25.6.23

Siete errores básicos en a la hora de montar un negocio


Muchas personas no se atreven a montar su propio negocio desde la nada, a emprender o a poner en marcha sus propias ideas. Solos o en compañía de más personas. Posiblemente por las ideas preconcebidas que traemos en la mochila vital y por el miedo a lo desconocido. 

También por tener una autoestima baja y creer que no se está  lo suficientemente preparados para salir de la zona de confort y enfrentarnos a los nuevos trabajos que implica salir de la rutina y de lo establecido. 

Pero nuestro futuro lo tenemos que construir nosotros.

Es verdad que los miedos nos atenazan, que no sabemos bien con qué nos vamos a encontrar, y sobre todo no sabemos cómo hay que reaccionar ante las dificultades. 

Las dudas y los problemas vendrán, seguro, pero no es tan complicado afrontarlas, y tratar de vencerlos. Y si es difícil, lo será para todo el mundo.

Nadie nace preparado para emprender ideas y negocios. 

Hay lecciones que sólo pueden aprenderse con la experiencia que te ofrece la propia idea al ponerla en práctica. Se aprende equivocándonos, probando y avanzando en la formación constante según la vayas necesitando, eso sí, con una base formativa lo más amplia posible para empezar. 

La base no es sólo lo necesario para tu oficio, sino también lo es sobre vender, sobre gestionar equipos y proveedores, entender lo básico sobre contabilidad y normas fiscales. 

Nada es tan complicado como para no poderlo aprender.

Cometemos errores en la vida profesional que debemos rectificar cuanto antes. Son básicos, pero nos muestras el lado más absurdo de nuestras posibilidades para triunfar. 

Veamos siete errores posibles, hay más, pero también hay muchas más fortalezas para vencerlos y aprender de ellos. Son mínimos y generales.

 No sabemos aceptar el fracaso

 No queremos escuchar nunca las críticas

 Trabajamos por dinero y no por objetivos

 Nos falta autoestima

 No tenemos una formación actualizada

 No sabemos nada de microeconomía

 No somos nada puntuales como sociedad.

Ya tenemos algunos aspectos sobre los que podemos trabajar, o añadir a nuestras tareas de aprendizaje.

¿Hay crisis de creatividad, pensamiento, esfuerzo?

La crisis que afectan a las sociedades no son solo económicas, no son tan solo laborales o incluso de supervivencia. Son también debilidades  de creatividad, de novedades que abran nuevos caminos, de respeto entre las partes, de esfuerzo común, de pensamiento. 

Estamos en unas décadas que parecen vacías en donde es muy poco lo que podemos encontrar con poso y peso, con posibilidades de quedar en el tiempo. Posiblemente no sea así, pero las sucesivas crisis globales nos llevan a la apatía.

Parece que no hay suficiente creatividad, no hay música, tendencias artísticas, ideas sociales, fuerza o ganas de que algo de lo creado en estos últimos 20 años se quede como parte de la historia positiva.

Es curioso, pero tal vez lo que ahora se está realizando se vea con los años, pero da la sensación de que no se adivina ahora. No lo estamos poniendo en valor… ahora.

Tal vez el tiempo nos enseñe lo que hacen personas calladas y de manera silenciosa, para que no queden estos años como un hueco en la historia del inicio avanzado de este nuevo siglo XXI. Habrá que esperar y buscar con calma.

Ajovín