20.5.15

Nos han convencido de que no siendo nada se vive mejor

Este es un cartel cubano, de los que se pueden ver o se podçían ver por las carreteras de la Cuba que todos creíamos comunista sin saber bien qué era eso del comunismo. La frase de comunista tiene poco pero de lógica todo. En mi casa mando yo, manda mi familia, mandamos nosotros, como es lógico además. Y como debería ser en más órdenes de la vida. En mi ciudad debemos mandar nosotros, los que somos ciudadanos de esa ciudad. En mi puesto de trabajo deberíamos mandar los que efectivamente estamos trabajando y haciendo que la empresa triunfe o fracase. No deberíamos ser solo actores mudos de todo lo que nos afecta en nuestras vidas. En cambio no solo parecemos conformarnos y admitirlo, sino que incluso defendemos no ser protagonistas de nuestras vidas, de todo lo que nos rodea. Nos han llegado a convencer de que no siendo nada se vive mejor.

Algunos candidatos son impresentables para la democracia

Yo no soy quien para decir las personas que deben ser Alcalde en las ciudades españolas de las que tenemos conocimiento y causa, pero si soy quien para señalar quienes NO deben ser alcaldes por su arrogancia, su pasado oscuro, su incapacidad para dejar que los ciudadanos participen y conozcan con luz clara sus gestiones, por recibir regalos envenenados o por ser cínicos o violentos verbales.

Hay incluso grandes candidatos sin programa, chulos y prepotentes, venidos de otros siglos viejos a seguir molestando a la democracia. Gentes que ya han hecho trampas o que las conocían y ahora dicen que eran tontas de baba. Hay candidatos que parecen haber nacido en la política municipal y de las que no se conoce ninguna otra actividad laboral o humana o de relación con su ciudad que no sea la de ocupar un despacho y varios sillones.

Yo y tú, no somos quienes para decir lo que deben o no deben votar nuestros vecinos de calle, de comunidad, de ciudad. Pero sí debemos defender nuestras ciudades de sapos y ratas, de peligros y de incapacidades para lo público. Por eso, porque tenemos la obligación de defender lo nuestro, debemos avisar que hay mucho sátrapa e incapaz que quieren seguir viviendo de nosotros. Mucho cuidado con sus trampas.