cancha de baloncesto con una sola canasta, que con dos canastas, pero eso no toca hoy.