Empieza a funcionar la solidaridad social, las preocupaciones por las personas mayores en soledad, hacia las familias sin sueldos y sin trabajo su problemas se multiplica, hacia los desahuciados de la vida que viven en la calle, hacia las personas de riesgo por sus pocas defensas de todo tipo.
Todos hemos cambiado ya, muchos todavía no lo saben, pero ya hemos cambiado. Incluso seguiremos cambiando pues las facturas van a ser muchas y muy variadas de color. Los pelillos que todo este problema va a dejar en nuestras formas globalizadas de entendernos, van a ser muchas y afectarán a toda esa sociedad que vivimos quejándonos sin saber de qué ni por quien.
Tal vez aprendamos a elegir mejor, a valorar lo mejor sobre lo bueno, a volver más a la humanidad básica, a la cercana, a la que podemos tocar. No lo sé, pero de entrada todo es hoy un poco más lleno de niebla matinal. Me asomo a la ventana y veo eso, niebla gris que todo lo cubre. Pero sé que saldrá el sol.
18.3.20
17.3.20
Hay que prepararse para estas semanas con inteligencia social
No va a ser fácil aguantar bien los posiblemente 40 días de una cuarentena real que vamos a tener que padecer todos los españoles en casa. Será peor según vayan cayendo los días y estemos pendientes de que nos abran la calle. Prohibido caer en ansiedades, depresiones leves, miedos o temores de que esto se está alargando más de lo debido.
Así que debemos prepararnos para estas semanas con esa normalidad impuesta de forma voluntaria. Hay que gastar menos y de hecho vamos a gastar menos, debemos intentar mantener algunas normas básicas como antes, entre ellas las de mantener horarios habituales, llevar ropa en casa similar a la de estar en la calle y no caer en el error de ir en pijama siempre como si estuviéramos enfermos.
Mas y diferente higiene, algo de ejercicio en casa y actividades variadas y organizadas a lo largo del día. E incluso mantener un diario personal de cada día. Saber y apuntar qué vamos a realizar, qué opinión tenemos de cada momento, qué es lo que nos está sucediendo a nosotros, a nuestra familia, lo que nos dicen y lo que opinamos.
Hay que mantener contactos no presenciales con más personas que antes: hablar, escribir, preguntar, pasarnos datos cómodos y en positivo, no consentir el negativismo pues eso no nos ayuda a nadie.
Así que debemos prepararnos para estas semanas con esa normalidad impuesta de forma voluntaria. Hay que gastar menos y de hecho vamos a gastar menos, debemos intentar mantener algunas normas básicas como antes, entre ellas las de mantener horarios habituales, llevar ropa en casa similar a la de estar en la calle y no caer en el error de ir en pijama siempre como si estuviéramos enfermos.
Mas y diferente higiene, algo de ejercicio en casa y actividades variadas y organizadas a lo largo del día. E incluso mantener un diario personal de cada día. Saber y apuntar qué vamos a realizar, qué opinión tenemos de cada momento, qué es lo que nos está sucediendo a nosotros, a nuestra familia, lo que nos dicen y lo que opinamos.
Hay que mantener contactos no presenciales con más personas que antes: hablar, escribir, preguntar, pasarnos datos cómodos y en positivo, no consentir el negativismo pues eso no nos ayuda a nadie.
Y olvidarnos de los números que nos ofrecen pues son falsos y además no sirven para nada. Hay que entender que lo importante es dominar la situación y en eso intervienen muchos datos ajenos a unos números sin explicación.
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