21.9.20

Tomates rojos de gran sabor. Consejos para sorprender con el sabor


Observo desde mi silla en el porche del huerto de mi amigo unos tomates muy rojos que todavía están en la mata. Me dice el amigo que aun le quedan un par de días para cogerlos y los veo de un brillo rojo intenso que no es normal de observar casi con envidia. Me los imagino cortados en láminas finas con un poco de sal en escamas y un golpe de pimienta blanca recién molida y empiezo a sospechar que igual son malos para el ácido úrico. Pero me dicen enseguida que si les quitamos las semillas ya son menos malos. ¿Las semillas? Pero si son el lujo del tomate.

¿Más días en la mata? me pregunto preocupado.

Anoche me pusieron mis amigos unos cuantos tomates rojos de provocar, troceados como olivas gordas, rotos a trozos desiguales para que soltaran su preciado líquido, sin piel y simplemente con sal y aceite de oliva virgen extra de Barbastro… y aquello era como caviar rojo en grande… que explotaba en boca. 

El tomate todavía puede ser y saber como hace un siglo, depende del agricultor. Del campo. Depende sobre todo del momento de la recogida. Si están duros, cuantos más días chupando tierra y sol…, más sabor. Y nunca en el frigorífico para no fastidiarlos. 

¿Qué es un charco cuando no llueve? ¿Un vacío o un muerto sin esqueleto?


Está lloviendo como si acabaran de abrir el desagüe del cielo pero contemplando el Gállego y rodeado de tomates rojos sangre y un manzano, aguanto bajo los soportales de La Era del Carpintero sabiendo que esto es un lujo.

Hacía varios meses que no me llovía encima y ahora es ya hasta peligroso. ¿Qué pasa si cojo un catarro, pensarán que es el virus asesino? Hay que pensar en todo. Me pongo un jersey.

Chorrea agua por el canalón del porche mientras el brillo de los rayos me quiere asustar. 

Cuento. Uno, dos, tres. Está a un kilómetro. Es mucho. Pero el ruido del trueno casi ensordece y se alarga. ¿No se muere el virus ahogado entre tantas gotas de agua?

Son más de la seis y empieza a perderse la luz, que siendo septiembre no debería. Pero la montaña y la tormenta se alían para dejarnos a grises. Pronto a negro. Los charcos ya tienen vida y se dejan querer por más y más gotas.

¿Qué es un charco cuando no llueve? ¿Un vacío o un muerto sin esqueleto? Joder qué tonterías.