Manipula en los sondeos, que algo queda, seguro

La capacidad de influencia de los medios de comunicación sobre la sociedad no es dudable. Además de informar inciden sobre las formas de pensar y con ello de decidir. En una democracia esto es fundamental para crear grupos de opinión y de poder actuar sobre ellos. No es (casi) manipulación aunque lo parezca, pues el ciudadano acude libremente a dejarse informar parcialmente, excepto en los casos en los que la manipulaciòn parece un acto desmedido. Incluso hacemos nuestras aquellas manipulaciones que nos gustan para tener más razones. No a todos, pero sí a la mayoría.

Ayer se publicaron dos sondeos de opinión electoral para la España de diciembre 2015. Y las diferencias entre los dos medios de comunicación son de tal tamaño que uno debe empezar a quejarse amargamente por la burda manipulación. Así no, por favor.

Los dos medios son Público y La Razón. Uno de izquierdas y otro de derechas. Jope. Alguien ha realizado mal su trabajo. Ellos o las empresas profesionales que han creado los datos. Y estas diferencias no son de recibo.

Uno le otorga en el sondeo al PP sobre los 138 diputados. El otro 121. En el caso del PSOE el primero le da 110 y el otro 95. Diríamos que ambos medios aumentan las posibilidades de los dos partidos en teoría principales, a costa del resto. Podría parecer incluso posible. Sigamos. El primero le otorga a Ciudadanos 27 diputados y el otro 48. Casi el doble. El primero le da a Podemos 26 y el segundo 47. Excesivas diferencia para ser realizados en los mismos días y con unas prospecciones similares. ¿El cocinado? Tal vez se han pasado de horno, si.

Lo curioso es que si sumamos votos de PSOE más Podemos y PP más Ciudadanos, en ambos casos, nos ofrece una suma muy similar. La diferencia no es ni de qué opción gana entre derechas e izquierdas, ni de cuanto las separa a ambas, sino de reparto entre bipartidismo o bien entre cuatro partidos. Orden establecido o novedad electoral. Los de siempre o los nuevos. Manipula, que algo queda.