11.12.18

La ciencia ficción y su poder para resolver problemas

Nos recordaba CaixaForum el poder de la ciencia ficción para imaginarnos malos paisajes urbanos, sociales, de convivencia, como vacuna para que estos no se produzcan. Somos seres vivos que al imaginarnos lo negativo, estamos ya trabajando para evitarlo. Nos influye lo que se publica sobre el futuro, pues nos imaginamos que es posible, pero en realidad no hemos sido capaces de imaginarnos los grandes cambios de la sociedad, hasta que ya estaban entrando en nuestras vidas.

Ahora estamos convencidos de que las máquinas se apoderarán de nosotros, primero de nuestros trabajos y luego de nuestras decisiones. Es verdad que las máquinas con su inteligencia artifical tienen algunas ventajas sobre nosotros, pero sobre todo tienen enormes debilidades.

Las máquinas no olvidan aquello que adquieren o aprenden, siempre sigue dentro de ellas. Los humanos tendemos a olvidar nuestras experiencias, o a quedar relegadas si van llegando otras nuevas. Para una máquina todo está en el mismo nivel de sus decisiones, sin que nunca olvide nada de sus posibilidades programadas. Pero aunque ya sean capaces de aprender de sus errores o de aprender por sí mismas, pues hemos aprendido a programarlas para que se autoformen con sus propias experiencias o por las experiencias de lo que las rodea, sólo son capaces de hacer aquello para las que las fabricamos.

Un robot hecho para poner tornillos no puede darnos un discurso sobre física o pintar un cuadro o hacer una tortilla. Al menos de momento. Y su gran debilidad es que depende de una energía que de momento no es capaz de auto fabricarse para seguir alimentada sin que su dueño humano la encienda o apague.

10.12.18

Las chicas de Asirio, modernas antiguas

Creo que del viñetista y humorista que firmaba como Asirio no se recuerda ya casi nadie, pues fue uno de los precursores del humor gráfico español, en aquel siglo viejo que se nos fue. Los diarios y las revistas añadían una o más viñetas para casi decorar un poco alguna página y dar un toque de humor moderno a sus páginas sesudas. Nos quedan muestras como esta del humorista Asirio, que curiosamente no aparece por internet, pero existió con un sentido del humor fino y elegante.