28.4.15

¿Quien se ocupa de los trabajadores de PYMES, desempleados, a punto de jubilación o jóvenes?

Hay algunos partidos de izquierdas que se preguntan constantemente por el motivo real de su desafección social, siendo que ellos representan a los trabajadores, a los que menos tienen, a los que lo están pasándolo mal. Y no encuentran la respuesta.

La verdad es que parten de una mentira que ellos mismos se han creído. Representan si acaso a un movimiento sindical en claro retroceso que ellos sí, representan a los trabajadores. pero no a todos. Solo a los elegidos, al grupo de trabajadores fijos, funcionarios, de grandes empresas, con comités de empresa que además solo representar a un porcentaje de los trabajadores de las mismas, pues el gran grupo que peor lo está pasando provienen de ETT o de contratos precarios.

¿Quien se ocupa del grueso de trabajadores de las PYMES, desempleados, a punto de la jubilación, jóvenes que nunca han trabajado, precarios en oficios de servicios donde no existe el contrato digno? En la respuesta a esta pregunta está la respuesta a la primera duda.

¿Es posible un partido político que nunca quisiera presentarse a unas elecciones?

No es posible concebir en nuestro pensamiento un partido político que no quiera presentarse a las elecciones correspondientes. No nos entra en la cabeza, pero sería posible, nadie lo impide. O que se presentará solo a un tipo de elecciones como ya hacen algunos partidos políticos. Entendemos que un partido político nace y crece para gobernar, pero muchos de ellos saben que nunca gobernarán. Y en cambio sí se siguen presentando a todas las elecciones que surgen por el camino. ¿Por qué?

La meta de todo partido político es transformar la sociedad según su ideología y hasta ahora hemos pensado que la única manera posible era gobernando. Pero los sindicatos no gobiernan. Los Colegios Profesionales no gobiernan. Se presentan sólo a las elecciones internas que les afectan a sus círculos de intervención. Pero además existen los grupos de presión económica que siempre están escondidos, mandan mucho y nunca son elegidos democráticamente. Y existen los jueces, los militares, los sacerdotes, los intelectuales, etc.

Lo fácil es pensar que los partidos se presentan a todas las elecciones por ganar dinero, lo cual es falso en muchos casos. Quien no logra representación suele perder dinero. Es muy posible que lo hagan por ese punto de prestigio personal que se gana o se pierde a golpe de caminos abiertos. Pero en realidad no me estoy refiriendo a esos 500 partidos mínimos que nunca sabemos cómo se llaman. Me refiero a esa media docena que si pero no, que son ninguneados por los medios de comunicación, que aspiran a lograr alguna representación pero saben que es muy complicado lograr la mayoría suficiente para gobernar desde arriba. Que solo son sacados en los medios si tienen poder suficiente como para poner anuncios en esos medios, es decir para ser gerentes como clientes.

A veces deben ser las sociedades las que pidan a gritos los cambios, aunque esto parezca una ilusión imposible. Hemos convertido a las sociedades en algo amorfo en sus exigencias, moldeándolas en la comodidad. Es decir manipulándolas para que solo pidan aquello que es cómodo y controlable desde el poder real, de ese que no conocemos bien. ¿Pero sería posible tener poder desde una organización política sin presentarse a las elecciones? Una buena pregunta que se explicaría bien con la teoría de los juegos. A veces el miedo guarda la viña o dicho de otro modo, las perspectivas de algo conocido pero no tocado genera ansiedad por tenerlo.