16.6.18

Los políticos muy pegados al sillón deben irse. Todxs

Mariano Rajoy vuelve a registrar propiedades en un ejercicio que no encaja nada con la política española que hemos visto en las dos últimas décadas. ¿Mira que si al final todo cambia? Maxim Huerta se fue a su Londres tras ser despedido en pocas horas y algunos desconcertantes aspirantes a gobernar el PP se creen que eso es posible y se presentan voluntarios. Uff!!

Pero los sondeos nos lo explican todo. Los hay de variado color. No preocupemos más a los políticos. Todavía no hay nada vendido. Todo es posible. Incluso que te despidan antes de sentarte.

Hemos convertido la política entre todos los que estamos dentro, en algo tan alejado de la sociedad, que puede suceder de todo, e incluso algo bueno. Tienen que entrar nuevxs, jóvenes y preparados, limpios de mente y de ganas.

El cambio de los mindunguis pegados a las paredes y que ahora tienen despacho (sean del partido que sean), por otras personas nuevas…, es inevitable. Es incluso sano y muy necesario. Puede que sean incluso con menos experiencia, pero es imposible que sean peores, y sobre todo tendrán más respeto a lo que representan. 

Es que hoy tener despacho y sillón (aunque sea despachito y una silla con respaldo) es como tener la palabra de dios encima de tus entrañas. Por eso lo mejor es lo que ha sucedido con algunos, que sea muy sencillo irse a su casa y haya dios y luego si es posible gloria. Ellos incluso, aunque ahora no lo sepan, vivirán más tranquilos.