9.11.12

Campaña electoral en Cataluña en clave “futuro” para Cataluña y para el PSOE

Ya hemos entrado en la campaña electoral de Cataluña, la última del 2012 que nos va a llevar a un paisanaje complejo y algo diferente, que se tendrá que subsanar en los próximos meses. 

Me refiero al aumento de voto independentista en Cataluña, que es claro tendrá una mayoría absoluta más que suficiente sumando los partidos que aspiran al menos al derecho a la autodeterminación. Me refiero también al debacle añadido del PSC que tendrá que tener consecuencias en Madrid. Y se tendrá que asumir también que el PP, con todos sus recortes, no está afectando a sus fieles, que incluso crecen y no solo en Cataluña.
El resultado está claro, con algunos flecos por determinar pero que no van a influir en lo que se tendrá que realizar a partir de diciembre por todos.
Los flecos son importantísimos para los afectados.
No será lo mismo una mayoría absoluta de CIU que tenerse que apoyar sobre ERC.
No podrá tomar la misma decisión el PSOE si hundiéndose queda en tercera posición detrás del PP, que si al menos mantiene una segunda posición inútil.
No será igual si ICV-EUiA solo mantiene sus diputados o si por el contrario y como parece indicarse en todo el Estado, logra sumar los descontentos del PSC que no son nacionalistas.
Lo que sin duda queda claro es que a partir de diciembre las aguas de la disputa políticas con declaraciones absolutamente absurdas, se apaciguará entre todos los actores responsables de encontrar salidas y soluciones. Lo cual es bastante.
Por cierto, de ser cierto que Rajoy impidió que Merkel recibiera a Mas en Alemania, tras llamada de la canciller alemana a Mariano preguntando qué hacer, se volvió a equivocar el Presidente Rajoy. Nada hubiera quedado más “bonito” al menos para el PP, que Merkel recibiendo a Mas y en una rueda de prensa conjunta posterior decir la Ángela que ella como madre protectora le ha aconsejado que no cometa tonterías.

7.11.12

La importancia de construir bien al personaje, cuando se escribe una novela

Para contar una historia necesitamos personajes que nos muevan la trama, creen la acción, sepan relatarnos a través de un narrador qué está sucediendo, con sus palabras o sus actos. 

Los personajes pueden quedar relatados como unos entes muy redondos, con muchos detalles, contando una historia completa de su vida o de lo que ellos son. O pueden ser unos personajes más planos, simplemente unos brochazos incluso bastos de quienes son, de sus personalidades o de sus intenciones, pero no por ello serán ni más ni menos protagonistas o importantes en el relato. Depende de las acciones que realicen.
Pero siempre un personaje debe estar mucho más completo en la mente del escritor que en la de sus futuros lectores, mucho más completo que lo que se refleja en sus escritos, incluso perfectamente dibujado y terminado, escrito o no en hojas ajenas al relato, en donde tengamos perfectamente montado todo el sujeto, su forma de pensar y de actuar, sabiendo que muchos de estos detalles nunca los vamos a utilizar. Como escritores, debemos conocer al personaje perfectamente, sobre todo si es un sujeto importante en la obra. Luego iremos decidiendo qué contamos de él, qué escondemos o simplemente qué es lo que no queremos que aporte a la novela.
Hay que tener en cuenta que cada personaje no es lo que el escritor queremos que sea, sino lo que el lector quiere que sea. Por eso, si queremos una personalidad muy dibujada de un personaje, hay que entregarlo en la obra perfectamente delimitado, para que no se cree en la lectura como cada lector quiera. Excepto que el escritor pretenda precisamente esto, lo cual también es una decisión.


Es una muy buena idea tener una ficha de cada personaje, muy completas de datos y en donde hayamos puesto una teórica imagen del mismo, conseguida de un recorte, de internet, y en donde en todo momento veamos a la hora de escribir, cómo es cada personaje, para imaginarnos mejor su forma de actuar, de decidir.