9.1.17

Barrios pobres y barrios ricos en Barcelona

La pobreza se contrasta con la riqueza para poderla medir, unas sociedades contra otras, sobre todo en las grandes ciudades, que es donde más observamos las diferencias que hay incluso entre barriadas vecinas, en zonas de la misma ciudad que muchas veces están separadas por una gran avenida, un río o una zona industrial y que están totalmente separadas socialmente por unas diferencias económicas y de calidad de vida que son enormes.

Podemos ver ahora en el plano, el ejemplo de Barcelona con los datos del año 2015. En esta gran ciudad, seis de los diez barrios más pobres del año 2014, han ampliado su pobreza, se han separado más de los barrios más ricos. Y mientras el barrio de Pedralbes con 11.700 habitantes repite como el Distrito con la renta más alta (con 250,5 puntos), en la parte más baja de la tabla de ingresos estaría la zona de Ciutat Meridiana con 10.200 habitantes (34,5 puntos) desbanca a Trinitat Nova (35,6 puntos) como barrios más pobre de Barcelona. Más de 7,2 veces de diferencia media en la renta familiar de sus vecinos, entre Pedralbes y Ciutat Meridiana.

El concepto de pobreza o riqueza es muy relativo en las grandes ciudades. Aquí no se contempla a las familias o personas individuales que no están empadronadas. Tampoco a los que cobran parte de sus ingresos fuera del sistema legal de impuestos. Esto contrastaría todavía bastante más estos datos.

La pobreza no se debe basar tanto en estos datos estadísticos, como en el acceso real a los servicios de la sociedad. Aquí es donde vemos el diferente grado de acceso según el tipo de personas que analizamos. Con iguales ingresos, los migrantes tienen menos pobreza real, pues entre ellos se ayudan sobre todo a informarse de los sistemas de apoyo social. Menos también las familias con hijos pues reciben ayudas en especie y tienen mejores accesos a la educación o a la sanidad.

En cambio las personas de la tercera edad y sobre todo si viven solas, incluso con ingresos más altos o con algunos ahorros, en realidad son mucho más pobres reales que otros grupos sociales con menores ingresos, pues su acceso a los servicios es menor, por dificultades de comunicación, de salir a la calle, de relación social.

En estos tiempos es fundamental ayudar a las personas en la medida en que se les pueda dotar de medios para salir de su pobreza real, que no siempre es con ayudas económicas. Buscarle un trabajo a una personas que está indefensa por diversos motivos, acompañarla al médico o a pasear al parque a un anciano, ayudarle en la compra, hacer regalos de Reyes a los niños, es por poner algunos ejemplos sencillos, una forma simple de ayudar a salir parcialmente de la pobreza real, con poca ayuda económica. Y sin duda, la mejor manera (y más fácil) de ayudar a salir de la pobreza a ciertos colectivos, es darles compañía y seguridad personal.