7.7.22

¿Por qué queremos ser tan torpes y mantenernos en eso?


Casi 1.100 días después hemos vuelto a poder celebrar un encierro de San Fermín como elemento que fija tiempos. Excesivo parón social que no ha supuesto ningún punto nuevo de comportamiento. O al menos ningún punto positivo.

Para los Mayores tres años es una auténtica barbaridad. para los niños también pero ellos lo admiten de otra manera. Los adolescentes y los mayores somos los que de forma más contundente hemos sufrido ese concepto social de pérdida de tiempo. No hemos podido elegir.

Toca reconstruir modos, mirar hacia delante, trabajar más por todos y por el continente. Por la personas y la sociedad.

Esta semana hemos ido escuchando varias mentiras sobre Podemos. Muy triste la manipulación en la que vamos cayendo por falta de criterio y de responsabilidad de algunos periodistas. No todo sirve para zancadillear al contrario. En el deporte hay reglas.

España saldrá perdiendo, qe no nos quede duda. Cuando no nos comportamos bien como sociedad, por activa o por silencio, la factura la pagamos (la pagaremos) entre todos. Así que vayamos preparando el bolsillo. 

Ser torpes sociales parece un deporte nacional, pero siempre… siempre hay listos que se aprovechan de los torpes. De TODOS los torpes, también de los que nos callamos.

1.7.22

Estamos en guerra. Pero es del siglo XXI


Estamos viviendo ya en un mundo mucho más inseguro, y la mejor prueba de ello han sido las Jornadas OTAN celebradas en Madrid en gritos de éxito, pero a su vez de guerras y de asuntos bélicos. Cuando se habla de que hay que defenderse, es que se reconoce que hay enemigos.


Estamos en guerra.

No seamos niños, estamos en guerra y aceptarlo no es malo pues es cierto. Estamos en guerra aunque no se quiera decir.

Guerra del Siglo XXI para todos menos para Ucrania, guerra comercial, económica, tecnológica, social, estratégica, de innovación, de tanteo, de nuevas armas, guerra de jugar a matar y a ocupar espacios en el mundo. Europa al menos está en guerra y lo sabemos todos, aunque no lo digamos.

Como en todas las guerras las mentiras son lo habitual y no dejaré de repetirlo. Ni Putin es el único culpable, ni es tampoco ningún pardillo, aunque con arreglo al resultado de "SU" guerra esté demostrando que a torpe le ganan pocos.

Y como en todas las guerras, siempre al final habrá un ganador y un perdedor. 

Y de momento no tenemos ni idea nadie de quien va a ganar y quien va a perder, pues hay varias opciones, al menos más de dos. 

Así que debemos preocuparnos (o no) menos de lo que ahora no dicen que toca… y más de lo que realmente nos va a ir afectando poco a poco o de forma compulsiva, pues esta guerra ha venido para durar.



27.6.22

Estamos muy torpes. Pero llevamos así 3.000 años


Ejemplos como el que hemos tenido esta semana en la Valla de Melilla, esta vez del lado de Marruecos, tenemos todos los meses varios, y nos los tragamos en silencio. Luego los domingos algunos van a misa, a pedir perdón, pero se callan entre semana.

Cuando la política deja de tener ética, incluso estética, deja de tener razón y sus razones ya no son las razones de todos. Gobiernan porque se creen que les ha correspondido en un sorteo, aquí en España con sus silencios o en Marruecos con sus actos. 

El Papa de Roma está malito, y a poco que aprieten las tuercas tendremos TRES Papas, lo que indica que mas no es más, sino puede que menos. Si las tácticas políticas globales nos impiden quejarnos con al menos amargura, es que jugar a esto ya no sirve de nada. 

Hablamos de la invasión de Ucrania sin suficientes datos, a golpes pues se nos informa con la intensidad programada de quien manda, y podemos preocuparnos todas las noches o ninguna, según como la plazca a quien quiere vender turismo o gominolas, armas o hambre.

Y luego nos quejamos de que nadie cree en nadie, y de que va aumentando el cabreo escondido, hasta que no se pueda detectar su fuerza. Estamos muy torpes. Se avisa.

La clave está en compartir. Y compartir es gratis

Igual no te lo había dicho nadie antes, pero la clave de la felicidad está en compartir, en saber distribuir las dichas positivas, en regalar sonrisas o dudas. 

Sigue siendo la forma más económica y eficaz de crecer, de aprender y de ser más, de sentirse incluso más feliz. 

Compartir es regalar. Sea tiempo, caricias, sabidurías, palabra, alimentación, hogar, sonrisas, oídos, penas. 

¿Qué has compartido hoy? Sí, tú. 

No, no me lo digas, díselo a “esa” otra persona.



26.6.22

Que suceda lo que tenga que suceder y punto pelota


El mundo nunca ha estado quieto
, me refiero a sus mundanos seres vivos. Las personas, las sociedades siempre a los largo de los más de esos 2.000 años de los que tenemos constancia fija, se ha ido moviendo dando saltos hacia delante, hacia atrás, incluso a veces simplemente hacia arriba para caer en el mismo sitio pero con los tobillos cascados por la caída. 

No se trata de aprender de lo que en otros tiempos ha sucedido, se trata de saber con toda seguridad que volverá a suceder. Aunque a día de hoy no sepamos nunca el cuándo ni el dónde, e incluso tampoco —aunque vayamos de listos— de su intensidad.

Hay detalles en este 2022, en esta segunda década del siglo XXI, de que "las cosas" están a punto de caramelo. El aire nos mueve y no sabemos si estamos bien sujetados o si volaremos hasta explotar.

Cuando lo MICRO se hace ingobernable, surge lo MACRO para que todo sea todavía peor de gobernar, pero al menos lo macro arrasa con lo micro, y ya todo parece diferente.

No voy a dar la vara de los ítem actuales que indican que algo se mueve. Ya los sabéis todos. Incluso muchos pensamos que esto mismo (caldo de agoreros) ha sucedido muchas otras veces y luego se queda en agua de borrajas. Y es cierto.

Pero la parábola del Cántaro que va a la Fuente, funciona inevitablemente. Es ley no escrita, pero que funciona. 

Cuando tocamos mucho los bebos a la misma gente, al final siempre hay un locaris que se le hinchan y explota. Tampoco está escrito pero funciona. Y suele explotar el más débil, el más tonto o el que más ha sido manipulado. También es Ley de Vida.

Cuando no hay soluciones fáciles, siempre hay gente que dice que lo mejor es "que suceda lo que tenga que suceder y punto". Que también es otra manera de ver las Leyes no Escritas. 

Que NO sucedan las cosas no es casualidad, muchas veces es porque hay gentes que logran controlar "esas cosas" de muy diversas maneras. Cuando esas gentes que nadie conocemos se cansan, se agotan, llegan a pensar eso de: "Que suceda lo que tenga que suceder y punto".  

Y se agachan al bordillo de su acera, y se sientan a comer pipas de calabaza esperando a que definitivamente lo que tenga que suceder… que suceda, que ya vale.


24.6.22

Las izquierdas somos tontas. Pero vamos aprendiendo a empeorar


La política necesita estética
, y esto es complicadísimo que lo entiendan desde "mis" izquierdas. Necesita también un relato y una comunicación válida, aunque la izquierda se cree que con tener "sus" razones, ya es suficiente. Las ideas son muy necesarias, pero hay que saber envolverlas, ofrecerlas, saber conseguir una escucha activa, y que los receptores de tus emisiones te entiendas y te crean.

La izquierda muchas veces no entiende que teniendo "la razón" que en realidad son "sus" razones, no logran llegar al ciudadano. 

Comunicamos mal porque entendemos que la comunicación HOY es sobre todo entrar en las Redes Sociales, un error de libro quedarnos en eso.

Las Redes Sociales son víricas, por fundamento. Si tienes 100.000 seguidores llegas a 100.000 personas. Lógico y sé que lo sabes. Pero si de esos 100.000 hay 10.000 que les da por retuitear o responderte y cada uno tiene 1.000 seguidores, ya tienes un millón de tus mensajes que de forma vírica se han ido moviendo. Posiblemente además entre mucha menos gente de la que te llegas a creer.

Pensar que eso es bueno es pensar mucho. Porque a partir de ese momento tu mensaje ya no lo puedes controlar, se mueve hacia espacios que NO SON tus seguidores, y es criticado, alabado, aplaudido u odiado, lo que dificulta saber si se está convirtiendo en un VIRUS positivo o negativo. 

En realidad se está convirtiendo en un VIRUS NEUTRO, diríamos que "las que entran por las que salen". Los unos por los otros. Crean habitualmente amigos y enemigos a partes iguales.

Pero he dejado sin nombrar lo que me parece más importante de este tipo de comunicación. 


LA INMENSA MAYORÍA DE LA SOCIEDAD


Es mentira y debemos decirlo: el que las Redes sociales influyen. Lo hacen sobre los que acuden a ellas YA INFLUÍDOS DESDE CASA. 

Se retroalimentan. 

Y sí, hay que estar, faltaría más, no digo de no estar, lo que digo es que no son suficientes, que hay que entender bien su función, y que es una herramienta sobre la que debemos leernos el libro de instrucciones antes de utilizarla.

La inmensa mayoría de la sociedad, los que realmente van a votar y dudan, los que hasta el último momento no saben si ir o quedarse en casa, los que cambian su voto por muy diversos motivos, SON LOS QUE MUEVEN RESULTADOS ELECTORALES, y esos en muchos casos no están tan pendientes de Redes Sociales como nos creemos.

Influye mucho más un titular de un periódico, bien elegido para joder —y del que luego beben muchas Redes Sociales— que el ruido que nace sin un titular que lo sustente. 

Nadie (o casi) logra importancia sin ser creador de contenidos.

Y en eso estamos todos reflexionando, en que tal vez la izquierda debería dejar de criticar los contenidos de otros, para crear sus PROPIOS CONTENIDOS, son propios relatos, sus propias incursiones incluso experimentales, que eso sería ya la leche.

Creemos que "con estar" es suficiente, o con dejarnos llevar por los relatos que otros construyen para tenernos entretenidos. Y lo repito: "entretenidos" que es la nueva manera de ser manipulados sin que nos demos cuenta. 

Los diseñadores de "Cómo joder a la izquierda" saben llevarnos a terrenos que son para nosotros comunes, fáciles, pero a la vez son muy útiles para ellos. Y dejarnos embarrados allí, sabiendo que mientras hablamos del Betis no hablamos del Real Madrid al que dejamos hacer. 

Nos dejan con nuestras peleas más o menos internas desde nuestras ideologías con muchos matices, para que no entremos en "sus" zonas de riesgo, en aquellos aspectos en los que ellos pueden perder influencia, poder o dineros. 

¿Cuántos asuntos tratamos desde la izquierda que realmente les afectan negativamente a las derechas? ¿Y eso es por casualidad?

Julio Puente


22.6.22

Programas de autoayuda para las familias con problemas


La cadena de televisión Cuatro emitió el viernes 14 de noviembre del año 2008 una noche especial dedicada a la economía en crisis con la emisión de un programa llamado “Ajuste de cuentas”, para a continuación ofrecer un programa de “Callejeros” titulado Ladrillos rotos sobre las viviendas e hipotecas colgadas y sin poder pagar y un especial de “Noticias Cuatro” denominado ¿Quién paga la actual crisis?

Varios años después y observando esta programación se observa que por entonces había un deseo de explicar, de enseñar, de formar entreteniendo. Loable intento, casi abandonado en el 2022.

El programa Ajuste de cuentas es una ventana semanal al análisis de los problemas económicos familiares con soluciones casi siempre duras, sencillas de ver desde fuera del problema, pero complejas cuando uno se siente asfixiado por las deudas.

Pero es en estos momentos cuando es bueno mirar los problemas desde otra óptica, que alguien desde "fuera" nos muestre los puntos de vista que envuelto en los problemas, nosotros no somos capaces de ver.

Siempre se critica la autoayuda, y es un error. La autoayuda es eso: "Ayuda que nos debemos proporcionar nosotros". Tenemos que dejar de pensar que la responsabilidad no es nuestra obligación. Y para ello debemos estar formados en los funcionamientos elementales de la sociedad.

Por ejemplo: Pagar una deuda con otra deuda, es una mala solución.

Incluso si no vemos otra solución, es mala, y casi siempre está empujada por los que soportan tu deuda, pues quieren tenerte más pillado. Ellos, que sí son profesionales de las deudas, saben que si no has podido pagar una deuda es improbable que pagues la siguiente, cancelando la anterior, alargando plazos, pues la suma de la deuda aumenta casi siempre. 

A cambio te pedirán más garantías. Porque es lo que ellos quieren. Más garantías de poder cobrar la deuda de alguna manera. 

No duda de que lo que tú quieres es pagar la deuda, pero no es lo mismo el deseo que la posibilidad. Es posible que los "modos" de la nueva deuda no te interesen tanto como los modos de la deuda principal. A veces un cambio de tenedor de la deuda es la peor de las elecciones posibles. 

Y todo esto junto a decenas o centenares de consejos más, deberían darse en las televisiones públicas y privadas, en vez de tanto hígado, tripas y corazones.