Creemos de forma equivocada que rebajar la jornada semanal de las 40 hora es insostenible y un gran error. Insostenible porque las empresas no pueden pagar lo mismo por trabajar 30 horas a la semana que por "estar" 40 horas a medio gas. Pero es un gran error de productividad. Hoy “se está” 40 horas a la semana, pero en miles de puestos de trabajo se labora mucho menos de 40 horas a la semana. Y “estar” suponen gastos de energía, de tiempo, de estructura de empresa. No somos capaces de saber organizar la producción de forma que cada hora sea válida. Y que las que sobren sirvan para “estar” menos tiempo en la empresa.
En miles de trabajos, si sumaramos de verdad y con responsabilidad las horas semanales de tiempo productivos y se permitiera que se fueran de la empresa una vez cumplidas esas horas válidas actuales, veríamos como algunos trabajadores con 15 horas a la semana ya habrían cumplido su trabajo.
Fallan los sistemas profesionales de dirección de recursos humanos que ahora los queremos llamar con nombres americanizados. Y falla el concepto de que “estar” 40 horas es mucho mejor que estar menos horas, pero que todas estas sean productivas. Efectivamente, estamos tontos. Sobre todo porque el trabajo escasea por las nuevas tecnologías productivas, y hay que repartirlo de otra forma.
19.10.18
18.10.18
Hazlo, aunque tengas miedo por hacerlo
No hay nada más eficaz que hacer. La autocensura ante una iniciativa es la peor de las posibilidades. ¿Para qué sirve? Lo peor que puede suceder si te empeñas en hacer algo sobre lo que tengas dudas, es que al final se demuestre que tenías razón. No se trata, pues nadie te lo está pidiendo, que te tires de cabeza ante una situación complicada, desastrosa, que te atenace durante años. Nadie pide nunca eso. Si has llegado al punto en el que dudas y no sabes bien qué hacer, es porque antes ya, has rechazado todos los problemas graves e importantes.
Si tienes dudas en un proceso, sigue con él. Las dudas siempre son una parte de sí y otra parte de no. Ante esta disyuntiva, elige siempre sí. Si te da miedo una decisión hazla con miedo, el miedo es un componente más de tus iniciativas. Todos tenemos reparos e incluso miedo a la hora de tomar ciertas decisiones. Nadie está preparado para todos. Por muy seguros que nos creamos, siempre existen esquinas que no controlamos. Pero no hay que pensar en las esquinas hasta que no lleguemos a ellas, sino en la calle despejada y preparada para recibirnos.
Ante la duda, más trabajo y más decisión, aunque nos entre el miedo por lo desconocido. Si lo notas, si crees que puede venir, es un buen motivo pues indica que lo tienes todo muy bien estudiado. Y si al final llega el problema, más trabajo y a reflexionar sobre las soluciones. Pero no te autocensures antes de que lleguen los problemas reales.
Si tienes dudas en un proceso, sigue con él. Las dudas siempre son una parte de sí y otra parte de no. Ante esta disyuntiva, elige siempre sí. Si te da miedo una decisión hazla con miedo, el miedo es un componente más de tus iniciativas. Todos tenemos reparos e incluso miedo a la hora de tomar ciertas decisiones. Nadie está preparado para todos. Por muy seguros que nos creamos, siempre existen esquinas que no controlamos. Pero no hay que pensar en las esquinas hasta que no lleguemos a ellas, sino en la calle despejada y preparada para recibirnos.
Ante la duda, más trabajo y más decisión, aunque nos entre el miedo por lo desconocido. Si lo notas, si crees que puede venir, es un buen motivo pues indica que lo tienes todo muy bien estudiado. Y si al final llega el problema, más trabajo y a reflexionar sobre las soluciones. Pero no te autocensures antes de que lleguen los problemas reales.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

