Que Abascal pretenda llevar a su propio público al programa de La Revuelta del lunes es hacer un mitin electoral con sus seguidores en la televisión pública. Tremendo falso dilema entre no dejarle hacer lo que VOX quiera o ser dignos con la idea del programa. El público en La Revuelta forma parte de su personalidad como Bezos, Grison o el sofá.
No tengo duda, no la tengo y me da igual quien la tiene, incluso me da igual si les parece bien o mal a la sociedad estas artes de manipulación por parte de quien no es gestor de ningún Gobierno todavía. Si opción, la de VOX es muy simple. No ir, que es lo mismo que hay ha hecho el PP.
Ni es obligatorio ir, ni lo es que el programa trague con esas tonterías que no quiero calificar. Pero es un ejemplo más de lo que se nos viene encima de forma inevitable, y que hay que advertir antes, no para hacer que no suceda, algo imposible, sino para ir comprando vaselina.
No hay comentarios:
Publicar un comentario