24.12.13

Remedios para aliviar el dolor de piernas

El 60% de la población adulta mundial padece enfermedad venosa crónica. Es decir: cambios producidos en las extremidades inferiores como resultado de una disfunción en el sistema venoso de las mismas, ocasionada por la dificultad permanente de retorno venoso, desarrollado por la incompetencia valvular.

Sus síntomas más comunes son:  hinchazón, dolor de piernas y sensación de pesadez, aparición de varices, o edemas.
Esta enfermedad es progresiva, es decir que puede evolucionar a riesgos más graves como úlceras, o cambios en la piel.

Hay una serie de factores de riesgo de padecer esta enfermedad.
 Ser mujer
 Haber estado embarazada
 Tener sobrepeso
 Antecedentes familiares
 Trabajar de pie o sentado
 Trabajar en un ambiente caluroso

Para evitar la aparición de complicaciones en esta enfermedad, podemos realizar sencillos cambios en nuestra vida diaria que le recomendará su médico de atención primaria.
 Mueva las piernas tanto como le sea posible
 Evite las fuentes de calor
 Lleve zapatos con menos de 5 cm. de tacón
 Levante las piernas 10-15 cm. mientras duerme
 Realícese masajes en las piernas todo cuanto sea posible
 Utilice medias de compresión
En caso de empeoramiento su médico le derivará a un especialista.

Laura Puente Ajovín

Lo peor de escribir es tener que corregir y saber hacerlo

Leer a Antonio Muñoz Molina es como un vicio muy confesable. Te gusta o te encanta, te vas enganchando y no sabes dejarlo para encima quedar bien si lo cuentas a quien se deje hacer de escuchador. Los que saben hablar muy bien y escriben como hablan en realidad nos están engañando pues no hablan como escriben, sino peor. Cuando se habla no se puede corregir. Pero los que incluso cuando hablan no deben corregir pues lo hacen perfecto, tienen la ventaja de que rectifican y corrigen mucho menos. Lo peor de escribir es corregir. Saber corregir. Querer corregir.

23.12.13

Cómo convertirte en un loco con éxito, en un solo paso

Puedes ser un loco, entrenarte para serlo más, convertirte en el más osado de la tribu, meditar para mejorar en tu locura. Pero nunca debe notarse, no es bueno que los demás te señalen como ido.
La diferencia entre el loco con éxito y el loco hundido es que al primero no lo califican de loco los que lo contemplan. Y la diferencia puede ser de milímetros mentales.
Lleva tu bstracción hasta el límite, pero no te pases, frena un poco antes de que te vean como loco. Y sonríe.

Los indecisos son (somos) malos por naturaleza. O no

Los indecisos somos peligrosos pues parecemos una cosa y somos otra. Pocos indecisos se jactan de serlo, casi todos disimulan o disimulamos. En este mundo complicado hay que demostrar valentía y capacidad de decisión, así que los indecisos somos parias que no servimos. No se creen quien nos conoce que la mesura es un valor, que los inseguros lo somos por que nos dedicamos más a valorar y analizar alternativas, a no tener claro algo pues las dudas nos ponen a la defensiva. 

Así que hacemos como que no somos indecisos, a convertirnos en normales escondidos y disfrazados. Incluso llegamos a pensar que no somos indecisos o lo que es peor, que no sabemos qué somos. Dudamos sobre si somos o no somos dudosos. Yo por si acaso no me fiaría de un indeciso, excepto si soy yo, claro.

21.12.13

Estamos volviendo al año 1981 y encima sonreímos

Tristemente estamos volviendo al año 1981. Han sido más de 30 años tirados por el desagüe en breve tiempo sin que los españoles valoremos lo que es retroceder. No tenemos militares golpistas escribiendo en El Alcazar, pero los políticos les están haciendo el trabajo sucio a los retrógrados sociales y religiosos.
Lo curiosoes que la sociedad actual no tiene ninguna comparación con aquella, luego, los resultados serán bien distintos. En muy pocos años los verenos. Nos va a dar tiempo de sufrir.

Aprendamos a vender para aprender a comprar

En la vida estamos constantemente vendiendo cosas. Vendemos parte de nuestra propia vida, el tiempo vital, nuestros sentimientos, las ideas y proyectos, las relaciones, nuestras ideas o nuestro equipo de fútbol.

Cuando queremos convencer a alguien le estamos vendiendo nuestra forma de entender las cosas. ¿Crees que eso no es vender? Si piensas así es que crees que vender es algo negativo.

Y no nos preocupemos…, quien nos escucha lo sabe, asume que le estamos vendiendo “algo”. No nos debe dar vergüenza en utilizar los mecanismos de venta más normales, los mejores, los más modernos, los lógicos para cada situación.

Vendemos política, ayudas, educación, productos, amores. ¿Es duro asumir todo esto? Pues lo será si no lo aceptamos como tal o si entendemos que vender es algo malo.

Vendemos pero cuidado, también nos venden. 

Estamos rodeados de gente que nos intenta vender sus ideas, sus actos, sus necesidades, sus proyectos, sus productos. Si ellos saben hacerlo mejor que nosotros, estamos perdidos en una batalla desigual por no querer aprender.

Aceptemos que vender es algo habitual y normal. Y a partir de este momento aprendamos. Y recuerda que solo los que saben vender saben además comprar con más defensas.

Aprendamos a vender. Solo así aprenderemos a comprar

En la vida estamos constantemente vendiendo cosas. Vendemos la propia vida, el tiempo vital, nuestros sentimientos, las ideas y proyectos, las relaciones, nuestras ideas o nuestro equipo de fútbol.

Cuando queremos convencer a alguien le estamos vendiendo nuestra forma de entender las cosas. ¿Crees que eso no es vender? Si piensas así es que crees que vender es algo negativo.

Y no nos preocupemos, quien nos escucha lo sabe, asume que le estamos vendiendo “algo”. No nos debe dar vergüenza en utilizar los mecanismos de venta más normales, los mejores, los más modernos, los lógicos para cada situación.

Vendemos política, ayudas, educación, productos, amores. ¿Es duro asumir todo esto? Pues lo será si no lo aceptamos como tal o si entendemos que vender es algo malo.

Vendemos pero cuidado, también nos venden. 

Estamos rodeados de gente que nos intenta vender sus ideas, sus actos, sus necesidades, sus proyectos, sus productos. Si ellos saben hacerlo mejor que nosotros, estamos perdidos en una batalla desigual por no querer aprender.

Aceptemos que vender es algo habitual y normal. Y a partir de este momento aprendamos. Y recuerda que solo los que saben vender saben además comprar con más defensas.