20.9.20

¿Si me quedo aquí, me das premio?


¿Si me quedo aquí, me das premio? Sí, es un mensaje dirigido a los perros amigos de compañía que se quedan sin entrar, esperando en la puerta a que sus dueños se tomen un aperitivo, unas cervecitas y disfruten de la vida.

¿Si me quedo fuera, me das premio?

¿Si me quedo sin entrar en tu juerga, me das premio?

¿Si me quedo callado y soportando lo que a tí te de la real gana, me das premio?

¿Si soy buena persona, me das un premio de consolación?

Podríamos pensar que seguimos dirigiéndonos a un animal de compañía, y es cierto. Pero ya no es un perro sino una persona, un pequeño esclavo 4.0 que mola un huevo tenerlo dominado. NO hay nada más que decir.

Espantapájaros negros, como el tiempo en que vivimos

Han puesto trozos de bolsa de basura negra al viento simulando espantapájaros. Una buena mezcla, basura y de color negro ondeando al viento para que no te jodan mucho la verdura de sustento. Hay que defenderse como se pueda, cada uno con sus herramientas aunque parezcan cutres, la elegancia ya no sirve. 

Son tiempos de volver a la prehistoria social, al fuego y a la piedra pero empleando plástico e internet. 

El fuego lo conseguimos gritando en las Redes Sociales que es sistema de mierda en defensa y ataque. La piedra de plástico es lo que sirve para defender el hogar a costa de quejas con sordina y creer que todo es así porque no pueden ser de otra manera. 

Si volvieran los romanos, los bárbaros o los alanos, nos volverían a dar en todo el morro. Estamos tontos.