29.11.25

Y si el voto inútil, se convirtiera en ganador?


Hay un artículo periodístico que publicó el diario El País en el año 1982, y que tituló Francisco Umbral que fue su autor, como: "El voto inútil". Han pasado 43 años de aquello. ¡¡Uff!!

Y decía que para muchos el voto inútil era realmente el voto útil, el que más valor tenía, el moralmente más útil. Un voto inútil es un voto moral, no es un voto de conveniencia sino de convicción. Es un voto contra algo. Una decisión mejor que no ir a votar.

Y terminaba diciendo Umbral que había que tener mucho cuidado con el voto inútil pues también entra en las urnas, y eso supone que como se suma, se sabe si aumenta o disminuye, es decir, si puede desaparecer o se puede convertir en una alternativa.

Habitualmente el voto inútil es votar al perdedor. Por eso funcionan tan bien las encuestas y se pagan, para convencer de que no debemos desperdiciar el voto con opciones que no van a salir, pues lo convertimos en un voto inútil.

Que también es jodido asumir que esa explicación siendo verdadera, es una gran manipulación.

Si el voto inútil ganara, dejaría de ser un voto inútil, aunque eso supusiera joder bien jodido al ganador que no se lo esperara. Pero la vida es así, vamos de sorpresa en sorpresa.

Lo cierto y de cara a esta España del 2026 ya, aunque todavía no hayamos entrado, el voto inútil puede ser una gran variedad callada, escondida, que puede joder todo lo que se menea. Y sí, lo sé. Hay tanto voto inútil en donde elegir, que a veces no se sabe bien sobre cuál depositar sus malas hostias.


El problema de la vivienda y su solución


Llevamos unos meses hablando del problema de la vivienda en España, como si fuera algo que nos ha venido en este último año. Mentira manipulada.

Primero, el problema de la vivienda no es solo de España, sino de media Europa y por motivos bastante parecidos en sus inicios. El problema es un encarecimiento brutal, ajeno al IPC, tanto en compra y venta como en alquiler.

Yo mismo digo que esto se solucionaría construyendo miles de nuevas viviendas o comprando desde los poderes públicosn (Gobiernos y Ayuntamientos), miles de viviendas de segunda mano y trasladar esas compras al mercado de alquiler tasado con leyes nuevas y no de mercado.

Pero es cierto que la primera crisis de esta siglo XXI, la del año 2008, se acrecentó mucho más en países como España con excesiva vivienda nueva, construida por encima de sus posibilidades de ocupación. Y eso hizo temblar a los bancos, algunos hasta hundirlos, y teniendo que pagar con dineros de todos, esos rescates financieros por haber jugado a construir sin medida.

La realidad es que tener alquileres de 1.000 euros en 2025 y en España, es un drama inasumible, que hemos dejado crecer sin control. 

Y una parte de ese problema viene de la nula remuneración de los ahorros hacia los españoles y empresas. La nula remuneración del dinero sin ponerlo en movimiento, que hacen los bancos que recogen y prestan. Y aquí también el BCE tiene responsabilidad, pues para atajar un problema crea otro.

Cualquier persona con ahorros sabe, sean empresas o particulares, que tener 300.000 euros en un banco o tener 3.000.000 millones en un ahorro o una mierda plazo o inversión controlada por los bancos, no ofrece ninguna remuneración válida. a lo sumo compensar el IPC.

Así que se lanzaron desde hace unos años, tanto particulares como empresas de inversión, a comprar todo lo que sonaba a ladrillo viejo, inversión en pisos o locales de segunda mano. 

Hoy los locales ya no funcionan como inversión, excepto que los puedas convertir en vivienda.

Tener una vivienda casi vacía y alquilarla supone una rentabilidad que nadie te va a dar en modo ahorro pasivo. Y eso supone un crecimiento brutal de los precios de mercado, más si estas inversiones se hace en modo opaco o casi opaco.

Si hace 10 años alguien invirtió 200.000 euros en ladrillo nuevo, aunque haya estado semi vacío pagando gastos de impuestos, luz, agua y comunidad, hoy, diez años más tarde, le ha dado mucha más rentabilidad que tener eso 200.000 euros invertidos en Fondos o similares, controlados por los bancos. 

Otra cosa es invertir por tu cuenta en Bolsa o similares, con el riesgo (o no) que eso lleva. Pero estos productos no son atractivos para todo el pequeño inversor.

Efectivamente, construir vivienda nueva a miles es una solución al problema, pero cuidado, tiene que ser obra pública, realizada por empresas públicas y alquilada por empresas públicas. 

Todo lo que no sea eso, todo lo que sea simplemente añadir avales, subvenciones o ayudas a promociones privadas, no sirve. Y tampoco sirve que esas obras sean realizadas por empresas privadas en suelos privados. Es supone riesgo y crisis añadida.

Tenemos que buscar la manera de hacer obra pública en suelo público, de un tamaño y unas calidades suficientes, y a unos precios políticos que se puedan pagar. Todo lo demás es engañar a la sociedad, y endeudarla durante 30 a 40 años, para tenerla agarrada de sus ingresos. Y ya me callo.