23.2.25

Los medios de comunicación y sus obligaciones


Los medios de comunicación tienen un papel fundamental en escribir la historia, sobre todo en estos tiempos de tantos medios, tan variados, tan fáciles de manipular y de crecer sin profesionalidad. 

¿Pero hacen una labor tan importante como es escribir la Historia… o solo se dedican a escribir historias?

En los últimos años observo que los medios de comunicación acuden en masa a vender historias. ¿Qué se compra? Pues eso se vende bien repartido, cocinado y mezclado con imágenes. 

Y hablo aquí de los Medios de Comunicación en Mayúsculas.

No saben o no quieres separar los modos de trabajar entre un diario de tirada nacional y muchos años de profesionalidad y una cuenta de TikTok o un blog como este, con su facilidad de intervenir. 

No solo beben de ellos muchas veces, sino que entran al trapo sin seleccionar, multiplicando lo que no es solo Libertad de Opinión o de Información.

Tener Libertad es también tenerla para seleccionar y no caer en las trampas. 

Hay muchos pseudo medios que simplemente buscan la multiplicación de los peces. Y con tal de no ser mentira fácil de descubrir, todo vale. Y eso además de aceptarlo como una realidad a veces contaminada, debemos ser capaces como sociedad, de diferenciarla.

Pero los Medios de Comunicación deben saber (y lo saben) que ya casi no hay mentiras, a la vez que ya casi no hay verdades. Se puede no decir la verdad, sin tener que mentir. Y eso ya no es ni tan siquiera un arte de comunicar, sino algo que se aprende.

Los Medios de Comunicación en las sociedades libres y occidentales tienen la obligación de no salirse de su papel bien establecido cuando se fundaron, de no quedar contaminadas por lo que vuela sobre el aire. Es complicado ser rentables, y lo asumo, y ese es el tremendo trabajo que les queda. 

Pero no deben vender lo que se quiera comprar, pues en ese caso siempre tenemos muy cerca la pérdida de credibilidad, y una batalla perdida contra los que escribimos de forma gratuita y mojamos el campo con gotas de diverso pelaje. 

Para qué sirven los Papas católicos


Uno de los primeros programas de televisión que vi de niño fue el entierro del Papa Juan XXIII, el llamado "Papa Bueno" en la televisión de mi abuela allá por el año 1963. Jodo. Fue espectacular ver a mi primer muerto metido en un cajón y en blanco y negro, paseando a hombros por dentro de una iglesia que parecía el Pilar de Zaragoza. Creo que todavía no me he recuperado de aquello.

Luego llegaron Pablo VI, Juan Pablo I "El Breve", Juan Pablo II, Benedicto XVI y finalmente el que ahora está a punto de dejarnos, el Papa Francisco. ¿Y ahora qué?

Por lógica la primera pregunta que nos deberíamos hacer es: ¿Para qué sirven los Papas?

Su importancia moral e incluso de mediadores a nivel mundial ha decaído mucho en las últimas décadas. No es que la religión católica haya perdido poder ni influencia, sino que la figura del Papa es ya claramente cuestionada desde dentro de la institución. Sea quien sea el Papa elegido.

Ahora, en este inicio de 2025, ya se están preparando las familias cardenalicias para elegir al "nuevo", sabiendo que como en todo, es una suma de Poder que nadie quiere perder, aunque sea una elección (dicen) del Espíritu Santo.

Posiblemente ya haya quinielas entre los purpurados, pero no son públicas. Parecería lógico que volviera a Europa la figura del nuevo Papa, tras salir desde Argentina el último representante. Pero eso no está nada claro, pues podrían surgir sorpresas muy mal entendidas. Al final, debemos reconocer que es una institución muy conservadora.

Dentro de la iglesia hay familias ideológicas, sensibilidades y deseos de influir. Y sobre todo hay una sensación de que todo depende de para qué quieran tener un nuevo Papa, pues eso condiciona que sea un Papa Breve o un Papa con años por delante.

¿Un Papa italiano? ¿Un Papa africano? ¿Un Papa español? ¿Un Papa muy mayor?

Mientras se circunscriba la figura del Papa a ser el gestor de la Iglesia Católica, su papel es pequeño en relación a lo que fueron algunos de los anteriores. 

Pero el Papa Pío XII en tiempos de la Segunda Guerra Mundial o el Papa Juan Pablo II fueron dos ejemplos de Papas que sí influyeron en la política mundial. 

No andamos sobrados de líderes mundiales que representen a unos 1.345 millones de católicos en el mundo, y otros 1.000 millones que sin ser católicos sí son cristianos, su influencia puede ser importante. 

Así que sí, el Espíritu Santo va a tener trabajo revisando las listas para no equivocarse.

22.2.25

Unas palabras sobre el socialismo teórico


Independientemente de los ideales políticos que uno tenga, la eliminación de rigideces en los mercados y una competencia basada en la igualdad entre participantes da —a través del egoísmo personal, o la búsqueda de la felicidad particular (que queda mejor)— el optimo social a niveles generales. 

Esta es la teoría utilizada para defender el liberalismo económico como camino hacia la eficiencia y el crecimiento.

En los modelos económicos se hace partícipe al ser humano como si fuera un agente con el mismo poder de mercado que las empresas o las industrias, igualando la persona física a la jurídica, y es un mal comienzo si queremos entender las rigideces existentes en el mercado de trabajo, y por ende, en la economía en su conjunto.

Cuando hablamos de rigideces solemos pensar que es algo malo, algo por lo que deberíamos esforzarnos en eliminar como, por ejemplo, las barreras al comercio. 

Pero en muchos casos, las rigideces asociadas al ser humano son intrínsecas al propio ser humano, ni malas ni buenas, sino la realidad por la que debemos luchar. 

El origen mismo de la economía era la gestión de unos recursos escasos para unas necesidades (ilimitadas se suele añadir, y es una palabra que no está exenta de matiz). 

El hecho de tener unas necesidades obligatorias para la sustentación de la vida, es a la vez origen de la ciencia económica y origen de ciertas rigideces a las que debemos acostumbrarnos y superar. 

Hablo de la alimentación, la salud, y en segundo lugar la educación y la libertad (conceptos más etéreos).

No podemos pensar que el mercado de trabajo puede ser como un mercado cualquiera, porque las personas, por lo general, tiene la necesidad imperante de comer, y de atender a una familia y no tienen otra manera de hacerlo si no es mediante el trabajo y su remuneración como tal. 

No hay un bien sustitutivo del trabajo, por así decirlo. 

Por lo que se debe pasar por el aro, y trabajar, y si no garantizamos las condiciones que estimamos que podemos y debemos garantizar, trabajaremos como esclavos.

Los ciudadanos chinos lo hacen o lo hacían antes. Y no lo hacían por gusto. Tienen que comer igual, y la única forma de hacerlo era y a veces sigue siéndolo, cobrando mal o no cobrando casi nada.

No podemos crear teorías liberales y de competencia perfecta en un mercado donde la gente, si no tuviera más remedio, trabajaría por lo que le dieran, simplemente para sobrevivir.

Porque tenemos que alimentarnos para sobrevivir. Sufrimos imprevistos sanitarios. Y tenemos que permanecer en un nivel mínimo de igualdad con el resto de la sociedad de nuestro entorno.

En términos económicos: El poder de mercado, medido a través de la elasticidad de la demanda (de trabajo) que es muy pequeña, es muy grande.

A la hora de una negociación unilateral entre una empresa y un trabajador, el status quo es muy diferente. La empresa está negociando el aumento o sustento de un x% de su producción total (en empresas más grandes un trabajador tendrá menos papel que en las pequeñas), pero el trabajador está negociando el 100% de su producción, todo su salario.

El liberalismo económico sería mucho más sincero con una base socialista. 

El hecho de asegurarle a una persona su propia vida con unos mínimos comunes, le hace ser más libre para participar en el mercado. Le hace arriesgarse más. Invertir más. Los mercados se vuelven mucho más flexibles, más competitivos, y por tanto, más liberalizados. 

Una persona puede participar en el mercado en igual de condiciones que una empresa. Las personas, físicas y jurídicas, se igualan en parte.

En Estados Unidos, por ejemplo, los liberales defienden bastante el impuesto sobre sucesiones y donaciones. Su objetivo es maximizar la igualdad de oportunidades de los ciudadanos. Es la otra cara de la moneda. 

El pensamiento de que, si todos tienen las mismas posibilidades, todos pueden tener lo mismo. Potenciando la eficiencia (y no la equidad, como hace el socialismo) se llega a lo mismo.

Pero la igualdad de oportunidades no es equivalente a la igualdad económica. Podemos ver claramente con un juego de cara o cruz.

Tu pones a 64 personas por parejas, y que jueguen a cara o cruz. El ganador pasa a la siguiente ronda. 32 personas por parejas vuelven a jugar. Luego 16, 8, 4 y finalmente 2. Tras 6 juegos habrá un ganador y 63 perdedores. Y no se equivoquen. AL principio del juego todos tenían las mismas posibilidades, e incluso en el juego no influye ni la inteligencia ni ningún tipo de habilidad. Sólo suerte. 

¿Alguien va a negar que la suerte influye en la vida? La suerte y el caos asociado lo es todo.

Es cierto que conforme avanzamos los juegos de suma cero van desapareciendo. Esto es, que existen cada vez más situaciones en las que varios ganan sin que uno tenga que perder. Pero no podemos olvidarnos de que el poder (1) las diferencias intrínsecas de cada ser humano (2) y la suerte (3) influyen en nuestra vida, imposibilitando el llegar a una igualdad justa partiendo de la simple igualdad de oportunidades y el libremercado.

El socialismo, y Marx lo comentaba abiertamente cuando escribía sobre ello, no es sólo el camino a seguir. Es el fin a conseguir.

MPA

La edad de jubilación: Hay que reflexionar


Parece que hace falta un debate consensuado entre las diferentes partes de este acuerdo que llamamos “sociedad”, y quiero hablar de la edad de la jubilación laboral, que no vital. Aunque admitamos que el problema real es soportar el pago a tantas personas que se jubilan. Y que siguen consumiendo y pagando impuestos.

En cambio, cuestiones tan importantes y que atañen directamente a nuestro modo de vida (organización y calidad de vida) curiosamente nos son impuestas desde el consenso a puerta cerrada, desde los que dicen tener la única verdad, mientras las diferentes voces divergentes callan, tras la puerta invisible del corazón que parece no darse cuenta de lo que es la calidad de vida.

Hecho: La esperanza de vida ha aumentado considerablemente en estos últimos 50 años, y lo seguirá haciendo. No siempre estos años van acompañados de calidad de vida.

Verdad a medias: Este hecho hace insostenible el actual modelo de pensiones, que hay que cambiar. Pero hay muchas maneras de afrontar estos cambios, y no siempre bien explicados de qué manera afectan a las economías públicas.

Mentira: La única posibilidad es aumentar la edad de jubilación. Es falso pues las propias empresas no quieren esa solución. Una persona a partir de los 60 años ya no puede producir lo mismo que un joven. Su experiencia ya no sirve, no está bien adaptado a los cambios. Su salud no es la misma, y por ello su productividad tampoco. Aunque haya excepción muchas veces dependiendo del tipo de trabajo.

Aunque es cierto que vivimos más años, es discutible el hecho de que en los cinco años inmediatamente posteriores a la actual edad de jubilación (los que quieren aumentar para pagar más y jubilarnos más tarde) nos encontremos igual de sanos y productivos. 

Lo que sí aumenta su productividad es el estrato de trabajador joven. 

Desde la OCDE podemos ver como la producción per cápita en estos últimos 40 años se ha multiplicado por 2,35. Pero hay que analizar desde qué edades laborales se logra ese aumento.

Mientras el ritmo del aumento de la producción per cápita no esté por debajo del aumento de la esperanza de vida, no existe peligro real. Se produce más, luego se puede soportar mejor un aumento de los años de jubilado, añadiendo a los impuestos no solo lo que pagan los trabajadores como futuros jubilados, sino también lo que se debería pagar por el aumento de la producción.

Claro está, existen diversos problemas:
Si aumentase al mismo ritmo la calidad de vida y el IPC, el pensionista no mejoraría si no existieran medidas correctoras. 

Se produce más pero hay más a los que repartir, de forma que al final te quedas igual. Pero aun así no es sensato pensar que la calidad productiva vaya a ir a la zaga, y sea un problema pagar a más personas. 

Por cuestiones biologías y de la Sanidad en los años en los que somos adultos, la esperanza de vida ha aumentado de forma brutal en estos últimos años de vida, pero no podemos creer que la tendencia siga en aumento indefinidamente. Sobre todo teniendo en cuenta las enfermedades asociadas a nuestra forma de vida.

Así que tenemos que pensar en varias cosas. 

Primero, el canal por el que una parte de la producción se traslada a los estratos más adultos. Un impuesto que fuera capaz de gravar las rentas de capital o de la producción asociada al beneficio, además de las cotizaciones del trabajo, mejoraría la fluidez del dinero, amen de ser más realista en cuanto a la proporción trabajadora y la jubilada, en cuanto a la generación de renta. 

Una mayor cobertura social, pública. Es decir, más residencias, centros de día, etc. que revertiera los pagos en jubilación a un trabajo público rentable como actividad.

El consumo de las personas mayores no es el mismo que el de los trabajadores, y si bien la dependencia de los más mayores puede ser un coste añadido, también existen beneficios sociales asociados en la perdida de la independencia. Un jubilado mantiene con sus consumos actividades que no mantienen otros segmentos de la sociedad.

Por supuesto, una ampliación de la edad de jubilación sería permisible, pero de forma sostenible y socialmente adecuada. 

No podemos forzar a según que personas, en según que puestos de trabajo, sobre todo si hay alternativas (muchas más de las propuestas aquí, que son un simple esbozo personal) mejores y más sociales.

MPA

Ya 44 años del Golpe de Estado del 23F de 1981 en España


Van a llegar los 44 años del Golpe de Estado del 23F de 1981 en España, y se sigue sin saber lo fundamental. No se quieren publicar todos los datos que siguen permaneciendo secretos, para no herir vete a saber a quien.

Los secretos, cuando dejan de ser secretos, es cuando ya no valen para nada. Y parece ser que todavía no estamos en ese momento.

Se ha escrito mucho, se sabe algo más de lo que se ha escrito y por miedo o respeto no se dice. Generalmente por falta de pruebas, que es lo que se busca con el destape de los Secretos de Estado de aquellas fechas. De las semanas anteriores y de los días posteriores también.

Tendrían que dar datos de lo que sucedió en algunas ciudades además de en Valencia. Hubo sus dudas en algunos cuarteles de Madrid y de Zaragoza, en Sevilla también, y todo eso, movido por no se quiere decir quien, nos llevó al final a un resultado casi positivo, pues fracasó.

Fracasó el Golpe de Estado de Tejero, pero detrás había varios más, y sin duda todo aquello movió la historia de varios años en la España de la Transición que configuró el momento actual por decantación.

Aquella tarde hubo mucho miedo en muchos sitios. En Zaragoza se llegaron a quemar y a esconder archivos de militancias y papeles comprometedores, que nos producirían sonroso pensar hasta qué punto se temía una asonada militar.

Muchos militares no sabían nada, muchos de ellos y hablo de Zaragoza, fueron militarizados aquella noche y salieron de sus casas con miedo, y no hablo de soldados. Pero muchos otros se lo sabían todo con días de anticipación, incluidas algunas embajadas en Madrid.

España y los españoles se merecerían conocer su pasado, para no volverlo a escribir. Sobre todo saber algo de esa parte de Trama Civil, que la hubo, pues organizar un Golpe de Estado supone un coste (aunque parezca que no) y que alguien tuvo que sufragar.

21.2.25

Las motosierras han subido de precio, excepto si te las regalan


Lo políticamente incorrecto está desgraciadamente de moda. La moda contra lo establecido está de moda. La violencia está de moda. Los millonarios están de moda. ¡¡Uff!!

La imagen de Elon Musk recogiendo el regalo de una motosierra que le entrega Javier Milei en la Conferencia Política de Acción Conservadora, una reunión de políticos de extrema derecha, es un bello ejemplo de esas nuevas modas.

Estéticamente da asco, pero está de moda. Son los cambios, los nuevos tiempos. Y nosotros observamos casi asustados. 

¿Para quien, para qué es la motosierra? Sí, lo sabemos, pero no nos lo queremos creer.

La vendían como: "La motosierra contra la burocracia" pero en esa palabra cabemos casi todos. Incluso los que creen que no están dentro, y sonríen.

Milei desde Argentina lo ha dicho claramente. Es un Topo para destruir desde dentro el Estado. Si no fuera por que es muy sencillo de entender, podríamos pensar que es el Primer Presidente del mundo que es Anarquista. Pero no, no es anarquista, es otra cosa.

La motosierra llevaba grabado un lema. Decía: "Viva la Libertad, ¡carajo!". Muy propio. 

Es lo que hay, el teatro que nos toca vivir, incluso desde España, pues también allí había políticos españoles de los que van subiendo en las encuestas.

Van a ser muy entretenidos estos próximos años. Pero no sabemos bien para quien, ni por qué. pero entretenidos, seguro.

19.2.25

Diferencias claras entre el Cielo y el Infierno


Siempre habíamos pensados que los suizos son muy neutrales, que no se inclinan por defender una postura o la otra. Para ellos lo importante es Suiza, y al resto lo dejan estar y no entran a defender a unos o a los otros. Por eso esta imagen de la Catedral de Berna me sorprendió mucho y me hizo ponerme a pensar sobre mi futuro.

En una parte está el cielo y en la otra el Infierno. Se nota bien qué es cada zona del futuro. Dicen los curas que vamos a ir a un lugar o al otro. ¡¡Jodo!! Y que no se trata de elegir cuando se llega a la cita. ¡¡Joooodooo!!

En el Infierno van todos desnudos, en pelotillas pues hace calor. Las llamas van junto a los bichos y monstruos verdes. Hay mujeres con serpientes en el cuello, niños colgados de las piernas, que vete a saber qué culpa tendrán ellos de estar en el infierno.

Algunos —deben ser los peores— van atados, con grilletes, con cadenas. Que vaya castigo, no poderte ni secar el sudor. Hay incluso Reyes con corona en el infierno, que eso me sorprendió. Y personas con la lengua cortada como los modernos actuales. Jopetas.

En cambio en el Cielo todo es orden y aburrimiento, todos van vestidos y con las caras sonrosadas de estar bien alimentados. Hay nubes en vez de llamas, y estrellas doradas y Leyes e instrumentos musicales. Llevan incluso sombreros por si llueve. Un lujo, oiga.

Así que eso, hay que aprender en donde te dan número para un sitio o para el otro, no te vayas a equivocar. Que una vez que ya sabes la diferencia entre los dos sitios, casi lo mejor sería no morirte nunca. Pero me han dicho que eso… eso de momento no se puede.