Galicia y el País Vasco. Podemos se pierde y vuelve BNG. Nuevas aguas

Las elecciones de ayer en Galicia y el País Vasco nos han enseñado otra vez varios caminos que en política son casi siempre fijos y repetitivos. Uno es que los ciudadanos votan distinto en legislativas que en locales o cercanas, donde el trabajo anterior tiene un peso muy diferente. También que en lo territorial es mucho mas complejo engañar al votante con discursos vacíos de realidad y se valora lo apegado, el mensaje cercano que sepa explicar lo propio y defender lo que tenemos muy cerca, sean problemas realidades, culturas o formas de vida social.

Ante las dudas, se elige lo mas conocido, lo de siempre, aunque ya parezca muerto. La izquierda "de verdad" existe y si quien se presenta no ilusiona o no funciona o no tiene rasmia, se vuelve a la casilla de salida. Y si hay dudas mirar al BNG y sus "nuevas" formas.

También nos ha enseñado que desde el Gobierno se puede seguir ganando, como ha sucedido con el PP de Galicia o el PNV del País Vasco. El Gobierno solo quema a quien no gobierna bien pensando en su territorio, en su sociedad. 

Pero sobre todo ha enseñado a Podemos que por ese camino raro que emprendió hace años no se va a ningún sitio y los votantes escapan hacia opciones de hace una década. Las mareas han hecho arena, y ha renacido un BNG con nuevas ganas y las ideas de siempre.

Las reflexiones tienen que ser muchas para los perdedores, pues hay enfermedades que se contagian, también para el PP de Madrid para aprender que VOX puede no existir si el PP sabe escuchar y dar soluciones conservadoras a sus sociedades.

Y sobre todo hay que admitir que ir unidos a las elecciones no suma sino resta. Que una cosa muy distinta es unirse partidos políticos para estar ya unidos de cara al futuro pagando el peaje de esa unión, y otra unirse temporalmente por conveniencia de una suma que resta, y querer engañar al personal. El ciudadano en su conjunto, como sociedad, es más listo que los listos de calculadora.