1.12.09

Palabras sobre secuestros y otras forma de terror (terrorismo)

Por desgracias todos nosotros, yo el primero, hablando de secuestros, alentamos los mismos.
El secuestro busca sobre todo el terror, la notoriedad, bien rápida o bien constante para unos fines bastardos que no siempre son el conseguir una recompensa económica.
Hoy los secuestros hacia personas anónimas están creciendo, porque en los casos en que se busca que una causa o idea esté en boca de muchos, lo de menos es el secuestrado, sino el terror que se puede causar en muchos anónimos con poca estructura; y nada causa más dolor (por desgraciados que parezcan los motivos) que pensar que también “yo” (el anónimo) puedo ser el castigado.
No es posible pagar con dinero los minutos que aparecen en los medios de comunicación los terroristas que secuestran por “sus motivos”. Da igual cuales sean estos, porque los terroristas no quieren otra cosa que estar en el aire, bien para intentar vender sus ideas, bien para alimentar a sus huestes con humos de éxito.
En el mundo occidental un adulto formado tiene enormes dificultades para controlar una clase de 20 niños. En el mundo del terror un solo universitario puede controlar con su verbo a decenas de miles de adultos armados y dispuestos a morir. Sólo un hombre inteligente puede controlar el destino de gobiernos y medios de comunicación a poco que se lo proponga. Nuestra desventaja es tremenda.
Tras el secuestro de los 3 cooperantes, sabemos ya que durante semanas (y esperemos que no sean meses), tendremos en todos los medios informaciones sobre Mauritania, Mali, Al Qaeda, Al Andalus, la ministra Chacón o los intermediarios ingleses que facilitan los pagos. Y gratis a la vez que inevitable.
¿Inevitable?
Si consideramos que es inevitable les estamos diciendo a los secuestradores, a estos y a todos, que se vayan organizando porque el circo está abierto para que puedan vendernos sus ideas y además cobrarán por ello.
Sí, estoy hablando del olvido.
Las familias de los secuestrados, de estos y de todos, de incluso los míos si sucediera, tendremos la obligación de intentar salvar la vida de los retenidos. Faltaría más. Pero la sociedad en su conjunto deberá medir la temperatura de sus reacciones para evitar la multiplicación de los panes y los peces.

30.11.09

Ley de Economía sostenible (I)


Como estaba mandado, vamos a hacer un pequeño análisis de las medidas que propone la nueva Ley de economía sostenible.
Se les juzga de ser medidas pequeñas que poco pueden cambiar el proceso y estructura de crecimiento. Pero lo cierto es que eso es algo que no se puede cambiar en unas semanas, y aunque debo admitir que, como todos, me esperaba algo más (esto se parece a las keynotes de apple, que siempre se espera uno más), no son en ningún caso negativas.
Si han dicho muchas cosas los especialistas, es que son medidas en las que uno puede estar difícilmente en desacuerdo.

El periodico El País lo divide en cuatro partes, y yo me voy a guiar por ellas para no hacerlo todo de golpe.
Así que hoy empezamos por:

- La mejora del entorno económico.

Cuatro mejoras que intentan apoyarse en el aumento de las regulaciones y de la información sobre el marco económico.
En general, las instituciones pueden apoyar al crecimiento económico o lastrarlo, si bien son muy importantes y determinantes para el proceso de crecimiento, se suelen obviar con bastante facilidad.

Por ello, se incrementa la regulación de los diferentes organismos y comités (competencia, energía, telecomunicaciones). Esto contrasta un poco con algunas de las propuestas del OCDE de dar aun más independencia a estos organismos.
En general, contra más independencia exista, mayor será la eficiencia, sin embargo, en asuntos de índole nacional y de importancia clara, cuyas acciones puedan afectar al resto de la economía, entiendo que debamos pedir ciertas cuentas informativas a los presidentes, como así se hará desde el parlamento.

La exigencia de una mayor información económica llega hasta las sociedades cotizadas, que deberán informar sobre las remuneraciones y retribuciones de los diferentes consejeros.

Quizás lo más etéreo de las propuestas o una de las que te hacen preguntar, sea… “¿Pero es que ya no teníamos de eso?”, eso es el hecho de crear un grupo de evaluación de los programas de actuación económica (contabilidad del gasto, principalmente) de los diferentes ministerios.
Quizás la novedad sea una mayor comunicación entre ministerios, el incremento de ejercicios conjuntos, de forma cooperativa, que aúnen esfuerzos e información, y por tanto, incrementen la eficiencia.

En cuanto al cuarto punto, no voy a pecar de listillo y voy a dejarlo aparte, si bien alude a las reforma de la contratación pública, apoyándose más en la posibilidad de crear sociedades mixtas y el fomento de participación de las Pymes.

En general vemos que son medidas basadas en el incremento de la regulación. ¿El problema? Nadie va a ver más dinero circular. Estas son medidas que potencien la información económica y social, medidas igualmente necesarias en muchos ámbitos pero mucho menos vendibles, ya que no atañen al ciudadano medio en su día a día.

Me corrijo. Si que le afecta, pero él no se entera.