29.8.25

La Europa Unidad deber ser más inteligente ante la historia


Europa no está a la altura de lo que se esperaba hace apenas unas décadas, cuando se veía como un modelo occidental de calidad social, progreso y unión. La idea de una Unión Europea fuerte se ha ido desdibujando: primero con el Brexit, después con la tibieza frente a las guerras de Ucrania y Gaza, y ahora con una preocupante dependencia de los Estados Unidos ante un liderazgo como el de Donald Trump.

Todo ante la Historia tiene su factura y en este caso también sucederá. No se trata solo del aumento del gasto militar en la UE, que en lugar de consolidar una defensa europea propia fortalece la industria armamentística estadounidense, sino también de una sumisión geopolítica que nos relega a la cola de Washington.

Ya no es el aumento de presupuesto para Defensa, que rompe lo establecido en la Unión Europea y además sin ir dedicado a una Defensa Propia, sino a alimentar la industria americana de armamento. Es que nos estamos alineando a la cola de los EEUU, alejándonos de otras opciones incluso pacíficas o neutrales.

Gaza y Ucrania: dos crisis distintas, un mismo fracaso europeo

El caso de Gaza es un drama de humanidad: tras el ataque terrorista de Hamás a Israel en octubre de 2023, la respuesta israelí ha sido denunciada por amplios sectores internacionales como una masacre desproporcionada.

El caso de Ucrania es más complejo y no lo queremos entender por sus laterales complejidades: no hay buenos ni malos absolutos, sino intereses geopolíticos cruzados que Europa no ha querido afrontar con realismo. Una vez que la URSS desaparece o se construye un conglomerado nada estable, hay que intentar entenderlo ante la historia para no cometer errores graves.

Ucrania y la URSS: un vínculo histórico

En cuanto se le ha tocado a Rusia un punto más de la seguridad que ellos consideraban mínima o aceptable, ha explotado todo. Ucrania proclamó una efímera independencia en 1917, pero se integró en la Unión Soviética en 1922 como una de sus repúblicas fundadoras. Durante la URSS fue el granero del imperio soviético, un polo industrial y un bastión estratégico en la frontera occidental. Pero también sufrió de manera brutal: el Holodomor (1932-1933) y las represiones estalinistas marcaron a fuego su historia.

A la vez, Ucrania dio figuras clave al poder soviético: Nikita Jrushchov, Leonid Brézhnev o Nikolái Podgorni, todos ellos nacidos en territorio ucraniano, lo que demuestra su peso político dentro de la estructura de la URSS.

Ucrania: ¿Rusia o Europa?

Históricamente, Ucrania ha estado dividida entre un oeste más europeísta y un este más cercano a Rusia. Esa fractura explica en parte el conflicto actual. Para Rusia, Ucrania representa una línea roja en materia de seguridad: Moscú no acepta su ingreso en la OTAN ni una plena integración en la Unión Europea. Europa, al impulsar esa aproximación, sabía que arriesgaba una respuesta dura de Putin y su entorno.

En palabras históricas, Ucrania es Rusia para los rusos; pero para muchos ucranianos, especialmente en el oeste del país, representa una nación con vocación plenamente europea. Esa tensión identitaria es la clave del conflicto actual.

28.8.25

Vivir la revolución de la IA. La prehistoria de la IA


Los que ya rozamos los setenta y tenemos la fortuna de estar tecnológicamente preparados, vivimos con fascinación los avances actuales de la Inteligencia Artificial (IA). Sabemos, sin embargo, que difícilmente veremos su desarrollo pleno, ese que transformará radicalmente la vida cotidiana en las próximas décadas.

Observo la IA con admiración y cierta envidia: avanza hacia territorios que hoy ni siquiera podemos imaginar, superando cada mes los límites del pensamiento más innovador.

La Prehistoria de la Inteligencia Artificial

Estamos todavía en la “Prehistoria” de la IA. Recuerdo, hace más de 35 años, cuando por primera vez dibujé un círculo con un ratón en una pantalla y lo vi salir impreso en papel vegetal, listo para insolar en una plancha de aluminio para litografía. Sabíamos entonces que aquello acabaría con muchos oficios. Y así fue.

Hoy, la sensación es la misma: la IA está empezando, pero ya transforma profesiones, industrias y formas de vida.

Avatares digitales y la memoria de los que ya no están

Hace poco me hablaban de aplicaciones que permiten recrear avatares casi reales de familiares fallecidos, con su propia voz, recopilada su memoria digital y hasta su manera de pensar por las huellas digitales que hemos ido dejando. Todo ello guardado en el teléfono, dispuesto para conversar con nosotros, darnos consejos o simplemente añorarlos. Es inquietante y emocionante a la vez: la IA abre la puerta a nuevas formas de relación con la memoria y la identidad de los que ya no están entre nosotros.

La creación con IA: imágenes y prompts mejorados

En los últimos meses he experimentado con generadores de imágenes basados en IA. La evolución es vertiginosa: lo que hace un mes parecía un logro, hoy ya queda obsoleto.

Incluso existen sistemas que mejoran automáticamente tus prompts (las instrucciones que das a la IA), optimizando los resultados de manera autónoma. La IA ya no solo responde: también colabora con nosotros y se corrige a sí misma. Nos conoce y sabe qué le queremos preguntar pues sabe para qué queremos la respuesta, a través de las interacciones que antes hemos tenido con ella.

Salud mental, soledad y compañía artificial

El auge de la IA llega también a la psiquiatría y la psicología, en un momento de gran demanda y escasez de profesionales. Se están explorando terapias asistidas por IA para acompañar a pacientes en procesos emocionales.

Esto conecta con otro desafío de nuestro tiempo: la soledad no deseada. La IA empieza a cubrir ese espacio, ofreciendo compañía, escucha, interacción… aunque también abre debates sobre sus límites, desde el acompañamiento afectivo hasta la sexualidad virtual.

Inteligencia Artificial y guerras del futuro

No podemos olvidar el lado oscuro: la IA aplicada a conflictos bélicos. Sistemas autónomos de armas, estrategias automáticas y nuevas formas de violencia ya no son ciencia ficción. El riesgo de una carrera armamentística basada en IA está sobre la mesa.

La IA en medicina y en el trabajo diario

Pero también están los avances positivos: IA aplicada a la investigación médica, al diagnóstico, a la asistencia de los médicos de familia en tareas administrativas. Ya se están implantando herramientas —aunque todavía primitivas— que alivian la sobrecarga del sistema sanitario.

La colaboración entre diferentes IA

Hoy, verano de 2025, disponemos de varios programas de IA de gran calidad. Es posible transferir un texto o una imagen de una IA a otra, solicitando mejoras y variaciones. Las diferentes versiones de IA nos recopila, revisa, propone alternativas… pero siempre queda en nuestras manos el paso más importante: humanizar y dar sentido a lo recogido. Y es en eso en lo que de momento más nos tenemos que ir preparando, en aprender a pedir, a solicitar, y luego en revisar y mejorar lo recogido de la IA.