Alexis Tsipras puede ser lo menos malo para Europa

La decisión de Alexis Tsiprasprimer ministro en Grecia— de presentar la dimisión, es cuando menos tan arriesgada como lógica en un político verdadero y creíble, aunque (y sobre todo por ello) admita ante los griegos que no ha podido hacer lo que prometió.

Pero esa decisión, dentro de lo inevitable al tener una minoría dividida dentro de su propio partido político, y aceptando que siendo democrático de verdad, debía preguntar a los griegos sobre el camino a seguir tras el tercer rescate que admite como mal menor pero no comparte como solución, es una decisión peligrosa para Grecia, Europa y España.

Podría darse el caso (casi imposible) de que otras fuerzas en Grecia se pusieran de acuerdo y lograran formar un gobierno nuevo sin terminar en nuevas elecciones. Sabía Tsipras que se iba a producir la ruptura de su partido Syriza y que eso lejos de aclarar la situación iba a complicar las salidas a la crisis de gobierno. Pero ha realizado lo que cualquier político serio debería aprender para situaciones de este tipo. Cuando hay muchas dudas, hay que preguntar.

A partir de este momento se abren más dudas que conducirán inevitablemente en poco más de un mes a la luz. O no. Por una parte hay que ver de qué forma responden los griegos al hecho de tener que volver a las urnas, ya que la última vez que fueron convocados su decisión no sirvió para nada. De qué forman decidirán votar y en qué número de ellos acudirán al llamamiento. Hay serias dudas para saber a qué partido beneficiarán los indecisos o quemados y cabreados, a qué partido acudirán los miedosos y las clases medias. Y sobre todo de qué manera se repartirán el voto Syriza y el nuevo partido Unidad Popular.

De menor importancia es saber qué hará Vanufakis al que no adoran en Grecia como en Europa. pero puede preocupar a Europa si vuelve a subir Amanecer Dorado, o si el Parlamento de Grecia resulta ingobernable o incluso si los partidarios de salir del euro crecen más de los esperado.

En cuanto a España, sin duda, estos pasos dados preocupan y mucho a Podemos. Saben ellos que les afectan negativamente, y que cualquier tipo de solución es como mucho neutra pero nunca beneficiosa para sus intereses electorales que son a escasas semanas de los de Grecia. Y lo que afecta a Podemos, afecta a España, aunque no se entienda así por muchos. La ruptura interna de Syriza, la debilidad de Grecia, el corralito griego, la enorme deuda impagable o el ascenso de fuerzas políticas complicadas, le pueden pasar factura a las posibilidades de Podemos en España.

¿Hay solución aceptable para Europa? Pues si, y ya se está dando. Que desde fuera se ayude claramente a Tsipras, a Grecia y a lo que Syriza representa.

Increíblemente se puede desde EEUU o desde Europa afianzar a Syriza y Tsipras como lo menos malo para sus intereses económicos y estratégicos. Pueden lograr que Syriza y Tisipras pasen de ser “los malos” a ser “los buenos” en su película de controlar la zona. Christine Lagarde desde el FMI ya va camino de intentarlo. Aunque otros países de Europa no lo vean así de claro, por intereses electorales particulares.