16.3.20

Un domingo histórico en la vida de la España débil

Muy pocos días en la historia de las naciones son capaces de contener tantos item como los sucedidos en España en la tarde de domingo, en unas pocas horas frenéticas. 

Por una parte una Declaración de cuatro Ministros de España endureciendo las medidas del Estado de Alarma delante de los tres mandos militares más importantes en la gestión del momento actual que vive nuestro país. El transporte ferroviario y carretera de viajeros podría quedar reducido al 15% desde este lunes.

En la misma tarde en que el Presidente de Cataluña volvía a desmarcarse de la lógica acción conjunta de un país que necesita navegar juntos todos en la misma dirección y se vuelve a señalar un 155 Constitucional como elemento de defensa.

Y por si esto fuera poco dentro de un día que ha visto duplicar el número de fallecidos por el Coronavirus en solo 24 horas, aparece el Rey Felipe VI renunciando de su padre el Rey Juan Carlos I y de alguna manera señalándole claramente como responsable todavía no sabemos bien de qué tamaño de acciones pero nada ejemplarizantes, para dar la razón a todas las noticias que hablaban desde varios medios de comunicación de cantidades económicas nada claras hacia la institución monárquica.

Desde esta tarde por las calles de las principales ciudades de España ya patrulla el estamento militar y se producen los primeros dos centenares de multados por saltarse el Estado de Alarma. De momento solo multados. 

A poco que también exponencialmente todo se vaya complicado, esta próxima semana puede ser recordada como la peor de la historia de España desde 1975 hasta no se sabe bien cuando.

15.3.20

¿Cómo podemos ayudar a las personas que viven solas, en estas semanas de Alerta?

Hay un problema social añadido que debemos analizar aunque sea tal vez menor dado el carácter de Estado de Alerta en el que todos estamos sumidos. Ya de siempre hay personas sumidas en la soledad, en el casi abandono. Personas mayores que no tienen familia, que viven solas, que en algunos casos salen a la calle pero en otros no, y que este aislamiento les va a suponer otro drama añadido a sus vidas.

Deberíamos intentar algún tipo de relación con ellos, algo tremendamente complejo pues no es fácil detectarlas de normal, así que ahora en una disminución casi total de nuestros movimientos es todavía más difícil. 


Los servicios sociales de los Ayuntamientos, las personas responsables de los Ambulatorios Médicos de Salud deberían hacer un trabajo extra, creando redes de apoyo de voluntarios que se ofrecieran a visitarlos, a llamarles por teléfono, para ver si necesitan algo extra o simplemente para hablar con estas personas.

La soledad siempre es mala, pero la obligada durante varias semanas puede crear estragos que deberíamos reducir. Todos tenemos que trabajar algo más por ayudar a los demás, cuando estas personas no tienen la misma facilidad que el resto. 

La confusión en estas personas, la sensación de abandono, puede ser peligrosa para su futuro, porque todo esto lo venceremos.