12.11.14

No me ha gustado Rajoy; España necesita más

No me ha gustado Rajoy en su intervención tarde y nerviosa de hoy, intentando explicar el momento de las relaciones entre España y Cataluña. Mariano Rajoy ha estado muy bien en su intervención leída, preparada, dentro de lo que es la línea política suya, con verdades contundentes de un discurso bien armado. Pero ha perdido el sentido de Estado a la hora de responder las preguntas de los periodistas.

Hay titulares, aunque ninguna sirva para resolver problemas. Hay titulares aunque no aumentan las posibilidades de templar nervios. Hay titulares para contentar a los suyos, casi tantos como para seguir cabreándolos. No ha cerrado más las puertas que ya estaban muy cerradas pero ha dado un empujón a las que se habían entreabierto levemente, sin abrir ventanas para que entrara el aire nuevo.

La carta de ayer de Artur Mas ya ha tenido respuesta. Rápida y contundente. Pero deja la preferencia asumida de que habrá unas nuevas elecciones en Cataluña, que asume serán plebiscitarias y por ello complicarán aun más la situación. Sabe que está aumentando el independentismo en Cataluña pero no ha querido responder a si intentará que no aumente más. No tiene respuesta a lo que no controla, pero los líderes válidos deben dominar todos los escenarios.

No ha resultado nada creíble en su alegato de que no domina a la Fiscalía, aunque es verdad que sus propios huéspedes populares se lo habían puesto imposible unas horas antes. Ceder a la Justicia las soluciones políticas es un mal negocio, pues la Justicia siempre responde cuando se le pregunta. Aunque las respuestas no sean las más válidas para cada momento. La Justicia no entiende de situaciones, es una máquina de tomar decisiones si se le pide que lo haga, pero no analiza las consecuencias sino las legalidades con arreglo a párrafos legales aprobados y firmados. Cuidado con preguntar a la Justicia por temas políticos, pues siempre responde y lo que dice no cabe en una negociación.

11.11.14

Si la Justicia tiene que resolver el problema política de Cataluña, no entendemos nada

Cuando los políticos mandan a la justicia para tapar lo que ellos no han hecho, no han sabido, querido o intentado, sale perdiendo la política y no gana nada la justicia pues se le obliga a tener que hablar cuando el problema es político.

Que el Gobierno del PP acuda a la Fiscalía cuando hay un problema política que está creciendo por la inanición de muchos políticos de variada ideología, es un error. Demuestra que el papel de los políticos sobra en parte, pues cuando vienen duras acuden a preguntar a la Justicia para que sean los jueces los que intenten resolver la situación.

La Justicia se basa en leyes que les han dado los políticos y está para interpretar esas leyes. Cuando el asunto es político, inevitablemente pues no son máquinas sino personas, hay un componente de interpretación más complejo que en un asunto violento. Exigir que sea el Tribunal Constitucional cuando la Reforma del Estatut nos trajo esta situación. Volver a lo mismo ahora con una consulta de cartón que hay que resolver con el diálogo SIEMPRE, no hay otra solución, es otro error.

¿Alguien es capaz de imaginar un futuro que no haga caso a los dos millones de catalanes que han hablado? ¿Alguien piensa que este problema lo pueden resolver los tribunales? ¿En serio hay que recurrir permanentemente a los tribunales para unas cosas, y en cambio nunca para otras?

Hay que cambiar a toda una generación de malos políticos, pero simplemente por que ellos se lo están buscando a bocados. Son incapaces y lo demuestran día a dia.