5.3.12

20 consejos sencillos para ser más feliz

1. Ámate a ti mismo. Te sentirás mejor y lograrás sentirte mejor con los demás.
2. Escucha música. La música ayuda a tener buenas vibraciones.
3. Beba más agua. Es bueno para tu cuerpo y te ayudará a limpiarte y a tener mejor salud.
4. Respira. Siente tu interior. Nota que estás vivo y que puedes controlarte.
5. Llame más veces a tus padres y habla con ellos. Tú te sentirás mejor y ellos te lo agradecerán.
6. Habla con tu Dios. Da igual cual sea tu Dios, como se llame o si realmente existe. Todos tenemos un Dios interior, aunque no creamos en ningún Dios.
7. Abre tu corazón. Abre tu interior y tu corazón a los pensamientos positivos, a los piropos, a reconfortar a los demás, a hablar bien y positivamente de todos ellos..
8. Cierra los ojos. Interioriza tu pensamiento, mira dentro de tu oscuridad y busca la luz. Recapacita y medita cada día un poco.
9. Acuéstese. Las habilidades psíquicas florecer en tiempo de sueño. Acuéstese y duerme todos los días lo suficiente, para tener más más intuición.
10. Relájate. En lugar de estrés, aprende a controlarlo con relajación, es muy sencillo aprender y muy efectivo para controlarte.
11. Cuida tu corazón por dentro y por fuera. Las culturas occidentales no enseñan el amor tanto como el deseo. Trate de respirar y sentir a través de su corazón, que es un centro psíquico primario.
12. Utiliza mejor el correo electrónico. Pruebe a ver si los amigos son felices o tristes. Pídeles que te ayuden a desarrollar tus y sus habilidades sociales hablando con ellos.
13. Reúnase con otras personas y con los amigos con más facilidad, más veces al cabo del año. Necesitamos cargar las pilas, conocernos y tocarnos, vernos las caras, intercambiar emociones.
14. Inicia un diario intuición y personal. Comience a anotar tus intuiciones y pensamientos que recibes durante todo el día.
15. Siéntate con tu pensamiento durante 5 minutos al día. Viaje a buscar las cosas que harían tu vida más fácil para ti.
16. Hay que hacer las paces. Cada vez que hagas la paz contigo o con alguien que te rodea, lograrás hacer la vida más tranquila, vacía de resentidos. La paz es un gran poder, incluso para tu pensamiento.
17. Siga al amor. Piensa en el amor como una corriente universal y sigue sus enseñanzas, sus caminos. Rodéate de personas positivas que te enseñen a amar a otras personas.
18. Prueba cosas nuevas. Grandes cosas suceden cuando se intenta buscar nuevas vidas, nuevas posibilidades, nuevas maneras de intentar vivir nuestra vida, que es nuestra.
19. Da las gracias. Siempre hay que dar las gracias por algo, abrazar a quien te facilita tu propia vida y huir de quien te la está estropeando o te la llena de dificultades. 
20 Practica más sexo. Hay muchas maneras de tener más sexo, algunas mucho más sencillas que otras. Hya que tocarse, sentirse, abrazarse, notar que alguien te quiere, que una mano se posa sobre tu cuerpo.

3.3.12

6 formas erróneas de atender a los clientes

Hablábamos en la anterior entrada de la importancia de los clientes para la buena marcha de una empresa, y del cuidado que deben tener los trabajadores con el trato al cliente. ¿Pero cuales son los empleados que puedes molestar o destrozas las buenas relaciones con los clientes?

 El lento. El cliente busca soluciones, pero también que no se le haga perder el tiempo, esperando y esperando. La paciencia siempre tiene un límite.
 El contrario. Los clientes no son los enemigos, nunca, no son los que vienen a fastidiar sino a pagarte parte de tu sueldo. Nunca hay que ser mal educado ni hacer comentarios poco afortunados o innecesarios.
 El dormido. Nunca hay que parecer que se está dormido, que no importa lo que el cliente nos comenta, que estamos en otros mundo y el cliente nos molesta.
 El mínimo esfuerzo. A veces nos limitamos a cumplir estrictamente con el reglamento y eso cuando se trata con clientes también es insuficiente. Hay que aportar más y que el cliente lo note, sepa que nuestro trato hacia él es personal.
 El que no sabe. Para tratar con el cliente hay que saber responder y resolver, hay que tener capacidad (o buscarla) para resolver las dudas y problemas que se nos plantean.
 El mentiroso. No se debe mentir NUNCA al cliente. Una verdad bien explicada es mucho mejor que una pequeña mentira piadosa. No hagamos promesas al cliente si sabemos que no las podemos cumplir.

2.3.12

Por fin, fusión entre Ibercaja y CAI para Aragón

La fusión entre Ibercaja y Caja3 (antes CAI) parece un hecho, con flecos que iremos conociendo poco a poco. Para Aragón sin duda, el más importante es la decisión de seguir con las fusiones del grupo resultante y que en este camino se pudiera perder en Aragón la sede social del grupo, algo que a día de hoy parece poco probable.

Es cierto que una fusión se realiza por varios motivos, por tener más tamaño y con ella más seguridad y capacidad de reacción ante problemas, pero también para optimizar los recursos propios y para reordenar los servicios y el tamaño de la entidad resultante. Y aquí es donde los sindicatos y los trabajadores están más preocupados, con lógica, pues saben que muchas oficinas de Ibercaja y CAI están muy cerca unas de otras y que en muchos casos se tendrá que elegir entre ellas. También es cierto que sobre todo en el caso de Ibercaja, por la particularidad de sus clientes en diferencia a los de CAI, son oficinas bastante saturadas de personas en espera de ser atendidas en caja.

Aragón necesitaba esta fusión por algo tan sencillo como que entre la dos entidades forman un grupo con un tamaño aceptable en espera de más pequeñas fusiones, mientras que separadas podrían ser adquiridas por grupos más grandes lo que haría más complejo que lograran mantener la sede fiscal en Zaragoza. No debemos olvidar que con independencia de impuestos, las Obras Sociales o Culturales de ambas entidades han sido muy importantes en nuestro territorio para crear actividad y para ayudar en situaciones complejas. Nadie nos debemos mantener al margen de esta fusión y sin entorpecer el camino, si que se deben indicar sobre todo por la DGA las metas más necesarias para Aragón, en este proceso complicado.

1.3.12

La importancia de tratar muy bien a los clientes

Atender bien a los clientes es la mejor publicidad de tu negocio, de tu empresa. Los clientes son los que te pagan el sueldo que cobras, luego tiene que ser muy sencillo cuidarlos y atenderlos como ellos esperan. No como se merecen, sino como esperan de la marca a la que han acudido como clientes.

Los clientes son los que entran por la puerta o los que están dentro de tu propia empresa. Clientes exteriores y clientes interiores. Todos hacen posible que la empresa funcione y sea rentable. Pero de lo que vamos a hablar un poco hoy es de los clientes exteriores, de los que acuden a tu empresa o negocio a comprar, a ser atendidos.

Tú también eres muchas veces cliente y sabes que si no te atienden bien no vuelves al mismo lugar. Piensa que eso mismo deciden hacer contigo tus posibles clientes y sopesa en qué puedes mejorar ese trato. No siempre atender a un cliente es sencillo, son comunes las situaciones en las que debes resolver problemas de forma natural pero eficaz, por ello las personas que atiendan a los clientes deben ser profesionales de la atención y saber resolver aquellos problemas de los que no tengan suficiente capacidad con gestiones claras y rápidas. No todos deben sabe de todo, pero si es necesario que quien atienda al cliente sepa abrir soluciones con la ayuda de su equipo.

Muchas veces, casi todas, la imagen de una gran marca se sustenta sobre las personas que atienden esa misma marca. Por mucha publicidad que demos a una marca, si quien atiende personalmente en el momento final de la compra no es capaz de trasmitir lo que antes se ha intentado decir con la publicidad, no servirá de nada toda la inversión para conseguir ese gran marca. Siempre somos personas los que al final decidimos o ayudamos a decidir. Si una marca tiene varias sucursales, cada una de ellas se sustentará sobre el trato que entregue a sus clientes. Por eso los resultados serán diferentes entre ellas y siempre se tienen que hacer retoques para igualar resultados.

Quien atiende a los clientes debe tener flexibilidad y capacidad para tomar decisiones en cada momento, pues en muchas ocasiones será la persona que atienda quien tendrá que decidir y nada molesta más al cliente que tratar con una persona que representa a la empresa sin capacidad para resolver, para gestionar. Para ello estos empleados deben conocer perfectamente la política de la empresa ante todo tipo de problemas. Y en caso de que se equivoquen ante una decisión final con el cliente, desde la empresa hay que apoyarlos, hacerles saber las particularidades del error y formarlos más para evitarlos. Pero nunca desanimarlos, pues seguirán necesitando tomar decisiones personales ante problemas que siempre las plantearán los clientes.

Un cliente contento o descontento es una voz que amplifica el trato recibido, es también una persona que seguirá consumiendo, que será consultada en algunos casos por sus círculos. No siempre el cliente tiene toda la razón, pero nunca hay que demostrarle que no la tiene de una manera excesivamente dura. Si hay que demostrarle que se ha equivocado de empresa a la hora de acudir como cliente, no hay que cerrar las puertas definitivamente, simplemente hay que enseñarla otras posibilidades, incluso aceptando que es posible que tu empresa no es la adecuada para lo que él como cliente necesita. Perder un cliente nunca es lo mismo que romper con un cliente. En estos casos la experiencia de la persona que atiende es fundamental para reconducir la situación.

Conozca si tiene más posibilidades de tener depresión en el futuro

Si eres hombre, de raza blanca, casado o vives en pareja con una familia normal, si tu trabajo consiste en un puesto de responsabilidad donde atiende o gestionas a personas y bebes alcohol en una proporción algo mayor a la media, tienes el perfil básico para enfermar de estrés y de terminar con una depresión.

No se ha estudiado con suficiencia la unión entre estrés y depresión por motivos laborales, pero en muchos casos un exceso de trabajo va unido a caer en una situación enferma, primero con estrés para terminar presumiblemente con una depresión cuando la tensión falle o cuando se convierta en insoportable para el cuerpo. Se aseguro que en el año 2030 la depresión será la primera enfermedad en el mundo occidental, luego prevenir ahora es una buena medida.

Conozcamos algo más sobre Cáritas

Más del 65% de las personas que acuden a Cáritas lo hacen derivadas desde los Servicios Sociales de los Ayuntamientos españoles, que por falta de presupuestos no pueden atender una acción social que debería sr básica como justicia y no como caridad.

Es cierto que la ayudas que las personas con más recursos están entregando a Cáritas o a otras organizaciones sociales ajenas a los poderes públicos están de alguna manera minimizando los problemas ya graves que afectan a muchas familias en España. Esto no es ejemplar, sino al contrario un motivo de preocupación severa, pues demuestra una grave disfunción social desde el Estado, en cualquiera de sus organizaciones públicas. Crecen las ayudas de personas, los colaboraciones privadas, y disminuyen fuertemente las ayudas públicas. Mala enfermedad tenemos.

Desde Cáritas se avisa además del fenómeno que se considera como “trabajadores pobres”, personas que tras trabajar 8 o más horas son incapaces de poder mantener a sus familias al tener unos ingresos insuficientes incluso trabajando unas jornada completa. Esta es la España del nuevo siglo XXI. Y estamos hablando de casi un 14% de trabajadores en estas condiciones.

Cáritas no ayuda solo en temas de alimentación. También ayuda a pagar la luz, el gas, a dotar de vestidos a niños o a pagar libros de texto. Ayudan con asesoría legal o con cursos de formación, con apoyo psicológico o con ayudas en la búsqueda de empleo. En 2011 se atendieron sobre 1.500.000 personas y se espera que durante 2012 se tengan que atender hasta unas 1.800.000 personas. Cáritas es una organización de ayuda a los más necesitados, que funciona desde dentro de la iglesia católica a través de las ayudas de miles de personas voluntarias, y que recibe ayuda del Estado a través de la casilla del IRPF que marcamos como “fines sociales” pues aunque pertenece a la iglesia católica no recibe dinero directo de ella. Si quieres colaborar con Cáritas puedes ponerte en contacto con el párroco de la parroquia de tu barrio. No es necesraio ni nadie te preguntará, si eres católico practicante.

29.2.12

Algo más sobre el déficit público y el personal

El déficit público en 2011 es complicado de asumir y es un punto de partida para la contabilidad del año 2012 y 2013 de difícil cumplimiento contable, aunque Europa insista en no tocar las previsiones del 4% para 2012. 

Todos conocemos bien lo que es el déficit público y lo que supone para España caer hasta un 8,51% cuando nos habían dicho los prestamistas europeos que no nos dejarían tener más de un 6% de déficit. Estamos todos aprendiendo económica básica en estos meses, pero voy a intentar aclarar algo más el término “déficit” para quienes todavía no lo tengan claro del todo. 

El déficit es la diferencia entre ingresos y gastos, algo que es comparable a lo que nos sucede a todas las familias. Como país tenemos 4 maneras de gastar dineros. Por el Gobierno Central. Por las Comunidades Autónomas. Por los Ayuntamientos. Por la Seguridad Social. Para España nos habían fijado un déficit del 6% asumiendo que 2011 sería un año malo. Y nos dijeron que podríamos desviarnos hasta un 4,8% en el Gobierno Central (lo hemos hecho en un 5,1%), desviarnos un 1,3% en los Gobiernos Autonómicos (y lo hemos hecho en más del doble, hasta el 2,94%), podríamos hacerlo en un 0,3% en los Ayuntamientos (y nos hemos ido un poquito hasta el 0,38%) y se pretendía que tuviéramos un superávit de un 0,4% en la Seguridad social cuando en realidad hemos tenido un déficit del 0,09% por el excesivo desempleo.

Imaginemos que en nuestra familia cobramos 1.000 euros al mes en 14 pagas. Si durante 2011 ganamos 14.000 euros al año y nos hemos gastamos unos 15.192 euros, hemos tenido un déficit del 8,51%. Nos hemos gastamos 1.192 euros más de los que hemos ganado; hubiéremos debido trabajar un mes más, para cubrir gastos. 

Si no tenemos ahorros y si además estamos constantemente endeudados, la única salida y posibilidad de gastar más de lo que ganamos es encontrar a alguien que nos preste esos 1.192 euros. Le tenemos que convencer de que somos buenos pagadores, de que vamos a tomar medidas para que esto no vuelva a suceder, de que es un momento complicado y que para ello le presentamos un estudio de viabilidad futura para que se crea nuestras palabras. Más o menos lo que ha tenido que hacer España ante Alemania y Europa.

Para el siguiente año tendremos que pagar lo que debíamos en 2010 más lo que hemos aumentado con más deuda durante 2011 en otro 8,51% más, añadiendo los intereses de toda la deuda, y además tenemos que convencer a quien nos ha prestado el dinero de que es posible que en 2012 volvamos a tener más deuda y que tendremos que solicitar más crédito para devolver el capital y los intereses.

El que nos presta en dinero (el director del banco), cuando nos recibe en SU mesa, en SU despacho, nos dice que eso no puede seguir así, que lo entendamos, que “mecachis”, pero que igual al próximo año ya no nos deja más dinero prestado. Que necesitamos tener un nuevo ingreso u ofrecer más garantías. Y sin duda gastar menos. 

Al director del banco no le importa casi nada que empecemos a gastar menos (aunque nos lo diga e insista), sino que seamos capaces de mantener los ingresos o que los aumentemos, pues lo importante es que tengamos capacidad de pagar. Gastar menos es un “seguro” para cobrar si no somos capaces de ganar más.

Y nosotros, que necesitamos el préstamo para seguir comprando pan y chorizo o para mantener el nivel de vida, le tenemos que decir al director que nos presta, un SI a todo lo que nos proponga y además poner cara de solventes. Luego ya veremos de qué somos capaces, pero de momento hay que conseguir el préstamo.

Tenemos dos soluciones una vez que nos hemos ido del despacho del director del banco con cara de asustados. No sirve de nada pensar que ya tenemos resuelto el problema, pues al año siguiente tendremos un problema muy serio. O nosotros o el director del banco, depende de la cantidad adeudada.
Las soluciones posibles pasan por: o ganamos más sueldo o gastamos menos dinero. ¿Qué hacemos? ¿de qué somos capaces?

Una vez en el hogar, nos sentamos con los hijos y la pareja y analizamos los gastos para ver de donde recortar. Ya el año pasado dejamos solo un teléfono móvil, un solo coche que empleamos mucho menos, ya no bebemos vino en la comidas y consumimos más verdura y menos carne. Gastamos menos en vacaciones, compramos ropa solo en rebajas, gastamos menos en limpieza y productos caros de aseo personal, casi nada en cultura, muy poco en ocio, no vamos a realizar la obra de la cocina, no contrataremos al profesor de inglés del hijo, recortaremos en…, ¿de donde recortamos ahora?

El hijo pequeño, que estudia bachiller, nos dice que alguno tiene que trabajar más horas y ganar más dinero. Claro, él no piensa trabajar. Y dice que los ingresos (el Estado trabaja más a costa de subir los impuestos) deben subir, que él no está dispuesto a perder sus “jueves al cine”. Es decir, nos encaminamos sin remedio a una subida del IVA y a un recorte más alto de los gastos de todo tipo. 

La hija, muy espabilada ella, nos dice que por qué no metemos como ingresos lo que nos pagan en negro en mi oficina por los trabajos extra y los dedicamos a ampliar nuestra contabilidad general, que hasta ahora lo que hace la familia es guardarlo para gastos extras o para disfrute de los adultos en noches de fin de semana con amigos. Nos ha jodido esta chica, pensamos los adultos. Pero está claro que si el 20% de la contabilidad de España es negra, deberíamos intentar que se volviera blanca ¿no?

La esposa se confiesa capaz de hacer algunos recortes en gasto pero insuficientes para cuadrar cuentas, e intenta convencernos a todos de que tendremos que pasar unos años sin vacaciones, pues ya nada será igual. La miramos como a una enferma asustada y le hacemos caso, pues estamos en invierno y no toca hablar de las vacaciones.

A Grecia han amenazado con mandar a 40 inspectores de la Hacienda de Alemania, para investigar su mercado negro. Igual a España hay que enviar a 400, que aquí somos muy listos para engañar. O yo qué sé. A Grecia les han dejado sin vacaciones y aunque están protestando, al final tendrán que asumir que nos han cambiado el ritmo y las posibilidades a costa de unos cuantos jetas que por cierto ellos sí, disfrutan de vacaciones en invierno.

Podemos creer que esto es una simplificación burda, incluso que si nos quejamos con mucha fuerza lograremos que quien nos presta el dinero nos lo perdonará y además nos seguirá prestando más. Conocemos poco a los bancos. Toca trabajar más y al Estado cobrar más impuestos. Y lo que hay que hacer es optimizar los gastos sin recortar estados básicos de bienestar social y saber trabajar más contra los que más tienen para cobrarles más impuestos, mientras que a su vez intentar con más inspectores, que no haya tongo en los pagos de impuestos por parte de los que tienen tanta pasta que disponen de los mejores asesores para escaparse por la puesta de atrás. O recaudamos más ”sueldo” o nos quedaremos sin vacaciones unos cuantos años al menos.